(o “Esfuércense, que todavía no me merecen”).
¿Vuesarcedes saben quién fue Lin Yutang? Sí, mi señoría lo ha citado en alguna ocasión por una de sus frases lapidarias. Por ésta: “Hay dos maneras de difundir la luz: ser la lámpara que la emite o el espejo que la refleja”. Y es que cuando uno se viste con plumas ajenas (nunca mejor dicho), la verdad es que la cita viene como anillo a dedo.
Bueno, antes de nada quiero comunicarles a mis innumerables lectores o leedores, como gusta decir mi señoría, que por el momento no ha tenido respuesta a la oferta que formuló ayer, cuando escribió, en su chirigota titulada “Aquí, ni se dimite, ni se convocan elecciones, ni…” , cuando escribió, repito, “…ni se sustituye a un Presidente del Gobierno de España por otro o por mi propia señoría, que lo iba a hacer fenomenal”. Ya sé que no lo vieron, pero “pinchen” ahora, ¡coño! ¿Ya? Vale. Bueno, pues eso: que uno ha estado pendiente de eventuales llamadas de Moncloa, de círculos próximos a la Presidencia del Gobierno o de quien procediera o procediese la respuesta a mi oferta, y nada. Uno lo siente por España, claro, pero como el pueblo siempre tiene los gobernantes que se merece, puede ser que todavía los españoles no se haya esforzado lo suficiente como para que sea uno quien rige sus destinos. Así es que, por ahora, estén tranquilos vuesarcedes.
Dicho lo cual y en honor a Lin Yutang, citado ´ut supra´, mi señoría va a hacer de espejo y les va a reflejar una luz, en forma de carta, que no sabe qué lámpara la ha emitido (si alguien conoce su autor, sáquenos de nuestra ignorancia), pero que tiene la sal por arrobas. La carta, claro. Es ésta:
"Muy señores míos:
Por la presente lamento comunicarles que he decidido pagar un 5% menos en el recibo mensual de la hipoteca que tengo con su banco. Ha sido una decisión difícil, muy difícil y dolorosa, pero me es imprescindible recortar gastos para salvar mi economía particular y reducir mi déficit.
En situaciones como ésta es cuando todos debemos arrimar el hombro por lo que les pido comprensión y solidaridad.
Al fin y al cabo yo, como el resto de ciudadanos, colaboré en su día en la inyección de liquidez que recibieron ustedes para salvar el sistema financiero.
En realidad me he visto forzado a tomar esta decisión porque mis padres, al ver el saldo de mi cuenta corriente, temen verse en la obligación de dejarme dinero y ustedes, como banqueros que son, saben mejor que nadie que no tiene sentido poner capital si no es para conseguir pingües beneficios.
Me he informado y sé que es lícito tomar este tipo de decisiones de forma unilateral y sin previa negociación. (Hay precedentes, ver declaraciones del Presidente del Gobierno, en el parlamento, el pasado 12 de mayo).
Aprovecho la ocasión para comunicarles que ya dispongo de suficientes sartenes y no necesito que me regalen ninguna más.
Atentamente, Un funcionario hipotecado".
Y mi señoría concluye para no quitarles el buen gusto de boca, porque es insuperable. ¿O no?
4-06-2010.
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Encarna...en este pais de las maravillas ¡TODO ES POSIBLE! ¿como dices éso? si estoy viendo cosas que nunca pensé que cabezaspensantes las llevaran a cabo...¡por Dios!
Realmente INSUPERABLE, lastima que no podamos hacerlo.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez