Mi señoría tiene, entre sus amistades, una fauna de lo más variado. Unos son ricos, otros riquísimos, los hay de clase media -en lo económico, digo- , téngolos también pobres y aun paupérrimos. A éstos no los frecuento mucho, porque son un coñazo: no paran de quejarse. Sólo alguna vez me pongo en contacto con alguno, sobre todo por saber si siguen viviendo y cómo de mal. Hoy se me ha ocurrido hablar con uno de éstos (de los paupérrimos, en “efeto”), porque me picó la curiosidad por saber qué opinaba de las medidas esas del Gobierno, de esa propuesta del Ejecutivo, de Formación, porque dada la “ignorancia financiera” de los ciudadanos, algo había que hacer, y entonces, pues nada como un Plan de Información Financiera 2008-2012. Bueno, y a mi señoría le picó la curiosidad de saber qué opinaba este segmento social de los paupérrimos o mendigos (hay quien dice méndigos, con lo que lo único que consiguen es acentuar su mendicidad, pero, en fin, allá ellos con su insolidaridad...), y, ¿saben el resultado? Pues que Venancio, que así se llama esta víctima de la pobreza, me ha dicho:
- “Pero ¿cómo coño se van a creer ni el Banco de España ni el ministerio de Hacienda, que enseñándonos economía financiera se nos va a quitar el hambre a los indigentes? Que se dejen de chorradas y no traten de remediar nuestra pobreza con estrategias y actuaciones a largo plazo. ¿Por qué los mentores de este invento no prueban a rebajarse sus respectivos sueldos en un “algo” porcentual y con el fruto de esas rebajas compran bocadillos, a ser posible de anchoas, y nos los reparten? A ver si lo que van a hacer es organizar seminarios, cursos, cursillos, jornadas, sesiones cientificoeconómicas y otras monsergas académicas para ganar prosélitos a base de generosos sueldos presuntamente docentes... “
Así dijo el jodido mendigo. Pero esto es inconcebible en un Ejecutivo solidario. En este caso, de serio combate contra, no la crisis sino la desaceleración de la economía acelerada de la que veníamos disfrutando (sí, porque para la crisis falta mucho aún, proclama mi señoría); en este caso, se itera, no vale lo de piensa mal y acertarás, sino lo de que “to er mundo es bueno”. ¿O no?
25-05-2008.
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To er mundo e güeno menos usté, Don Rufino.Y yo me digo una cosa: ¿por qué habiendo bocatas tan suculentos, se le ha ocurrido a SS elegir el de anchoas?
Puestos a pedir, exijamos uno de jamón de jabugo, coño. Y no es que yo tenga nada contra las anchoas, que las hay de p.m.
Pero donde esté un buen jamón....
Rufino. Está bien lo del cursillo financiero gubernamental. Así cuando la economía doméstica marche mal, como está marchando ahora, sabrás donde te has equivocado. Si las inversiones en bolsa tenían que haber sido en Brasil y no en Japón. Si el meter millones en pisos no fue oportuno. Si debíamos haber comprado una finca de secano y no de regadío. Si... Verdaderamente un curso solbiano de economía, es interesante.
Cuídate. Rafael
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez