Dos "concetos": Inflación y Crisis.
06.05.08 @ 17:13:59. Archivado en Sobre el autor
(“El día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo”. Gabriel García Márquez).
Entre las múltiples preocupaciones que, a la sazón, tiene mi señoría haylas de la más diversa índole, pero yo me atrevo a decir que la inmensa mayor parte -estas tres palabras así, me suenan fatal- por no decir que todas, son preocupaciones, intranquilidades o desasosiegos de naturaleza semántica, pero con un fondo económico común que es enormemente decisivo en cualquier cuestión, Lenguaje y economía, economía y lenguaje. Acerca de éste, hay una cita por ahí, nada menos que de Confuncio, que dice que “si el lenguaje es incorrecto, lo que se dice no tiene sentido, y sin sentido, lo que debería hacerse no se hace”. Y acerca de la economía, salvo frivolidades de esas que se rumorean por ahí, como la de que alguien le dijo al Presidente del Gobierno que en dos tardes le ponía al tanto de una cuestión tan compleja, mi señoría está convencido de que, salvo inteligencias privilegiadas como la suya, es decir, la de él, o sea, la mía, es muy difícil que acaben dominándola, pero algunos rudimentos sí pueden adquirir, aunque se trate de gentes duras de magín o incluso tontorronas. Y es por ello por lo que este ilustre grafómano, tan proclive a enseñar al que no sabe, aunque no así a dar posada al peregrino, ni de comer al hambriento, ni de beber al sediento, porque empieza uno haciendo dispendios y es el cuento de nunca acabar... Así es que de hospedaje, manutención y beborcio, vulgo botellón, nada.
Hoy, en economía hablaré sólo de un “conceto”, eso sí, básico, porque se trata de la inflación. ¿Qué coño es la inflación? Pues el hecho por el cual hay listillos que se inflan a ganar pasta a costa de otros que, si no imbéciles integrales, al menos presentamos claros indicios de ello. Al que se infla se le denomina inflactor, y a las victimas nos llaman desinflados. ¿Ven qué sencillo? En la próxima parleta hablaremos del PIB, o sea del producto interior bruto o de los brutos, porque casi siempre actuamos en equipo.
“Respetive” al lenguaje, la explicación hodierna la polarizaremos en tratar de que se enteren “corretamente” de lo que es una crisis. Desde el punto de vista de los partidos políticos de izquierdas (estén unidas, desunidas, hundidas o como sea, da igual), la crisis no es crisis sino una mera -que tampoco es la mujer del mero, ¡ojo!- desaceleración. O sea, que si se va muy deprisa y se echa el freno, ¡ya está! La voz de mando es: ¡Echa el freno, Macareno! Esto en los partidos de izquierdas o siniestros.
En los de derechas o diestros (a cualquier cosa llaman chocolate las patronas), crisis significa que a los que venían mandando o bien se les exonera o se autoexoneran (que da lo mismo), se hacen diputados “rasos” y luego unos se largan a una empresa privada (si es, por ejemplo, a Telefónica pueden transformar las tarifas plana en tarifas Zaplana) o a la UE, vulgarmente llamada “Uropa”, donde pueden ponerse las botas o el calzado que acostumbren a usar.
Normalmente se "desdiputizan" por el tema de las incompatibilieso, pero mi señoría intuye que algo les darán como indemnización durante los quince o veinte años siguientes a la data de cesantía, exoneración o autoeso. ¿O no?
6-05-2008.
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