(o “Con la boca llena no se habla”).
Al parecer, hoy van a continuar las conversaciones para tratar de llegar a un entendimiento entre los agentes sociales y el Gobierno, con el fin de firmar a un pacto para la reforma laboral entre la patronal y los sindicatos, aunque nadie -ni aún los genios, como mi señoría- prevé si dichas reuniones van a tener un final feliz o acabarán como el rosario de la aurora. Los intentos precedentes no son muy alentadores. La prensa, ayer, domingo,
(o “Peaje: suprimir ciertos viajes”).
En la chirigota de ayer (cfr. "Que co-paguen los que hayan co-cobrado"), defendía uno, con toda la fuerza dialéctica de que es capaz, dado el profundo conocimiento que mi señoría posee acerca de la “res” politicoeconómica o economicopolítica; defendía uno que recurrir al co-pago en el sistema sanitario español, sin haber analizado previamente quiénes y en qué cuantía se han venido beneficiando del co-cobro tantas listas y listos socialistas y socialistos, amén de algunas y algunos
(o “¿Quién es el culpable? Que hable, que hable…”).
Hace unos días -pudo ser el miércoles último-, mi diario de cabecera -pues sí, el ABC- como frontispicio de su portada ponía, con caracteres ´gordérrimos´: “El Gobierno se plantea también el copago”. ¡Hala! Hay que ir mentalizando sobre todo a los viejos, es decir, a vuesarcedes y a mi señoría, que lo somos, porque con la total dependencia o
(o “Si establecen en copago, ¿yo, por las tardes, qué hago?”)
Nada, que no le dejan a uno dedicarse a fondo a resolver ningún problema serio y concreto. Ahora que estaba mi señoría ilusionado, junto con otros cuantos sabios - aunque de menos categoría científica, pero que los pobrecillos cumplen lo mejor que pueden-; ilusionado, reitero, con estudiar a fondo “la problemática del chocolate del loro”(cfr. “La suma de infinitos infinitesimales”), viene el joven éste vallisoletano, que dicen que es
(o “En latín decadente, que es el que entiende la gente”).
Es una pena no haber estado ayer al loro para escuchar la actuación del Muy Honorable don José Montilla y así disfrutar del acento y cadencia con que pronunciara o pronunciase, en las distintas lenguas cooficiales, su perorata, porque a tenor de lo que le
(o “El chocolate del loro o la falta de decoro”).
En España, un equipo de sabios indígenas, cuya mejor garantía de nuestra sabiduría es que, hasta ahora, ninguno de nosotros ha recibido el Premio Nobel de nada, ni tampoco hemos sido ni ´miembras´ ni miembros del Gobierno actual, cuyo es todavía, y no sabemos hasta cuándo, Presidente el señor Rodríguez, que Dios guarde, aunque quizá
(o “Al cohecho, pecho”).
Nada, que mi señoría está desbordado. Hay tantos temas sobre los que uno querría aleccionar a vuesarcedes... Afortunadamente, mis leedores habituales ya están en antecedentes de muchos de ellos, pero ¿y los pobres que no han tenido la suerte de entrar nunca en este magnífico blog hasta el día de hoy? Ya sabe uno (cuando digo uno casi siempre me refiero a mi señoría, no confundan churras con merinas porque si no,
(o “¿Por qué se dice que presto / van a subir los impuestos?”).
Cúmplele hoy a mi señoría hacer algunas reflexiones de índole filosófica en torno a cómo se vive en España, sus autonomías y sus autonosuyas, ambas inclusive, porque uno advierte cómo a vuesarcedes hay que darle estas cosas hechas, porque el que más y el que menos, como los de derechas, no quiere "arrimar el hombro", y luego, para mayor bufa, mofa, befa o más vulgarmente cachondeo, van y votan a partidos de izquierdas, y
Miren vuesarcedes: después de que antier se esforzó mi señoría por expresar en finolis esa ordinariez que acabo de incrustar en el frontispicio de esta parleta...Porque no me negarán que el principio de la chirigota de referencia era un auténtico alarde de exquisita prosa pelín cursi, pero con un fondo científico que, santo Dios, ¡qué saberes tan profundos…!
Bueno, pues es que hoy, a través de la prensa, más, muchísimo más de lo mismo. Recuerden que en “No es un Gobierno pazguato el que ayuda a sindicatos” uno
(o “¿Habría huelga general sin vil metal?”).
Bueno, bueno, bueno… Esto ya es de mear y no echar gota o, por más finamente lo decir, es de exhalar líquido excrementicio, por lo común de color amarillo cetrino, secretado en los riñones que pasa a la vejiga, de donde es expelido fuera del cuerpo por la uretra, en forma de partículas esferoidales, pero en este
(u “Otro chocolate del loro”).
En sueños ya se sabe que se trabuca todo y, por tanto se pueden organizar tinglados gordos, pero que muy gordos. Ahora, como todo el mundo se dedica a ´tomar medidas´ -claro que mayormente son para acabar con la crisis económicofinancierasuperfragilisticaespialidosa-, pues mi señoría, por supuesto en sueños, se dijo,
(o “El bombero pirómano”).
Mi señoría está hasta las mismísimas gónadas masculinas por no decir hasta los mismísimos cojones, que siempre resulta “algo” peor sonante, de enterarse, a través de sendos titulares de un periódico de la red, de estas tres noticias, dignas de …, bueno, vuesarcedes verán de qué son dignas, porque mi señoría no quiere decir burradas, que por algo uno es un caballero español. He aquí las tres perlas de referencia:
(o “Con la boca llena no se habla”).
Por lo que tiene oído mi señoría, la primera “urgencia” o necesidad perentoria e inaplazable de pasta del Gobierno de España, cuyo es todavía Presidente, y no sabemos hasta cuándo, el señor Rodríguez; la primera “urgencia” parece ser de ´sólo´ 15.000 millones de euros de vellón. La verdad es que si uno los tuviera o tuviese se los daría o, al menos, prestaríaselos de buen grado, pero este escribidor está atravesando, a la sazón, una mala temporada
(o “A ver si nos van a dar gato por liebre”).
A mi señoría le apetece, o le peta, que la chirigota hodierna refiérase a la congelación que van sufrir las pensiones tanto de vuesarcedes como la de mi señoría, si ha lugar, en el año de gracia de dos mil y once. Uno personalmente ha de confesar, y confiesa, que mermado se la han, la pensión, del año pasado a éste, con lo que decirle que el once, el
(o “Administrar o enjuagar no implica tragar”).
¡Cómo va a estar tranquilo mi señoría, si cada vez que lee uno las noticias se encuentra con más motivos de preocupación y desasosiego...!
El 29 de abril va este genio (¡coño, porque lo soy) y en una chirigota memorable -como todas estas que se cuelgan en este blog-, titulada “¿Es que hay despido libre para altos cargos del Gobierno?” y le advierte al Ejecutivo que cuidadito con echar algunos altos cargos de la Administración a la calle, no vaya a ser
(o “Mi señoría, lo que el pueblo quiera”).
Por el presunto ´acarajotamiento senil´(¿senil o infantil?) del que es víctima mi señoría uno padece además un cierto complejo de inferioridad o de falta de bríos para acometer gestas como la de: o bien gobernar, o al menos colaborar con el Gobierno de España, y no se atreve uno a ofrecerse para realizar tareas de tan alto rango. Sin embargo, cuando
(o “¿Qué, perdiendo el tiempo, eh?”).
Mi señoría no habla ahora de conjunciones gramaticales sino astronómicas. Y el DRAE nos proporciona, para ellas, que uno sepa, dos definiciones. Una dice: “aspecto de dos astros que ocupan una misma casa celeste”; y la otra, “situación relativa de dos o más astros cuando se encuentran alineados con el punto de observación”.
Quedémonos con la primera definición. Dicho se ha, en el frontispicio, a qué astros se
(o “¿´Dentro´ de qué mes y de qué año?”).
Pues claro que lo sabe mi señoría. ¿Creen vuesarcedes que si no, uno iba a despertar la curiosidad diciendo que si esto, que si lo otro, que si lo de más allá o lo de más acá? Eso podría ocurrir si este grafómano fuera o fuese un político, pero uno es una persona normal, que se gana el pan con el sudor de su frente, y no con el sudor de la frente de la gente en general y de los contribuyentes imbéciles en particular.
(o “¿Para Grecia? Lo que haga falta…”).
¡Cuán agradecidos hemos de estar los españoles, permitiéndosenos, como se nos ha permitido, que contribuyamos a la recuperación de Grecia no con 2.000 millones, como se dijo al principio, ni con 3.650 como se comentó después, sino con 9.800 millones (¡tócate las gónadas masculinas!, por no decir los cojones, que aunque rime con millones,
(o “Contra las gentes ´corrutas´ , evitemos las disputas”).
El día pasado, por no decir como Fray Luis de León cuando se reintegró a su cátedra, en la Universidad de Salamanca, lo clásico de “decíamos ayer”; el día pasado, mi señoría hizo un panegírico de los genios, entre los cuales uno se encuentra, (¡qué se le va a hacer, si ha tenido esa suerte…!), y tras advertir que sólo nosotros, o sea, los genios, somos modestos, me tiré a la piscina, no sé si con o sin agua, y toqué fondo,
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez