(o “¿Quién engaña a quién?”).
Hace unos días, mi señoría ha oído hablar del síndrome citado “ut supra” como una de las dolencias que se padecen en Cuba. Lo malo es que en todas partes cuecen habas. Pero, ¿en qué consiste exactamente la enfermedad o el fenómeno en cuestión?
Vayamos por partes, que “chi va piano va lontano”. ¿Qué dice, en primer lugar, el DRAE, a propósito de de la palabra “síndrome”? Pues el DRAE va y dice, en una primera acepción: “Conjunto de síntomas característicos de una enfermedad”; y en la segunda: “Conjunto de fenómenos que caracterizan una situación determinada”.
Por su parte, un pichón es, también para el DRAE, un “pollo de la paloma casera”. Y automáticamente nos imaginamos a esos polluelos que hay en los nidos y que suelen estar con la boca o con el pico abierto, pendientes de que su madre les dé de comer.
La cosa, pues, no puede estar más clara: el "síndrome del pichón" es el que padecen unos seres que van por el mundo con la boca o pico abiertos para que se les dé todo lo necesario para su sustento y, en ocasiones, hasta para llevar una “dolce vita”. O sea, como los líderes sindicales. O sea, como los partidos políticos. O sea, como todos los sectores subvencionables que perciben pasta por la cara. O sea, como los beneficiarios del PER (Plan de Empleo Rural o, para otros, Plan de Expolio Redistributivo), cuando éstos perciben las ayudas económicas correspondientes como contraprestación por sus votos. O sea, como la industria cinematográfica española, los artistas, los productores o quienes coño se lleven esas millonadas "éuricas" que otorga el ministerio de Cultura. O sea, como… Bueno, hay muchos “o sea, como…” más, y vuesarcedes saben a qué se refiere mi señoría. A veces, hasta algunos líderes planetarios padecen el síndrome en cuestión y van por la vida con el “pico” abierto, a ver si otros líderes, siempre planetarios y así, y proclives a la solidaridad o al “solo-dar-y-dar”, les facilitan alguna “importante contribución” de guardias civiles o fuerzas armadas para sus guerras, aunque también sean nuestras, y sólo a cambio de reclusos de alguna famosa cárcel y de unas simples fotografías. ¿O no?
14-10-2009.
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Rufino.
Creo que más que el síndrome del pichón, por aquí tenemos el "síndrome de la bandada de pichones". ¡Que no hay pichones con la boca abierta...!, y lo malo es que todos sacan tajada, los del cine, los sindicatos, los asesores, los de las CC.AA., los...
Y el dinero sale siempre de los mismos bolsillos. ¿Adivinas de cuáles?
Y se quejan de que lo abucheasen.
Cuídate. Rafael
Domingo, 27 de mayo
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