Es bastante frecuente ver en la consulta pacientes con dolor en la planta del pie, donde lo que realmente les preocupa es saber si este dolor es debido a un “espolón calcáneo”, y sin embargo asumen con tranquilidad si el diagnóstico es de “Fascitis plantar”.
El problema del origen de sus dolores es la fascitis plantar y sólo cuando esta persiste mucho tiempo aparece el espolón calcáneo, pero nunca este es la causa del sufrimiento del pie. Por lo tanto el plan de tratamiento debe estar orientado siempre a corregir la inflamación de la fascia.
Las posibilidades terapeúticas son muy variadas y siempre en orden de menor a mayor complejidad. Se debe empezar por el uso de calzado adecuado asociado a tratamiento fisioterapico. En caso de fracaso de los tratamientos conservadores (15% de los pacientes), siempre existe la posibilidad de un tratamiento mediante cirugía minimamente invasiva, que siempre es resolutiva, la cual se puede efectuar de forma ambulatoria.

