A él:
Desde anoche, don Pepiño,
que leí las declaraciones
se me aflojó mi corpiño
o bolsa de los "x".
Reflexión del autor:
Siendo un hombre bonachón
a más de político ilustre,
iría en plan coñón,
mas no por quitarle lustre.
¡Cómo un señor va a decir
que "no lo puede ni ver,
que le da asco el Real Madrid...!
No me lo puede creer.
Persona tan comedida,
como es don Pepiño Blanco,
seguro que esas paridas
las ha dicho algún extraño.
Hoy ya viene un desmentido
de los proximos a él,
negando que él haya dicho
esa gran estupidez.
Un caballero completo,
un político ejemplar
que siempre fue tan discreto,
nunca va a despotricar.
A los extraños:
Pídanle todos perdón,
porque ha de estar muy molesto
ante tal acusación,
siendo opuesto a tales gestos.
A él:
Discúlpelos, don José,
que ignoraban lo que hacían...
Parecen tontos, ¡joder!,
dudar de su bonomía...
Proponerle deberían
para el Nobel de la Paz
y así los fachas verían
de lo que es usted capaz.
¿Las gracias? No me las tiene
su señoría que dar;
es la mía la que debe
a la suya agasajar.
¿O no?
20-10-2008.
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Rufino.
Veo que tu vena poética no acaba, lástima que el personaje no lo merezca.
Y con la buena gente que hay en Galicia, cinco años estuve allí y el tal D. Pepiño es como una raba pasada.
Cuídate. Rafael
Domingo, 27 de mayo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
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