¿Trabajaría vuesarced, en el Senado, por 51.500 pesetas la hora?
26.06.09 @ 20:28:08. Archivado en Sobre el autor
(o "Por esa pasta no curra mi casta").
Mi señoría tiene entendido que esto de los intérpretes, en el ámbito político, viene de atrás. Dice L.D. (EFE) que “el origen de la utilización de las lenguas cooficiales en el Senado se remonta a 1.987, cuando se aprobó una moción para rehacer el reglamento de la Cámara Alta y mejorar la representación de las autonomías, propuesta que se volvió a plantear en 1.989 y se concretó en la reforma del reglamento de 1.944”. Es decir, de raza le viene al galgo, aunque casi nadie sepa de qué va eso de “una moción para rehacer el reglamento”, bla, bla, bla. Pero este conocido autor, sobre todo por lo pesado de sus escritos, va a referirse hoy, en exclusiva, al aspecto económico de “la cosa”. L.D. dizque “lejos de servir para entenderse , len España las lenguas cooficiales provocan situaciones tan surrealistas como que el ministro Manuel Chaves necesite siete intérpretes para hacerse entender en el Senado, pese a que todos los presentes hablan castellano” (sic).
Bueno, pero uno, que sabe mucho de esto, como de casi todo, ha interpretado el tema como una medida más de creación de empleo, en el sentido de que con ello se han creado siete puestos de trabajo, por unas horas, no sabemos si bien remunerados o no, porque como aquí se paga con nuestro dinero aunque nosotros no sepamos nada de a quién ni cuánto… Pero lo que si ha averiguado mi señoría sapientísima es que la actual vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, doña Elena Salgado, acudió como titular de Administraciones Públicas que era entonces, el 23 de octubre de 2.008, a una comisión en la que intervinieron 7 intérpretes, 7 (dos para catalán, dos para euskera, dos para gallego y uno para valenciano), contratados por la Cámara, por un coste de 6.500 euros por las tres horas que duró aquella comparecencia. Es decir, aquello costó, si mi calculadora no miente, sólo 1 millón 81 mil 509 pesetas. Una miseria, claro, porque resulta que pagan por la hora de trabajo del equipo –¡pasa cuero, macho!-, la ridícula cantidad de 360 mil 503 pesetas, y por la hora de trabajo, cada uno de los profesionales en cuestión se embolsaría solamente 51 mil 500 pelas. O sea, que por las tres horas de curre, cada quien –de los 7- se llevó la mezquindad de 154 mil 500 del ala. ¡Porca miseria! que decimos en Italy. ¿Quién de vuesarcedes trabajaría ese tiempo por esa ridícula cantidad de pasta? Estos políticos se creen que están en Jauja. Con la demanda de trabajo que hay y ellos ofreciendo esas tacañerías… Anda, y que les zurzan. ¿O no?
26-06-2009.
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Te invito a leer mi artículo: De lo que aconteció a don Quijote en el Senado.
http://www.terceraopinion.net/2009/07/05/quijote-senado/
Un saludo.
La primer economía sería suprimir los "interpretes". Es una vergüenza que en el Senado de España se usen traductores. Sus señorías hablarían en español para que les entendiesen lo que "piden", los periféricos sólo van a pedir.
Cuídate. Rafael
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