Es que la gente, por no decir el personal, es mala. Aparte de ese principio que defiende el Director de este medio, P. D., que ha por nombre Alfonso Rojo, que para mi señoría no es rojo, sino más bien azul, a tenor de las tesis que defiende en “El Gato al Agua”. Y bien: el principio que defiende es el de que “en España no cabe ni un tonto más”. Pero a mayor abundamiento de lo que va dicho (que la gente es mala y que aquí no cabe ni un tonto más), hay que añadir una adenda, valga la redundancia, que es ésta: entre los tontos haylos de muchas especies: desde los “de los cojones”, que es el insulto que nos propinó el Alcalde de Alcaldes, señor Castro, a los del votantes del PP, hasta los tontos “del culo”, pasando por los tontos "(d)el haba” y otra serie inmensa de deficientes mentales que, con todo detalle, enumera mi dilecto y erudito amigo don Pancracio Celdrán en su obra “El Gran Libro de los Insultos”, editada por La Esfera de los Libros (cfr. págs.943 a 950). Mi señoría, en esta chirigota, va a centrarse en los tontos del culo, no para asignarle esta deficiencia a los votantes de "la" PSOE, que pueden no serlo y aun si alguno lo fuere, este autor denominaríale indigente mental del trasero, del pompis o de las posaderas, que en algo hemos de distinguirnos los que hablamos con corrección de los que no.
Y a quien sí quiere mi señoría adjudicarle ese calificativo es a un tal Juan Palomo que ha osado escribir, como Comentario a mi chirigota del jueves último (“En torno a la tontería, imbecilidad o ´panolismo´ testicular”), lo siguiente:
"Yo no se que osesion tiene usté con Puerto Hurraco. Pues sepa esa señoria o como coños se llame que este pueblo es una pedania de Benquerencia que quiere decir bienquerer, a pesar de las cosas que ocurren por aqui. Asin que menos cachondeo con este pueblo no sea que alguno de por aquí le baya a sovar el morro. ¿vele?" (sic).
Mi señoría es quien no sabe si esto constituye una apología de terrorismo, amenaza de muerte o qué, pero para que se vea que este escribidor no le tiene miedo al dicho Juan Palomo (aunque por el seudónimo puede uno temer el “yo me lo guiso, yo me lo como”, y esta ulterior ingesta puede ser asaz dolorosa y molesta, por supuesto); así es que mi señoría va y le califica, a él ,de indigente mental del trasero, del pompis o de las posaderas. Es decir, tonto del culo., con licencia. Faltaría más. ¿O no?
16-12-2008.
Domingo, 27 de mayo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez