(o “El ocaso de los ´martini on the rock´”).
La verdad, Excelencia -y sépanlo asimismo vuesarcedes y todo el incalculable número de leedores que mi ilustre señoría cree tener en este cochino mundo en el que nos ha tocado vivir-; la verdad es, repito, que esto no puede seguir así. Vivimos en un medio ambiente degradado y el otro, el otro medio ambiente, bastante pachucho, a pesar de la Alianza de Civilizaciones y lo que te rondaré, morena. Por ende, generar CO2 para degradar la atmósfera e ir produciendo, sin prisa pero sin pausa, un lento -aunque seguro- calentamiento de la capa gaseosa que envuelve al planeta, no puede ser políticamente correcto. Tarde o temprano, va a acabar derritiéndose no sólo el hielo polar sino hasta los cubitos del que haya en los frigoríficos, ambos inclusive. Tanto, que mi señoría se malicia que en el futuro constituirá un grave problema la ingesta “aperitivesca” de, por ejemplo, un martini “on the rock” y, en general, cualquier cosa “on the rock”, porque si no existe el ´rock refrigerante´ y la presunta consumidora o consumidor, ambos inclusive, pretenden conseguir lo que genéricamente podría denominarse “algo ´on the rock¨”, no hay nada que hacer. No; si ya sé que su Excelencia lo entiende perfectamente, pero el resto de los mortales, o séase, del personal a quienes va dirigida esta cuchufleta, no se dan ni cuenta del peligro que corremos… Y así nos luce el pelo. Si es que hay gente muy tonta, Excelencia. Mire: Alfonso Rojo, sin ir más lejos, que es nada menos que el director de este gran periódico digital (¡de nada, buen hombre!), dice que “en España no cabe ya ni un tonto más”. Con lo que le manifiesto, Excelencia, que menudo panorama… Así es que cualquiera gobierna, por ejemplo, a tanto tonto… Menos mal que su Excelencia, con lo de las mejoras sociales y cosas de esas, aunque luego nos rebaje el sueldo neto a los pensionistas y vaya creciendo el paro y demás… Hombre, mi señoría quiere decir que cuantos más tontos haya, casi mejor, porque si todos fueran o fuesen listos, cualquiera los convencía… Sin embargo, así, con que el ministro de Trabajo nos escriba una carta a los viejos, y su Excelencia les largue unas parletas al resto, diciéndoles que no va a haber “peoras” sociales, sino mejoras: que no se mueva nadie. Ni los sindicatos, vamos. Bueno, que digan que si tal, que si cual, ¡vale!, pero… ¡chitón, que nos jugamos el albondigón! No; ya se cuidarán ellos muy mucho…
Vamos a ver, que mi señoría a lo que venía era a decirle a su Excelencia, a vuesarcedes y a los lectores que, de momento, no se me ocurren más frases en inglés para lo del desayuno. Por tanto, corto y cambio. Se acabó, por ahora, la serie periodística y contumaz tetrachirigotesca, porque aunque uno conoce algunos dichos en árabe, pero no sé si servirán de algo… Bueno, por si acaso, aquí van: uno podría ser: “Jaime, bájame la jaula”; y otro: “Jamás jamé jamón”. El primero habría que descartarlo, porque aunque haya muchos pájaros(¡y menudos pájaros…!) allí, en el desayuno, como no se refiere a la cosa alimentaria… El segundo es más adecuado, porque para los árabes no comer jamón es cumplir uno de sus preceptos alimentarios. O sea, que sí que valdría… ¿O no?
31-01-2010.
Sábado, 11 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Francisco Rubiales
Enrique Zubiaga
Raúl González Zorrilla
Graciano Palomo
Miguel Barrachina
Carlos Ruiz Miguel