Vuesarcedes, aquí, en la tierra, como se lo toman todo a chufla… Pero la realidad de los hechos, es decir, la forma en que percibimos las situaciones éstas tan lamentables quienes residimos de ordinario en otros planetas es diametralmente opuesta, por recurrir a un símil geométrico.
Refiérese mi señoría ilustrísima, como habrán intuido los ocho o diez lectores (es que van aumentando poquito a poco, pero cuando este autor llegue a su adolescencia, se espera que el crecimiento llegue ser exponencial, como el del número de parados en España que, ¡hay que joderse!, ¿es que el Gobierno no sabe cómo poner óbice, límite, valladar o fin al problema en cuestión? ¡Hombre, es que ya está bien…! Y si no saben, que recurran a personas inteligentes, como el que suscribe, y que ellos se larguen y nos dejen actuar a nosotros, que otra cosa, tampoco, pero que acabamos con los presuntos cohechos, tráficos de influencias, blanqueos de dinero y otras lindezas, eso seguro.
Miren vuesarcedes: con empezar de cachondeo con el tema del coche del Presidente dimisionario de Galicia se podrán reír un poco, pero nada más. Que si “yo se lo cambio por mi patinete”, que si “yo le doy tantos millones de euros”, que si … Estos son los mensajes que se recibían anoche de los escuchantes de ciertas emisoras de radio, de los videntes de algunas de televisión, de posibles recluidos en Guantánamo -sí, porque desde que llegó Obama, cualquier sabe…-, etc. Bueno, esto no conduce a nada: es una manera de hacer unas risas y … “point”, que creo que dicen los franceses de Francia. Lo serio es proceder como mi señoría hizo en la chirigota de ayer, es decir, ver si mi menda, como presunto comprador tiene "posibles" para llevar a cabo el contrato sinalagmático (¡ahí va eso…!) de compra-venta y, si la Xunta está de acuerdo, no se hable más.
De todas formas, mi faceta jurídica (porque mi señoría también sabe mucho, cómo no, de Derecho Mercantil) me obliga a advertir a la posible pareja de comprador y vendedor, la existencia de un tercer interviniente en el bussines que sería el Presidente dimisionario, señor Pérez Touriño. Mas, ¿en calidad de qué? Pues muy sencillo: como “descambiar” la lujosa y segura limusina generosamente tuneada puede implicar una sensible pérdida económica, que mi señoría, en su hipótesis de ayer (cfr. “¿Cuánto piden por el automóvil que usaba Touriño?”), cifró en 240.000 €, está claro que el pagano subsidiario de esta diferencia habría de ser el infrascrito Presidente dimisionario, para evitar así el correspondiente perjuicio crematístico que sufrirían los gallegos en general y los contribuyentes españoles en más general todavía, aunque nunca en generalísimo (¡lagarto!, ¡lagarto!). ¿O no?
3-03-2009.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez