Cuando se entusiasma uno con algo siempre surge otro “algo” que interrumpe al primero, lo trastorna, lo retrasa y, de momento, a hacer gárgaras. Así le ha acontecido a mi señoría, que Dios guarde, con la serie ripioterapia no “versus” el calor, sino contra el calor, pues ya escribí hace meses la tan conocida y celebrada chirigota por vuesarcedes intitulada “Lo de ´versus´ como sinónimo de ´contra´ es de imbéciles”, y antes, precisamente el último día del año 2.006, otra cuchufleta a la que llamé “´Versus´ más me rasco, más me pica”, textos que ahora pueden leer o releer tras sendos incruentos "pinchazos" de “ratón”.
Bueno, que ya enrollado me he. La interrupción a la serie que venía publicando para luchar contra el calor, y cuya parte (3) habría correspondido a la publicación de hoy, ha sido debida a que mi señoría se ha visto obligado a sustituirla, por mor de las declaraciones que hizo ayer el ministro de Industria a propósito de la “cosa” de su ministerio. Va él y dice:”Cada vez que levantamos el pie del acelerador mejora la renta nacional”. Más: “Cada vez que sustituimos una bombilla incandescente mejora el Producto Interior Bruto”. Y más aún: “Cada vez que cogemos el metro o reducimos el aire acondicionado hacemos algo por nuestro país”. Ah, y ha presentado un plan para repartir 49 millones de bombillas.
Y antes, este mismísimo señor ministro preconizó el descorbatismo o descorbatamiento estival y consiguientemente, piensa mi señoría, el encorbatismo o encorbatamiento invernal para equilibrar o establecer un ten con ten calórico o de contención de calorías en el puto verano y de frigorías en el jodido invierno. Pero estos temas exigen unos desarrollos científicos más profundos, que posiblemente habrán de llevarse a cabo por equipos multidiciplinares de sabios para cuya jefatura y coordinación tengo el honor de ofrecerme lo más interesadamente posible, es decir, con un sueldo y las mamandurrias que legalmente procedan que habrán de ser mientras más altas, mejor. ¡Qué coño! ¿No hemos empezado ya a llamar a la crisis por su nombre? Pues eso. ¿O no?
30-07-2008.
Los comentarios para este post están cerrados.
Sospecho, deduzco, intuyo, querido Rufino,por el tono algo injustamente irrespetuoso de tu chirigota que no has profundizado en los consejos del Sr. Ministro tan altamente beneficiosos para la nación/ patria. Dime, en tus años de infante en Puerto Urraco, ¿cuánta energía no ahorrabas caminando a golpe de suela o a lomo de acémila?. El candil ¿necesitaba la energía de las centrales nuecleares,siquiera alternativas? Y para el calor no te bastaba con abrir las ventanas? Y todavía nos quejamos de la generosa opulencia que nos regalan nuestros nuestros austeros gobernantes.
Cuídate del calor, Rufino, y de los que nos calientan los cascos.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez