(o “Prestando un servicio al Estado, sin ánimo de lucro”).
En efecto, como preveía ayer, a mi señoría se le van ocurriendo posibles medidas para que su Excelencia no lamente luego no haber renunciado a la invitación del señor Obama y haber desayunado ese día 4 en la Cafetería del Congreso de los Diputados. Total, por 0,40 euros del café (¿o lo han subido?) y lo que costara o costase “algo para mojar”… Incluso podía haberlo pagado con cargo al Presupuesto, porque yendo ya el déficit, a finales del 2009, en el 11,4 % del PIB, una cantidad así, poco lo iba a alterar, pero en fin, habiendo aceptado ya la proposición no de ley sino de acudir al jolgorio místico en cuestión, no va ahora a presentarle excusas a don Barack para no ir. Ergo tendrá que ir. A lo nuestro, pues.
Otra posibilidad es la de hacerse acompañar por un tal señor Arístegui, en lugar de ir con el señor Cebrián o con don Pedro J., mas no sé, no sé… Sí, tengo entendido que él es de los que va también a esa colación matutina, pero es un diputado del PP y, por ende, será uno de “tanto tonto de los cojones que vota a la derecha” ( el señor Castro, don Pedro, alcalde del muy ilustre consistorio de Getafe dixit), lo cual que parecería feo que su Excelencia formara o formase tándem con él o él con su Excelencia, ambos inclusive, si a mano viene. O sea, que el señor Arístegui no le sirve. ¡Qué se le va a hacer!
También se le ha ocurrido a mi señoría que en lugar del inglés, utilizara o utilizase su Excelencia, como lengua vehicular, el alemán, pero es que el alemán es más difícil todavía que el inglés. Fíjese: con lo que ha aumentado la duración de la vida media de los humanos, y hay quien dice que la vida es demasiado corta para lo que se tarda en aprender alemán… Hay palabras, en este idioma, que sí que se saben. Por ejemplo, que “tranvía” se dice “suban-estrujen-bajen” o que “prohibido” es “verboten”, pero con eso, poco se puede hacer. Dentro de lo malo, es mejor el inglés, porque supongo que su Excelencia, como mi señoría, dentro de nuestra pobreza de vocabulario, al menos conocemos frases como la de “my taylor is rich”, que era lo primero que en todos los métodos de aprendizaje del idioma se nos enseñaba, hace algún tiempo. Por cierto, que eso de que los sastres de todos los que estudiábamos inglés en aquel tiempo fueran o fuesen ricos… Bueno, a lo mejor lo de ser sastre entonces era como lo de ser controlador aéreo ahora, que de no haber surgido un ministro de Fomento como el señor Blanco, don José (antes Pepiño, para sus amigos), éstos –los controladores- todos acabarían siendo rich a lo bestia, claro.
Otras frases de interés –tome nota, Excelencia, por si sacarle pudieran o pudiesen de algún apuro- serían las siguientes: “to mount a chicken” (montar un pollo), “to be in the garlic” (estar en el ajo), “to crush your melón” (estrujarse el melón),”to piss off the pot” (mear fuera de tiesto), ”speaking in silver” (hablando en plata), “we were just a few and grandma had a baby” (éramos pocos y parió la abuela), etc.
Lo de utilizar lenguas muertas, como el griego o el latín, también lo ha contemplado mi señoría como posible medida para salir de esta especie de crisis lingüística en la que su Excelencia se ve involucrado también (¡jodidas crisis!), pero es que tal vez vaya a opinar el personal que algo así, más que “proge” iba a ser retro, y no está el horno para bollos.
Ni que decir tiene que, dentro de las posibilidades de mi señoría, seguiré aportando mi granito de arena con sucesivas ocurrencias al respecto, convencido de que estoy prestando un servicio a la Patria y al Estado, sin ánimo de lucro. No como algunos políticos. Y tanto su Excelencia como vuesarcedes, leedores todos, ambos inclusive, saben que es verdad. ¿O no?
29-01-2010.
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Rufino. Temo que las frases que mandas a nuestro ínclito ZP no le van a servir, claro que nunca se sabe.
Los que han ido por USA dicen que no hay problema con el español, cuando vas a las tiendas o tratas con camareros, que va a ser el caso. Claro que bien pudiera ser que por allí sólo se pueda hablar en inglés, o te multan; como por aquí si hablas castellano.
Cuídate. Rafael
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