(o Si usted es de los que no ahorra, váyase a Andorra (por lo menos)
Como mi señoría sigue obsesionado con lograr el trabajo ese (bueno, el trabajo es lo de menos, porque lo que se procura siempre es un buen sueldo realizando el menor esfuerzo posible, pero esto, así de claro, no se puede decir porque está mal visto, pero si no estuviese mal visto, ¡vaya si se diría...!).
Como mi señoría, reitero, sigue obsesionado con trincar la actividad esa para la que ayer le salió un nombre o denominación tan adecuados, de los de toma pan y moja, aunque se engorde algo, nombre o denominación que a vuesrcedes ya se les habrá olvidado, porque, ¡coño!, se les olvida todo, ya no se sabe si porque padezcan amnesia senil, demencia idem o incluso Alheimer... Menos mal que a grandes males, grandes remedios, y para eso está aquí este gran auror que, por cierto cuya valía intelectual y excelencia literaria múltiple casi nadie valora adecuadamente, al que, ni de coña, se le va a olvidar, porque le pareció sublime y precisamente estamos, entre otras, para esas cosas. Lean vuesarcedes: el puesto era el de Jefe y Coordinador de los Equipos que tienen que proceder al exterminio o aniquilación de las dolencias que aquejan a nuestra economía. ¿A que es un apodamiento bonito? No, el bonito a que se refieren vuesarcedes es otra cosa, porque creen que se trata de un ingrediente alimentario, que puede ser “Calvo” o de otras muchas marcas comerciales, que se utiliza como un componente más para hacer ensaladas, tortillas, etc. Es parecido al atún. Lo malo es que tanto uno como otro habrán tenido un subidón de precio espectacular. Primero, por el paso o tránsito monetario de la peseta al puto euro, y luego por esta crisis que ya, por fin, ¡albricias!, se puede llamar así, crisis, porque si bien hace años que se intuía y hasta se iniciaba, como el Vicepresidente segundo del Gobierno no la consideraba como tal, dicho vocablo era políticmente incorrecto; sin embargo, ahora ya no. Ahora se puede usar sin peligro de que te tilden de antipatriota y cosas de esas. Hombre, no es que vaya uno a ir diciendo por la calle (ni por la de Alcalá siquiera, aquí, en Madrid) ¡Viva la crisis!. Eso no, porque tampoco se trata de hacer alardes. En el Derecho Romano, que es uno de los Derechos de mayor rectitud que ha habido en la Historia, habrían sentenciado acerca de la buena praxis de esta palabra tan singular, que existe el “ius utendi sed non abutendi”. ¿Comprendido?
Y... corto, porque ya hay lectores amodorrados que, pobrecillos, no aguantan dosis mayores de una prosa tan densa como la de mi señoría, porque hay que reconocer que es “fortíssima”. Y con “medicamentos” de esta índole es peligroso no sólo rebasar las dosis que la posología indique para cada quien sino no respetar los periodos o fechas de caducidad, pues tanto en un caso como en otro pueden aparecer síntomas de amodorramiento previo a lo que los Licenciaos en Medicina y Cirugía (vulgo Doctores) denominan “rigor mortis” que ya es algo tan grave que te sienta como un tiro en algún órgano vital. Y tampoco es eso. ¿O no?
31-07-2008.
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No es que haya tantos lectores amodorrados como supone SS. En todo caso los amodorrará SS (el amodorrador que los amodorrare buen amodorrador será)con su prosa insoportable y mucho menos ahora con estos calores veraniegos.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez