(o “Ni de poliglotización ni de insaculación capilar”, por hoy).
Mi señoría no es ni de derechas, ni de izquierdas, ni del centro; es del epicentro, es decir, yo soy yo. Y recuerden vuesarcedes que “frente al yo y al superyo está el ¡yo qué sé!” que escribió Gómez de la Serna en una de sus greguerías. Y “ni eres mejor porque te alaben,ni peor porque te vituperen; lo que eres, eres” que nos enseñó el amigo Tomás de Kempis. Pero es que nos llega algún e-mail que destilan sangre por la chirigota de ayer de la que se malinterpreta hasta el título de “Con políticos de categoría, España va para arriba” . Pues no dice el muy ladino de un Comentarista que ese frontispicio es una manera críptica de renovar el grito típico de la España de Franco, porque decir que “España va para arriba” equivale a decir “¡Arriba España!”... Pero coño, ¡qué sensibilidad más “sensible”! Váyase vuesrced a freír monas o, en su defecto, a hacer pipas de barro “colorao”. (Cromatográficamente, lo “colorao” es rojo y, por ende, políticamente “correto”. ¿A que “yes”?).
Dejando a un lado (sí, al izquierdo, ¡qué obsesión...!) lo dicho, mi señoría se proponía hablar hoy de los idiomas, de cómo aprenderlos por si, aunque sólo sea en esto, podía uno echar una mano a nuestros políticos, a quienes tanto aprecia mi señoría, poliglotizándolos en un pis pas, para que cuando hayan de ir a países foraneos no se encuentren con el óbice, valladar, obstáculo y aun muro de incomunicación del idioma o la lengua; de eso, por un lado. Y por otro, quería desarrollar con más detalle el tema de las armas que los mismos profesionales, es decir, los políticos españoles, que Dios guarde, convendría que utilizasen contra la calvicie o alopecia, para que nunca jamás se pudiese decir que son personas de poco pelo. El ejemplo o paradigma del proceder de don José Bono en este sentido puede ser muy válido, si bien él nos tendría que informar de cómo ha logrado esa “insaculación capilar”, como mi señoría ha dado en llamar –en sentido figurado, claro- a la operación regenerativa de frondosas matas de pelo, a semejanza de cómo él, el señor Bono, llamó en una ocasión, en sede parlamentaria, al hecho de meter bolas en una bolsa. Mi señoría reconoce que estos dos temas que se le quedan en el tintero les van a interesar a vuesarcedes, y mucho. ¿O no?
27-09-2008.
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Si usted es un facha, amigo, / ándese con gran cuidado / y oiga bien lo que le digo: / la derecha ha fracasado. // Hágase rojo, muy rojo, / para no pasarlo mal / y así escribir a su antojo. / Que “su señoría” es genial”.
Rufino. Eso de aprender idiomas, me recuerda nuestros viejos tiempos cuando en la Universidad se trataba de hacer algo, con muy flojos resultados. Parece que ahora se está tomando en serio desde las más tiernas edades.
Pero los políticos, tenían que saber inglés que es lo que cuenta y es necesario. Pero para ello hay que trabajar y estudiar y pedir esto a un padre de la Patria. Sólo les faltaba tener que trabajar ! Mientras puedan llevar un interprete, que les sale gratis... Claro que para las sandeces que suelen decir, es mejor poder cargar las culpas al traductor, que le había malinterpretado.
Cuídate. Rafael
Pues en leyendo lo que Ud, escribe me parece hundirme en el pasado y no es que sea una moza veinteañera..Un comentarista me llamo Acrópolis. Me hice la desentendida por mofarme, pero mejor eso que vampira pues queda un poco feo. Escribo esto para manifestarle que el castellano que usa es recio, culto y algo enrevesado.Hoy que estoy un poco achuchada me cuesta de seguirlo.En mi opinión y viendo el panorama internacional los colores en política y ella en si misma andan mal.Se hace en cada momento lo que conviene y al elector se le da algo que no cueste.Cada vez somos mas y menos a repartir, las cosas se degradan y además toman mal cariz. Cuidese!
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez