Desde el día 9 de los corrientes mes, año. siglo y era, que normalmente aquí es la cristiana, no sólo para los que profesamos esta religión, sino para todo bicho (con perdón) viviente al menos para esta parte de acá del mundo occidental, o sea, la que habita o mora esta piel de toro (toro de la torería), y ello a pesar de que la Constitución Española (¡hola!, ¡hola!) dizque España es aconfesional y tal y tal… ¡Cómo mola la actual Constitución Española, y no la de Viva la Pepa, que ya estaba obsoleta…!
Quería decir mi señoría ilustrísima que desde el mentado día, los adeptos a mi prosa han tenido que leer otras cosas, nunca de tanta categoría literaria, cuyo este sabio se lamenta y les recomienda paciencia, porque tampoco hoy voy a endilgarle a vuesarcedes perlas de mi caletre, sino unos versos, cuasi ripios, que llegado me han, vía e-mail, que también son de autor desconocido, por lo que mientras que algún investigador no nos diga quién escrito los ha, parece justo atribuírselos ese escribidor tan conocido que fírmase como Anónimo. A continuación, el “cuerpo del delito”:
DÉJAME DORMIR, MAMÁ
Hijo mío, por favor, / de tu blando lecho salta. / Déjame dormir, mamá, / que no hace ninguna falta.
Hijo mío, por favor, / levántate y desayuna. / Déjame dormir, mamá, / que no hace falta ninguna.
Hijo mío, por favor, / que traigo el café con leche. / Mamá, deja que en las sábanas / un rato más aproveche.
Hijo mío, por favor, / que España entera se afana. / ¡Que no! ¡Que no me levanto / porque no me da la gana!
Hijo mío, por favor, / que el sol está ya en lo alto. / Déjame dormir, mamá, / no pasa nada si falto.
Hijo mío, por favor, / que es la hora del almuerzo. / Déjame, que levantarme / me supone mucho esfuerzo.
Hijo mío, por favor, / van a llamarte haragán. / Déjame, mamá, que nunca / me ha importado el qué dirán..
Hijo mío, por favor, /¿y si tu jefe se enfada? / Que no, mamá, déjame, / que no me va pasar nada.
Hijo mío, por favor, / que ya has dormido en exceso. / Déjame, mamá, que soy / diputado del Congreso / y si falto a las sesiones / ni se advierte ni se nota. / Solamente necesito / acudir cuando se vota, / que los diputados somos / ovejitas de un rebaño / para votar lo que digan / y dormir en el escaño.
En serio, mamita mía, / yo no sé por qué te inquietas / si por ser culiparlante / cobro mi sueldo y mis dietas. / Lo único que preciso, /de verdad, mamá, no insistas, / es conseguir otra vez / que me pongan en las listas. / Hacer la pelota al líder, / ser sumiso, ser amable / Y aplaudirle, por supuesto, / cuando en la tribuna hable. / Y es que ser parlamentario / fatiga mucho y amuerma./ Por eso estoy tan molido. / ¡Déjame, mamá, que duerma!
Bueno, te dejo, hijo mío. / Perdóname, lo lamento. / ¡Yo no sabía el estrés / que produce el Parlamento!
Nota del transcriptor.- Con políticos de esta calaña, vuesarcedes tienen un futuro espléndido, ”uséase”, están en la Champions league de la demogresca. ¿O no?
25-03-2009.
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Me alegra haber podido recobrar una de las pocas lecturas que practico como postre del desayuno; pero lamento que sus señorías no puedan querellarse contra ti ya que, cuando asiste la verdad, la calumnia brilla por su ausencia ¡que pena!. Sé feliz y, aunque nadie de los interesados te haga caso, procura que mi pequeña afición `por la lectura no fallezca definitivmente.
Un abrazo
Rufino. Lo mejor de esta chirigota es que se ha producido. Que SS ha vuelto, para atacar a buenos (¿los hay?) y malos.
Y nosotros, a quejarnos.
No sé si la Pepa se parece a la del 78, pero para el caso que se le hace...
Cuídate. Rafael
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez