(o “¿Es que no saben ´desfacer´ sus entuertos?”).
Decididamente, mi señoría va a tener que empezar a hacer entregas o, mejor dicho, adelantos de trozos o pedazos de texto de mi "opera suprema", todavía inédita, cuyo título va a ser seguramente “De cómo salir de la crisis en que nos han metido algunos puñeteros e indocumentados políticos, pertenecientes a entrambos grupos: el del Poder y el de la Oposición”. Como observarán vuesarcedes, mi señoría es partidario
(o “Se busca a alguien a quien echarle la culpa” o “¿Es que abortar no es matar?").
¡Qué desastre…! Pero ¿cómo se puede decir “urbi et orbi”, como lo ha hecho el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, en la inauguración del "IV Congreso mundial contra la Pena de Muerte", que “nadie tiene derecho a arrebatar la vida de otro ser humano, nadie” y que hay que respetar “hasta el último instante - y desde el primero, ¿no?- la vida de todos y cada uno”, cuando el citado mozo de Valladolid, algunos de cuyos
(o “¿Y el padre no ha de autorizar el crimen?”).
La habitual chirigota casi diaria que emperejila mi señoría en este blog se torna hoy en un lamento siniestro y en unas ansias de recabar fuerzas de donde las haya para impedir que prospere, con su publicación en el BOE, esa Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, a la que dio luz verde, en el día de ayer, eso que llaman Senado , ley que va a permitir que, de aquí a
(o “¿Las ministras son cargos públicos o cargas públicas?”).
Hoy ha recibido mi señoría un adjunto de estos que lo son a un correo electrónico, adjunto “longo”, de cinco páginas, con sendos membretes –no sé si falsos, porque si no, no me lo explico- de la “Comisión de Igualdad” del Consejo General de Poder Judicial, páginas en las que se dan “Normas mínimas para evitar la discriminación de la mujer en el lenguaje administrativo del CGPJ” y… Pues que este sabio -que lo soy- se ha quedado
(o “Estamos hasta los … de que se den tantas subvenciones”).
Esta joven ´miembra´ del Consejo de Ministras y Ministros del Gobierno de España, cuyo Presidente es todavía el señor Rodríguez; esta joven, dice mi señoría, que es la señora o señorita doña Bibiana Aído es afortunadamente una adalid, más que de la solidaridad, del “sólo-dar-y-dar” a -se supone- sus afines, pero, ¡ojo!, no de sus recursos sino de los nuestros, que para eso estamos los contribuyentes y los parados ,y con
(o “Una inyección mejor que dos”).
Sabido es (o debía serlo) que mi señoría seguramente es uno de los superespecialistas más acreditados de este puñetero mundo planetario en vacunaciones y otras diversas atenciones a los seres humanoides, en el ámbito siempre de la profilaxis y del catecumenado aconfesional para
(o “Que para ganar elecciones, hay que dar más subvenciones”).
Sí, mi señoría siéntese obligado a hacerlo no sólo porque ya escribió en la cuchufleta de antier que “nuestro comentario continuará en otra u otras chirigotas” (sic, y pueden comprobarlos vuesarcedes "pinchando" en “Escasas ayudas estatales”); no sólo por eso, sino porque
(o “Cuando uno no está inspirado, está más guapo callado”)
.
Los españoles somos unos seres humanos, si la ´miembra´ del Consejo de Ministras y Ministros del Gobierno de España, señora o señorita doña Bibiana Aído, no tiene inconveniente; unos seres humanos que estamos dispuestos,
(o “Para ganar elecciones hay que dar más subvenciones”).
Hace así como un año y tres meses, ambos inclusive, en que como el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, no me otorgaba ningún puesto debidamente remunerado, mi señoría, "motu proprio", decidió autonombrarse Pesetifiacador Mayor del Reino, y así lo proclamó “urbi et orbi”, como hecho planetario, en una chirigota intitulada “Si no, oiga, ´Pesetificador Mayor del Reino´”, que vio la luz
(o “¡Qué fracaso!¿Por qué Rajoy no me hace caso?”).
Pues es cierto que ayer osó mi señoría escribir a ABC, a Cartas al Director, una epístola, y el susodicho prócer ha tenido el buen gusto de elegirla para publicarla “in situ”, es decir, en el “situ” correspondiente del número hodierno del rotativo de referencia. Y como uno es de los que cree
(o “El hambre nos hará más listos aún”).
Mi señoría ha detectado (¡lince que es uno…!) que don José, miembro él del Consejo de Ministras y Ministros del Gobierno de España, todavía presidido por el señor Rodríguez, no se lleva demasiado bien con los controladores aéreos. Es como si hubiera o hubiese disputas entre ellos. Hasta tal extremo –extremo izquierda, claro- que don José, Pepe o Pepiño Blanco, que así le llamará cada quien,
(o “El pactar con proabortistas nunca ha de estar en su lista”).
Este excelente y famosísimo autor ya escribió hace unos días, en las últimas líneas de la cuchufleta “¿Mi señoría está mal de la cabeza?” que la ironía es, también, una figura retórica que consiste en dar a entender lo contario de lo que se dice, porque pretendía que sus ocho o diez leedores cayeran o cayesen en la cuenta
(o “Este año menos pasta que el anterior, pero más que el que viene”).
Los puntos suspensivos suponen, para mi señoría, o una duda o la contención de no decir algo presuntamente incorrecto, que te lo callas, al menos de momento , aunque luego, a renglón seguido, se suelte la patochada con toda su incorrección. Aprecien, si no, como paradigmático, este simple sintagma que uno considera intuitivo
(o “¿Por qué no se corresponsabiliza la oposición?”).
El personaje más emblemático de la Casa Real, o sea, Su Majestad el Rey, ha abogado ayer, públicamente, por un gran pacto entre el Gobierno y la oposición, para superar la crisis económica, financiera y generadora de paro a una velocidad tal que en muy poco tiempo podemos alcanzar los cinco millones de desempleados. Y
(o “¿Diputado o Senador? ¡No, gracias!”).
Que mi señoría cumple lo que promete, eso es indudable (dígase “indudaibol”, si se está en presencia de algún angloparlante, por si acaso). Y si él, o sea, mi señoría, se comprometió a ofrecerle a vuesarcedes el resto de esa bazofia poética cuya primera parte ya les proporcioné en la chirigota de ayer, no podía por menos que cumplir su palabra, y a ello viene ahora. Hay que advertir que en esta segunda y última parte de los ripios o versos en cuestión se
Al reiniciarse hoy el periodo de sesiones en el Congreso, ha habido indiscretos que han echado cuentas a propósito de la duración de las vacaciones tanto de los diputados (llevaban 48 días sin sesiones con motivo de las fiestas de Navidad) como de los senadores (y éstos, 53 días), ambos inclusive, si a mano viene, y aunque esté feo decirlo,
(o “¿´Versus´ es ´hacia´ o ´contra´?”).
Andaba mi señoría a la caza y captura de un posible título o frontispicio para una chirigota o cuchufleta de éstas y le vino a la cabeza lo de “versus”, mas por la anfibología, ambigüedad, doble sentido, equívoco, confusión o dilogía del palabro, se retrotrajo en su uso al comprobar que no aparece en el DRAE, pese al amplio y documentado tratamiento que en su día le diera nuestro admirado maestro don Fernando Lázaro Carreter. Y lo
(o “La ironía de un coñón”).
Mi señoría piensa, luego existe. Que eso es lo que quiere decir “cogito, ergo sum”; nada de “cojito yo soy”, como piensan algunos de mis leedores a los que se les privó de estudiar latín y así les ha ido a los pobres. Y es que ni del latín, ni del griego se puede prescindir cuando se aspira a ser medianamente culto. Se supone que la mayoría de vuesarcedes conocen la anécdota que se cuenta acerca de un ministro de Franco (don José Solís Ruiz, creo),según la cual
(o “Está bien que hagas versos, pero...no ´odas´”).
Ya no sabe mi señoría si el ciudadano ejemplar o paradigmático de esta nación discutible y discutida es, hoy día o a la sazón, aquel que se pregunta qué puede hacer Obama, don Barack, por los españoles o el que, por el contrario, quiere saber qué podemos hacer los españoles por Obama, don Barack, tema este último que dizque es la opción preferida por el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, que antier mismo elevaba una plegaria a… ¿A quién? Porque de él
(o “Si la montaña no viene a Mahoma, …” o también “Elecciones digitales, ¿vale?”).
Que nadie se suma (de sumir) en una depresión endógena superfragilísticaespialidosa por el hecho de que don Barack dicho haya que no va a venir a España. Precisamente, como a la ocasión la pintan calva, ya que este señor no va a desplazarse a nuestro país, para eso está el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, para ir él a los EE. UU. Total,
(o “Esta ausencia es terrible”).
Bueno, bueno, bueno… Lo que faltaba para el duro o, por actualizar la cosa, lo que faltaba para el euro. Ahora resulta que no va a venir el señor Obama, don Barack, a la cumbre entre EE.UU. y la UE. ¿Y qué hacemos entonces? Menudo disgusto para las españolas y para los españoles, ambos inclusive, si a mano viene y aunque esté feo decirlo. Y para el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, ya ni te cuento… Con
(o “Esto, ¡qué va a ser un recorte del bienestar social!”).
La problemática que implica entender a los políticos le resulta cada día más difícil a mi señoría. Pues no dice el señor Corbacho, ministro él de Trabajo y de Inmigración, ambos inclusive, que la Seguridad Social tiene “una salud de hierro” y va el Gobierno, todavía presidido por el señor Rodríguez, y retrasa o proyecta retrasar dos años la edad de jubilación de los currantes con el fin de disponer de recursos, no ahora que, más o menos, va tirando, sino de cara al futuro, no vaya a ser que… Bueno, vuesarcedes ya me entienden. Hay quien
Jueves, 16 de febrero
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo