(o “Saludo a la afición que me estará escuchando”).
Esto de las TICs tiene su intríngulis. Ahora, al parecer, el último follonazo de la moda en telecomunicaciones es el sistema Si(n)tel, valiéndose de él uno puede averiguar hasta cuál es adn, o sea, el ácido desoxirrivonucléico no ya de la persona que esté hablando con un "quidam", político, por ejemplo, sino incluso el también adn de la segunda esposa de un primo del político de marras que, por cuestión de una herencia de un pariente al que acusaron en vida de varios cohechos y de dos blanqueos de capitales, ambos inclusive, debía tener el tío, que en paz descanse, el riñón bien cubierto, preguntara o preguntase cuánto le correspondería, tanto en el caso en que hubiera o hubiese hecho un testamento abierto como si se tratara o tratase de un testamento ológrafo, lo cual mi señoría, a decir verdad, no sabe qué es, pero que, según todos los indicios, deben ser aquellos testamentos que los propios notarios guardan en sobres perfumados previamente por ellos, o sea, por los notarios, en función de las preferencias aromáticas del testificador o presunto finado , aunque la verdad es que de todo esto no está mi señoría demasiado seguro, porque también depende de la naturaleza de los bienes de que se trate, ya sean bienes parafernales, bienes nullius, bienes mostrencos, bienes gananciales, bienes fungibles, bienes de realengo, etc., etc. Porque hay muchas clases de bienes. Ahora, incluso, desde que el todavía Presidente del Gobierno de España y de Cataluña, señor Rodríguez, se preocupa tanto por la sostenibilidad, no le extrañaría a quien esto escribe (de forma exquisita, por cierto) que haya bienes sostenibles. Y si los escribes con v, es decir, si pones “vienes”, pues más complicado todavía, porque sí, vienes, pero ¿de dónde? ¿A dónde había ido el elemento en cuestión? Y si el “ha ido” lo escribes en plan de “Aído”, ¿qué pasa? Pues sí señor, puede ser el apellido de la ministra de Igualdad, pero esa igualdad no es que el susodicho departamento ministerial dé igual cantidad de pasta por subvenciones o ayudas a los artistas de cine, que a los de teatro, por ejemplo, ambos inclusive, si a mano viene y aunque esté mal decirlo, no. Y eso tampoco tiene nada que ver con que la política del Gobierno de España, todavía presidido por… Bueno, esto sí que lo saben ya vuesarcedes, así es que … éso; y, en efecto, la política de este Gobierno es de “sólo-dar-y-dar” o de “solidaridad” como él lo llama, pero las mentadas subvenciones a los artistas, ¿no las otorga el ministerio de “las Culturas”, como dizque le gusta llamarlo a la propia titular, Ángeles González-Sinde?
¡Caramba, en qué follón se ha metido mi señoría…! Pero si iba a hablar de Si(n)tel, de ese software, que también tendrá su hardware, con el que espiarnos pueden y saber dónde estamos, cómo estamos, si "bien ¿y usted?" o "j p c", por no decir jodidos pero contentos, etc. etc., y siempre en tiempo real. Pero como el tiempo, también real, que ya han dedicado hoy vuesarcedes a leer esta chirigota o cuchufleta ya excede de lo normal, soslayemos lo de Si(n)tel para otrora. ¿O no?
22-11-2009.
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Rufino. Lo malo del aparatito es que está en manos de Rubalcaba y su comando ( el de : si te descuidas te la clava)y deben estar controlando hasta al pupas.
Ya pueden hacer leyes, normas o decretos sobre el uso, que no del abuso,
que nuestro colega Rubalcaba, se limpiará con el papeleo, y seguirá manipulando las conversaciones y sabiendo más que un ratón colorado.
Cuídate. Rafael
Fíjate Rufino si será malvado el tal sintel, que sus colegas malvados, corruptos, siguiendo con su manía de puñaladas traperas contra los propios, intentan anularlo para conseguir nueva edición, actualizada y aumentada, del caso Naseiro.
¿Conoces tú por un casual, Rufino, el contenido de esos 47.000 folios gurtelianos que faltan por hacer públicos? Me parece a mí que a los peperos se les cae las carnes y el alma al suelo, y hasta los pantalones, ante la prespecriva que tienen de que sean conocidas ciertas aventurillas de dejarse querer.
Viernes, 17 de febrero
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla