(o “¿Quién es el culpable? Que hable, que hable…”).
Hace unos días -pudo ser el miércoles último-, mi diario de cabecera -pues sí, el ABC- como frontispicio de su portada ponía, con caracteres ´gordérrimos´: “El Gobierno se plantea también el copago”. ¡Hala! Hay que ir mentalizando sobre todo a los viejos, es decir, a vuesarcedes y a mi señoría, que lo somos, porque con la total dependencia o adición que padecemos a los servicios sanitarios de la Seguridad Social, si cobrando esto o ´congelando´ esotro a los contribuyentes imbéciles (y para que no crean que este adjetivo es un insulto tan grave como piensan los ignaros que desconocen su significado etimológico, lean o relean la chirigota “Hablemos de los contribuyentes imbéciles”y comprobarán que la cosa no es tan grave); si cobrando esto o ´congelando´ esotro , itero, el Ejecutivo no ha suficiente, tendrá que recurrir al ´co-pago´ de las narices y hasta al propio arrebato, pues aquél, el Ejecutivo, es como Jalisco, que “nunca pierde” y, ”cuando pierde, arrebata”.
Mas uno, en su modestia -porque sólo los genios somos modestos- cree que es justo que ´co-pague´ aquel que ´co-cobre´, y sabido es que, dado el afán de “sólo-dar-y-dar” que el Gobierno de España, cuyo todavía es Presidente -y no se sabe hasta cuándo- el señor Rodríguez; dado, reitero, el afán de "sólo-dar-y-dar", que dicho Gobierno confunde con solidaridad, los contribuyentes siempre vamos a tener las faldriqueras vacuas o vacías, porque entre partidos políticos, sindicatos mayoritarios, presuntos artistas de la ceja, innumerables asesoras y asesores, ambos inclusive, amén de otras muchas recuas de índole ´chupoptera´ que habitan o moran en nuestro reino, sin contar con las políticas y los políticos que protagonizan delitos de cohechos propios e impropios, activos, pasivos y perifrásticos, blanqueo de capitales, malversación de fondos y otras múltiples formas de delinquir, ¡ay!, ¿no sería bueno, inquiere mi señoría ilustrísima -con todo respeto, eso sí-, que antes de someternos, tanto a vuesarcedes como a este excelente autor, a esa tortura refrigerante de la congelación de pensiones, o sea, a ese terrible proceso crioscópico (κρύος: frío, helado) de nuestros haberes; antes de eso, repito, no sería más justo, equitativo y saludable que se elaboraran o elaborasen listas de las listas y listos, ambos inclusive, que se hayan beneficiado de bienes que no les correspondieran o correspondiesen legalmente, a los que podía denominárseles co-cobradoras y co-cobradores “extra-lege”, y una vez que determinado se haya lo que cada quien ha co-cobrado o se ha insaculado o embolsado indebidamente, se calcule, por diferencia, el co-pago que haya de efectuar para saldar su deuda con la administración local, autonómica, estatal o con quien proceda?.
La anterior es una (que menudo rollo, por cierto), pero otra reflexión terrible es la de que si ni vuesarcedes, ni mi señoría ilustrísima hemos podido tomar las medidas necesarias para evitar la catástrofe economicofinancierasuperfragilisticaespialidosa de que somos víctimas, y quien las ha tomado es, ha sido y será el Ejecutivo, ¿a quién corresponde pagar los vidrios rotos? Lógicamente, al susodicho. ¿O no?
28-05-2010.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez