(o "¿Por qué no hacen caso a mi señoría, coño?”).
El tercer “ni” del frontispicio, como decimos los cursis del latiniparla, o del título, como dicen vuesarcedes, que pertenecen al pueblo llano, podía ser “ni se suben las pensiones”, pero como eso sería “mentar la soga en casa del ahorcado”, mi señoría ha preferido dejar ahí unos puntos suspensivos para que los lectores cuelguen las frases o sintagmas que más les apetezca. A guisa de ejemplo, imaginen los siguientes “ni”:
…ni se gobierna; …ni se dejan de hacer gastos superfluos con dinero de los contribuyentes imbéciles (siempre en el sentido etimológico); …ni se prescinde de ministerios inútiles, aunque lo vote mayoritariamente el Parlamento; …ni se obliga a los ´chorizos´ a devolver la carne picada y el pimentón de la Vera que se llevaron; …ni se exige que se hable el idioma español por lo menos en las Cámaras; …ni se reduce el número de parados sino que más bien se aumenta, si se corrigen las alteraciones estacionales; …ni se retiran las subvenciones a los partidos políticos; …ni se quitan las ayudas económicas a los sindicatos; …ni se logra el pacto social; …ni se sustituye a un Presidente del Gobierno de España por otro o por mi propia señoría, que lo iba a hacer fenomenal ; ...ni...
Miren vuesarcedes: uno, de entrada, iría a acabar con el paro. Y ya tiene dicho cómo en otras chirigotas. Y para que no tengan ni que “pinchar” en el link principal, “copio” y “pego” yo mismo. Los leedores, de momento, sólo tienen que hacer eso: leer. Leer lo que este genio ya escribió al final del 2009, que fue esto: “Mi presunto ´atajo´ para crear puestos de trabajo”, como título. Y por subtítulo: (o “¿A quién no le interesa, al trabajador o a la empresa?”). ¿La chirigota? La parte que ahora importa es ésta:
”… Supongamos que el señor X, que trabajaba en la Empresa Z y ganaba 1.000 €/mes, al venir la "acelerada desaceleración" de la cosa económiofinanciera que, sin llegar a ser crisis, eso nunca, se pone en marcha la producción intensiva de parados, alcanzándose el incremento de un millón en el último año. Todo un record. O sea, tela marinera... Y nos quejamos de la baja productividad de nuestros trabajadores. Será en otros ámbitos, porque lo que es en éste, a ver quién nos echa la pata.
Bueno, pues así está el cotarro y la Empresa Z va y pone de patitas en la calle al señor X, que pasa a incrementar las listas del paro. En vista de ello, el Estado, o sea, los contribuyentes empezamos a darle un subsidio de 800 €/mes, con lo que el susodicho pierde 200 €/mes, pero no trabaja. Fenomenal. Eso de no dar golpe, le ´sulibeya´. Entretanto, los sindicatos y la patronal se reúnen, hablan, se canapesean, justificarán dietas y comidas extrahogareñas, en restaurantes como el Bulli, etc.
Así las cosas, aparece un genio como mi señoría que va y dice: “Al señor X, el Estado le va a dar una subvención de sólo 600 €/mes; un Empresario Y, que busca mano de obra más barata de lo habitual (suponiendo que lo habitual fuera o fuese lo que le pagaban antes de llegar la “acelerada desaceleración”, es decir, 1.000 €/mes), le ofrece al tal trabajador X un salario de 500 €/mes, con lo que este señor va a ganar ( 600 €+ 500 €), 1.100€/mes.
Moraleja:
El infrascrito señor X ganaría 100 €/mes más que antes de la “acelerada desaceleración”. Claro que tendría que trabajar, pero ¿no es eso lo que quieren quienes están en el paro? (¡Tararí que te vi...!).
El dueño de la Empresa Z se ahorraría 500 €/mes, con lo que aumentaría su productividad y, por consiguiente, su competitividad.
El Estado, al pasar de dar una subvención de 800 €/mes a una de 600 €/mes, se ahorraría 200 €/mes.
Este “Plan de Destrucción del Paro en Diez Días” (PDPDD) está registrado, como debe ser, en los organismos que señala la Ley, No podrá ser reproducido ni total, ni parcialmente sin permiso y previo pago de los maravedíes que procedan, según contrato sinalagmático (¡ahí va eso!) que habrá que formalizar antes, por escrito y por triplicado. ¡Qué menos...! ¿O no?”.
Hasta aquí, lo copiado por mí mismo y de mí mismo por segunda y última vez. Indudablemente, esto no es la purga de Benito, pero mi señoría insiste que con esas ideas iniciales y los complementos sugeridos en estas dos chirigotas :“¿Se quiere acabar con el paro?”y “Adenda a las medidas para erradicar el paro”, un buen economista puede, "mutatis mutandis", elaborar un plan que, sin duda, proporcionaría ´atajos´, sendas o lugares para crear empleo sin otro perjuicio para los parados que el de tener que trabajar, pero con la ventaja de ganar incluso algo más que cuando estaban en activo antes del caos, por no decir de la cri...cri...cri.
Y no insisto más. Cualquiera diría que lo que interesa es mantener subvenciones para ganar elecciones. ¿O no?”.
Y ya enmudezco. Sólo me digo:“Calla, que tu silencio es descanso para los demás”. ¿A que sí?
2-06-2010.
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...¡claro! Japón está muy lejos, no conozco ningún caso español.
Rufino. Parece que en el nuevo/revisión del Diccionario que eatá haciendo la Real Academia, se ha eliminado la palabra "dimitir", por su nula utilización. Puede que aparezca en un suplemento de palabras antiguas de la época de la Reconquista, pero no es seguro.
Hay un caso de psiquiátrico, pero ha sido en Japón (y eso donde está?), donde ha dimitido un primer ministro. Seguro que hay un problema de traducción.
Cuídate. Rafael
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez