(o "Florilegio conversacional, en la ministra tan habitual...").
Esto de pertenecer a un país en el que la mayoría de los ciudadanos o no tenemos formación apenas o estamos suficientemente intoxicados para que las percepciones sean las que quiere un amplio grupo de mindundis más o menos apesebrados con nuestros propios recursos; esto, dice mi señoría ilustrísima, es un auténtico asco. Nos llevan
He releído la chirigota que tuvo a bien ofrecerles antier mi señoría ilustrísima, dedicada a quienes detentan (vean en el DRAE el significado auténtico de detentar, y no lo repito más, coño, que parece que está uno entre indigentes intelectuales. Y tampoco es eso, porque, de cada
(o "¡Se larguen, coño!").
Ayer, a poco de dimitir el ministro de Justicia, señor Fernández Bermejo, acerca del cual se deshacía en alabanzas el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, en una entrevista que le hicieron en TV 3; pues bien, a poco de dimitir el susodicho ministro, tenía lugar una escena en la que un periodista,
Fue ayer, cuando Luis María Ansón , en su columna Cartas boca arriba, en “El Mundo”, le escribió una a su “querido presidente”, don José Bono, diciéndole: “Supongo que habrás enrojecido de vergüenza al comprobar cómo los diputados han decidido tomarse unas nuevas vacaciones de tres semanas…”. Bueno, ¿y él,
(o “Hay gente ´pa to´”)
Que mi señoría ilustrísima sabe de todo, no es para vuesarcedes ninguna novedad. Después de haberse tragado nada menos que hasta la cuadringentésima nonagésima nona chirigota, pues que ésta es la quingentésima… ¿Qué, que no entienden los adjetivos numerales ordinales? ¿No? Son como los políticos zafios… Pues ya va
(o “Que el inglés nos pinte la fachada”).
Así como el “hecho cinegético” parece ser eximente de deslices judiciales, en lo que a la caza mayor de muflones y captura de venados se refiere, hasta el punto que pueden abatirse fieras de esa calaña sin incurrir en falta alguna (“nemine discrepante”), “manque” no se tenga licencia para cazar; así también,
(o “Con tan poco, cómo no van a robar...”).
Subirse a la lámpara es poco. A veces, algunos ciudadanos propugnan que esa elevación se haga ya, armado de pistola, tomándose cada quien la justicia por su mano y estableciendo previa y legalmente, si no la pena de muerta, al menos la cadena perpetua. Es que ya es mucho aguantar a estos políticos de dos al cuarto de que disponemos…
Mi señoría no quiere alarmar al personal y seguirle contando despilfarros a vuesarcedes, en el sentido de que aquí nuestros políticos tiran con pólvora del rey, es decir, se gastan lo que tienen y lo que no tienen, porque en habiendo créditos bancarios, ¡viva la Pepa!
Es verdad que “ubi non est ordo, ibi es confusio” -Luca Pacioli, fraile inventor de la Contabilidad-y que "cuentas sin documentos son cuentos", pero como ocurre
Bueno, mi señoría ilustrísima no cree que lo que está viendo pueda ser verdad, porque es… Les cuento: como la fotocopia del frontispicio del Boletín Oficial del Estado. Y dice: Núm. 24. Miércoles, 28 de enero de 2.009. Sec. III. Pág 9745. Luego, en la línea siguiente: III. Otras disposiciones. Y en otro
(o “Va por usted, señor Starmy”).
Atendiendo a la petición que me hace, señor Starmy, en el Comentario que ha tenido a bien dedicarle a mi última chirigota, colgada hace apenas unas horas, me dispongo a cortar y pegar el ´e-mail´ de referencia, bien entendido que desconozco quién sea su autor, y que de haberlo sabido mi señoría ilustrísima se habría
Antiguamente, como saben vuesarcedes, cuando un chaval quería iniciar sus estudios de bachillerato, a los 10 años o así, se iba a los llamados Institutos de Enseñanza Media, se matriculaba (la pasta siempre ha sido lo primero) y se sometía a un examen al que, para superarlo, tenías que saber leer, escribir y “las cuatro reglas”. La
(o “Cacería jurídicoministral”)
Bonita foto la suya / que ha publicado la prensa / con muflones, ¡aleluya!, / a sus pies, de recompensa.
Al cinegético acto / con Garzón, su buen amigo, / acudió “usté” estupefacto / sin que le importara un higo.
Y posaron con sus piezas / para que viese la gente / que su amistad no tropieza / y que ambos son congruentes.
Además, que si invitados / fueron a la cacería / es claro que no han gastado /”na” de la ciudadanía.
Sepan, pues, vuesarcedes, / que pueden cazar muflones / si la ley no se transgrede. / Sólo hay que echarle... cojones.(Con perdón, claro).
Ahora, vean (cfr. "Político y trovador, ¡qué horror...!") y comparen. Sinceramente, los ripios de mi señoría ilustrísima, son de una calidad... ¡tela marinera! ¿O no?
15-02-2009.
A juicio de mi señoría ilustrísima, cada jornada que pasa nos vamos alejando más de la democracia para aproximarnos más a la “demogresca”, vocablo éste que, como acertadamente se escribía el pasado lunes en este mismo blog, es el que mejor define el "statu quo" embarullado y caótico en que, a la sazón, no encontramos en este
(o "Si tú me dices ven -con condiciones-, lo dejo todo").
Mi señoría se pasó ayer toda la tarde y parte de la noche, colgado a o de la tele, oyendo el bla, bla, bla, del todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, y el bli, bli, bli del todavía Jefe de la Oposición, señor Rajoy. ¿Para qué? Paraná, nombre de río.
Imagínense por un instante que mi señoría ilustrísima fuera ministro de Fomento -que de menos nos hizo Dios- y fuese asimismo proclive a los trabalenguas, o lo que sean, que la todavía ministra del susodicho departamento del Gobierno cuya Presidencia aún detenta el antropológicamente optimista, señor Rodríguez; imagínense eso y
Mi señoría ilustrísima ya ha tenido noticia del desasosiego de que han sido víctimas muchos de los cuatro o cinco, de vuesarcedes, que siguen leyendo y aún no les repugnan mis chirigotas, porque ayer no colgué esta columna en PD. "I am sorry", que decimos en spainglish, o sea, lo siento, porque el que suscribe aún no tiene el don de la ubicuidad. Bueno, el “don” sí; me falta lo de la ubicuidad. El “don” es
(o “Si no captan mi ironía, aprendan cosmogonía”)
Mi señoría ilustrísima, a la que Dios guarde por muchos años para gloria y boato no sólo de la lengua española, sino de tantas otras como la catalana, la vasca –tan utilizada por las vascas y los vascos, que da gloria oírlos-, la gallega -melosa a tope donde las haya-, el castúo –que es mi idioma materno, paterno y de mis ancestros en general-, el spanglish, aprendido y aprehendido en el Peñón de Gibraltar, ubicado al lado del Estrecho de idem, como todo le mundo sabe por muy bestia que sea-, el esperanto… Bueno, pero
¿Qué han hecho ahora los banqueros / para que vaya tan mal, / Presidente Zapatero,/ esto, que es un lodazal?
De ser nación de naciones,/ hemos pasado a ser ahora / los tontos de los cojones / que todo lo deterioran.
(o “El recochineo con el gasto público”).
A mi ilustrísima señoría, la actitud de ciertos Presidentes Autonómicos con referencia a lo que se ha dado en llamar "gastos suntuarios", por el despilfarro en lujo y en boato que suponen las adquisiciones de medios supercaros para trabajar, aunque luego no den un palo al agua; tal actitud antójasele a mi señoría un
Ayer, como pudieron y aún pueden comprobar vuesarcedes, mi señoría ilustrísima no dijo ni pío en este blog. “No vaya a meter la pata”, pensé. Y como ya conocen mi ”norma de obligado cumplimiento” de “calla, que tu silencio es descanso para los demás”, pues a callar tocaron.
El cargo de "Pesetificador Mayor del Reino" que, como saben vuesarcedes, me otorgué a mí mismo, asignándomelo por una-nimiedad, en votación libre y democrática, de un colectivo integrado únicamente por mi digna persona y en el que mi señoría ilustrísima obtuvo el 100 % de votos favorables; pues bien, ese dichoso carguito
(o “De la nieve a los huevos, sin pasar por las natillas”)
Mi señoría, como en tantas otras ocasiones, está triste. Es que está nevando, si Dios tiene qué. ¡Qué copos, Señor! Y a este paso, acabará cuajando la nieve. Menos mal que el problema se resuelve, en
Jueves, 16 de febrero
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo