Así le aclaré a mi amigo Venancio, que es ¡más rancio..!
-Para la jaca, amigo. Porque una señora ministra, miembra ella, por ende, del actual Gobierno del Reino de España, tenga un "lapsus", y se le escape un palabro que dizque no está incluido en el DRAE, no va a coger el Jefe del Eje..., del Ejecutivo y la va a mandar “to home”. Y tampoco le va a encargar la creación de un nuevo Ministerio sin ponerle en la mano cuarenta o cincuenta milloncejos de euros, porque ella, la miembra de referencia, necesitará un inmueble para instalar las dependencias del susodicho, del susodicho ministerio; uno o varios vicesecretarios o vicesecretarias; cuarenta o cincuenta asesores para, entre otras cosas, que no meta su señoría la pata o zanca en sus alocuciones; habrá de contratar asimismo un chofer o choferesa, para que no le tengan que poner a ella las multas por transgresiones a la normativa de tráfico, sino a quien ocupe este puesto; tendrá que llevar “unos fondos económicos de insaculación” -que diría el señor Bono- o “pasta de bolsillo” para la cosa del alterne con representantes del países foráneos; interiores o de ni fu ni fa, que de todo ha de haber en la viña de una miembra del Eje..., del Ejecutivo, y ¡olé! ¿Y para el teléfono ese que mi señoría, en principio, dio en llamarlo “calma-fieras”, por un error de “conceto”, porque en realidad es más bien para un servicio de dudas de los hombres, o sea... Imagínese que un caballero (porque la ministra “jamás” se refirió a “maltratadores”) tiene dudas de si a su cónyuge, compañera sentimental o compañero idem -lo que sea- le gusta más, verbigracia, el helado de pistacho que el de vainilla y él no lo sabe, pues el miembro interesado marca el número del aparato que ponga el ministerio a su disposición, rin, rin, rin, y evacua su consulta puntual. Sí, es como un trasvase de ideas, aunque la palabra trasvase no conviene utilizarla porque últimamente no se considera políticamente correcta, ¿me entiende? Pero bueno, lo importante en todo servicio, público o privado, es su filosofía, y esa está clara. Después se ha de considerar el aspecto económico-financiero. Pues bien, si con los cuarenta o cincuenta millonejos de euros presupuestados hay suficiente, las llamadas al teléfono que mi señoría denominó en principio, erróneamente, “calma-fieras” (cuando en realidad debió llamarlo “aclara-dudas-for-men”); si con los recursos citados hay suficiente para asignarle un 900 ó sea, un “gratis total”, vale. Si no, habrá que poner un 905, con la anuencia de telefónica, para que al departamento ministerial le quede “un algo”, porque aunque el momento económico actual no sea de crisis, como a la sazón hay empresarios que, requeridos por los “media” para conocer la rentabilidad de sus negocios contestan aquello de “en no cenando, cubrimos gastos”, los funcionarios de este ministerio, tan necesario por otra parte para el bien de la ciudadanía, no pueden estar sometidos, de por vida, a una dieta así. Porque no es lo mismo pertenecer al ministerio de Igualdad que igual-da cenar que ayunar. ¿O no?
13-06-2008.
Los comentarios para este post están cerrados.
un "lapsus" lo tiene cualquiera, pero meter una patada al Diccionario de la Real Academia... En público, se debería pensar bien las palabras antes de decirlas y no excusarse con que si en nose donde se dice eso y claro...
Un saludo Rufino desde Santander
Se le ha olvidado a SS un detalle importante a la hora de citar las gabelas de los ministros y ministras, que es la disposición "urbi et orbi", es decir en la capital del Reino y en el resto del mundo de eso que se conoce con el nombre de "dinero de plástico" o tarjetas de créito para que ni se molesten en andar contando los billetes y la calderilla del cash.Y en cuanto a lo de las "miembras", yo apuesto con SS a que este palabro entrará en los Dicionario de Uso, de la mano no tanto de los académicos sino de la de la "vasca". Al tiempo, Don Rufino.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez