(o “Aunque nos aumente el paro, compremos de lo más caro”).
Mi señoría debe ser de ese “…titantos por ciento” de jóvenes que estamos en el paro, que las pasamos canutas para acabar el mes (claro, hasta que alguno, o sea, algún mes, digo, acabe con nosotros), pero que ello no sea óbice, valladar, cortapisa u obstáculo para que reconozcamos que “cien mil euros en corbatas y pañuelos para regalar”, titular de la noticia en el periódico de cabecera de mi señoría -ABC, página 20 de la edición hodierna, de Madrid- en la “Presidencia española de la Unión Europea” -entradilla-, para que reconozcamos, digo, que esa es una cantidad ridícula o, como se dice ahora modelnamente (sí, con l) cuando platicamos los jóvenes en román paladino cochino, “una mierda”. Sí, una mierda.Ya ven vuesarcedes que a mi señoría, que es joven, no le duelen prendas repetirlo, porque está convencido de que cuando a uno le duele algo (por ejemplo, le duelen prendas), lo que procede es tomar un analgésico (calmante, que dirán los ignaros o desconocedores de nuestro idioma, gentuza ésta que por cierto abunda), pero es que como mi señoría está persuadido de que, de momento, no le duele nada, lo de la ingesta del analgésico o calmante no ha lugar.
Bueno, y tras estas últimas disquisiciones de índole terapéutica, que no se han escrito más que para distraer, volvamos al meollo de la noticia. Uno, o sea, mi señoría ya ha enfocado esto de los gastos de la Presidencia semestral de la UE por parte del todavía Jefe del Ejecutivo español; lo ha enfocado, itero, desde distintos puntos de vista. Y ahora, que ya ha transcurrido tiempo suficiente para adoptar con seriedad una postura definitiva y para preguntarse para qué estamos cada quién en el mundo, ha llegado a la conclusión de que los contribuyentes estamos para pagar; y los políticos, para gastar. ¿Y por qué éstos no se gastan más pasta, es que son tontos o qué? Porque aunque es cierto que lo de las corbatas y moqueros para regalar no parece ahora que sean 0,11 millones de euros (unos 18 millones 302 mil pesetas) sino 111.070 € (unos 18 millones 480 mil pelas), el aumento no llega ni a las 40 mil duros, y con eso, hoy día, no hay ni para propinas.(Cfr. "Para bien de España, súbanse el sueldo"). Duplíquese al menos esta partida, ¡coño! Los contribuyentes no queremos que nuestros políticos hagan el ridículo, ¡caramba! Pues si hay que pasar hambre, la pasamos, pero a ellos que no le falte na de na, ¡puñeta!.
Para finalizar, otro dato tomado de la misma fuente (ibídem)nos informa de que a traductores, para que viertan las intervenciones a las distintas lenguas que se chamullan en Bruselas y Luxemburgo, ambas inclusive, si a mano viene aunque esté feo decirlo, se van a dedicar 637.652 €, o sea, poco más de 106 millones de pesetas. ¿Está previsto verter al esperanto y aun al castúo lo que allí se diga? Es que en Quesolandia (capital Puerto Hurraco)también queremos saber lo que allí se diga, y si para ello es necesario dupli o hasta centuplicar esta partida, los contribuyentes, más que encantados. ¿O no?
8-01-2010.
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Rufino. Me temo que además de gastar millones en pañuelos, corbatas y otros ítem, los comprarán fuera de España, con lo que ni la industria/comercio español, ganarán nada.
Algo parecido pasó con los uniformes de la Guardia Civil, que se compraron en China.
Cuídate y pasa poco frío.
Rafael
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