(o “Si quieres ser feliz, como me dices, no…")
Les voy a contar un cuento. No, porque ni mi señoría es Rubén Darío, ni vuesarcedes son Margarita Debayle. Ah, ¿que no saben de qué estoy hablando? Me lo temía… Cultura, cultura, tienes nombre de mujer… (Y se enfadaron las feministas).
Tranquilos. Les enriquezco sus saberes. Hubo un señor, “Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, 18 de enero de 1867 - León, 6 de febrero de 1916), (que) fue un poeta nicaragüense, máximo representante del Modernismo literario en lengua española. Es posiblemente el poeta que ha tenido una mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispánico. Es llamado príncipe de las letras castellanas”. (Wikipedia scripsit). Bueno, pues eso. Lo que se ha transcrito debían haberlo averiguado vuesarcedes, que para cosas así está Google, pero claro, en habiendo misioneros del saber y de la cultura que no cobran ni nada, como uno… Sí, el susodicho poeta escribió unos versos, que se hicieron famosos, dedicados a la tal Margarita. Y los primeros dicen: “Margarita, está linda la mar, y el viento lleva esencia sutil de azahar. Yo siento en el alma una alondra cantar: tu acento. Margarita, te voy a contar un cuento”. Y se lo cuenta. Mi señoría no sabe si la señoría de la ministra Aído (sí, la del de Igualdad), como presunta sexadora mayor del reino, habrá decidido si esta poesía, o sea, el cuento es machista o no, pero ni lo sé, ni me importa (con perdón).
Bien, lo que he dicho dicho lo he para que se vayan despertando y sigan con atención mi cuento, que es uno de esos cuentos de los que, no la ministra, pero uno sí vive de ellos. Es brevísimo: que, por cierto, no es el diminutivo de “breva”. Ahí va:
-El cuento, ¡coño!¿qué va a ser?
Este era un señor que mandaba mucho. Tanto mandaba, que aunque estaba hasta las orejas de deudas (ya no se sabía cuántos maravedís debía -¿déficit del 11,4 % del PIB?-), como no paraba de dar y dar por lo que él llamaba solidaridad y mi señoría “sólo-dar-y-dar”, fue un día el buen hombre y le dio a Mauritania, una nación discutida y discutible, 420.000 euros de vellón, que son tantas como 69 millones 882 mil 120 pelas de las de cuando el franquismo y eso de la memoria histórica y demás. Pero ¿saben vuesarcedes para qué las dio? Pues nada más y nada menos que, ¡abróchense los cinturones!, para desarrollar la descentralización de regiones en el sur de Mauritania. Y el señor que mandaba mucho sabía que en el país do él vivía (muy bien, se supone) había del orden de 4 millones 600 mil trabajadores en el paro. Pero en el paro, paro. Y de ellos, más de un millón sin tener nada que llevarse a la boca, o sea, lo que los especialistas en nutrición llamamos pacientes de ingesta nula o de ingesta 0, que era igual incluso antes de existir el ministerio de Igualdad. Y dizque todos los parados en general, pero sobre todo estos pacientes de ingesta nula, estaban tan eufóricos, tan eufóricos, que se querían echar a la calle a manifestar públicamente su satisfacción porque se hubiera o hubiese dado ese pastón para desarrollar la descentralización (del sur de Mauritania), aun a costa de su no ya precaria sino su inexistente alimentación. Lo malo era que los ´condicatos´, que eran como los sindicatos, pero a la vicecontra, no eran partidarios de tumultos, agitaciones, revueltas, desórdenes, motines, alborotos, bullangas, disturbios, turbulencias o bataholas, y en vista de ello, perduró la paz social, como debe ser. ¿O no?
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Y fueron felices, pero los pacientes de ingesta nula no comieron perdices, porque "si quieres ser feliz como me dices, no analices, hermano, no analices". (Es que este epílogo se le había olvidado a mi señoría, ¡perdón!). ¿Vale?
19-04-2010.
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Rufino. Y es lo que pasa cuando el dinero no es de nadie...Lo que cuenta, es ser muy importante por el extranjero. Que vean que eres un tío muy grande, con mucha pasta, para que te reciban como un gran señor. Que en tu país, donde eres responsable de millones de parados, de industrias que cierran, de comercios que desaparecen, de gente que cada día le cuesta más llegar a fin de mes...eso no tiene importancia. Bueno sí, es culpa de la oposición.
Vamos que estamos peor que si nos hubiera caido la ceniza esa.
Cuídate. Rafael
Igual Mauritania también es una nación de naciones y no lo sabían, hasta que ha llegado ZP a explicarles aquello del concepto ('conceto' que diría Pepiño Blanco) discutido y discutible. Ya puestos, podría mandar al Constitucional a Mauritania a que les asesoren, que parece que lo de la descentralización lo tienen muy claro. Y si no, que vaya Garzón y lo solucione. ¿O no?
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez