(o “Presunción generalizada de delincuencia para todas y todos”).
Está visto que aquí supervivimos todos, a todo tipo de dolencias. Tras comprobar mi señoría que ni la gripe convencional, buque insignia de nuestras gripes donde la haya; ni la del cerdo, ni la de la cerda, ambas inclusive y sin distinción machista, feminista o mediopensionista; ni la del pollo, ni la de la … , bueno, esa, que también gozan ambas de la inclusividad; ni el síndrome prevacacional, ni el postvacacional, ambos faceta grave de la llamada “vaguitis tactodidimal”, para no decir “inacción por estarse tocando los dídimos, gemelos, testículos o vulgarmente huevos"; ni "na" de "na", ambos inclusive, porque… Pues porque aquí todo es corruptela, y corruptela por la pela.
“La corrupción alcanza el corazón de los socialistas catalanes y de CiU”, dice el diario ABC de hoy, en su portada. Bueno, esto será presunto, pero según todos los indicios aquí va a ser necesaria la creación de un nuevo ministerio: el de la Corrupción. Mi señoría tiempo ha que recomendó ya establecer otro ministerio más, el de la Improvisación, ello a la vista de cómo el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, en ocasiones, en sus discursos, queriendo entrenarse en lo de la “solidaridad”, o sea, en lo de “solo-dar-y-dar”, iba el buen hombre y prometía que si 400 € para esto, que si 420 para lo otro, etc., etc. Y a mi señoría, como es tan listo y tiene ideas tan luminosas, se le ocurrió la de proponer la fundación de un departamento ministerial “ad hoc”, que se opusiera u opusiese a esas promesas extemporáneas, con perdón, del todavía señor Presidente y que, de esta forma, el titular del departamento en cuestión tratara o tratase de obstaculizar o de ponerle límite, óbice, valladar o cortapisa a eventuales ansias dilapidatorias presidenciales de recursos públicos, que no propios, lo cual es extremadamente fácil y gratificante, porque todos padecemos también el síndrome del pichón, es decir, estamos con el pico abierto para que papá Estado vaya echándonos pasta . Este fenómeno, si vuesarcedes me lo permiten –y si no me lo permiten, me da igual- es lo que en el lenguaje político llamamos “demanda social”. De hecho, los politólogos siempre hablamos de “oferta social”, “demanda social” y “etc. social”. En el siglo pasado, en la etapa de la dictablanda de don Francisco Franco había un ente que también era "social" y que se llamaba “Auxilio social”, con sus comedores, sus bajillas, sus etcs., donde se les daba de comer a los que no podían costearse las viandas necesarias para elaborar unos alimentos adecuados para su normal supervivencia, si normal se puede llamar a un régimen en el que los políticos y la gente que robaba iba a la cárcel, pero vuesarcedes prefieren tener democracia, aunque haya muchos “corrutos” sueltos por la calle y “sin cargos”, a veces por los cargos que detentan. ¿O no?
28-10-2009.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez