¿Quién iba a decirle a mi señoría que, por obra y gracia de uno de mis comentaristas que se autobautiza con el seudónimo de AlíDía iba a poseer ya esta sublime obra literaria que llegar puede a todo el mundo mundial, por obra y gracia de las ondas del Festival de Eurovisión o, como ya ha escrito un plumillas colega, de Eurorrisión: quién le iba a decir a mi señoría, reitero, que gracias a AliDia, en estos momentos uno iba a disponer ya de la letra auténtica de la inigualable canción del llamado “El baile del chiki-chiki”, que nos va a representar en el citado Festival? ¿Quién se lo, o mejor, me lo iba a decir? Ni el propio Zaplana, ni el mismísimo Llamazares, antes de dimitir ambos, es decir, los dos, aunque no de todo, porque “quién de todo dimite, puede no tener desquite”. Y “hay que guardarse las espaldas, bajo la bandera roja y gualda”.
Como preparación psicológica, antes de ofrecerles la delicada letra de la susodicha partitura de “El baile del chiki-chiki”, impactante donde las haya si las hubiere, en primer lugar "pinchen" y lean “El chiki-chiki del señor Chiquilicuatre”, de cuya autoría se ufana mi señoría; después, átense bien los borceguíes; y luego, póstrense de hinojos... Que... ¡ahí va!:
"Perrea perrea...
El chiqui chiqui mola mogollón.
lo bailan en la China y en Alcorcón.
Dale chiqui chiqui a esa morenita
que el chiqui chiqui la pone muy tontita.
Lo baila Rajoy, lo baila Hugo Chávez,
lo baila Zapatero mi amol, ya tú sabes.
Lo bailan los brothers, lo baila mi hermano,
lo baila mi mulata con la bragas en la mano.
El chiqui chiqui se baila así:
1- El breikindance
2- El cruzaito
3- El maiquelyason
4- El robocop
No me atrevo, hoy por hoy, a ofrecerles más que la mitad, pues que la canción entera sería demasiado para los bodys de vuesarcedes, deteriorados ya de por sí, por el triunfo electoral de ZP. Y no porque este sólo hecho, ya de por no, sea bueno o malo (pues que es lo primero para diez millones y pico de españoles, entre los que me encuentro, y lo segundo para algo más de once), sino por la cosa del trauma que siempre lleva consigo un evento generalizado que además premia o castiga, según de quien se trate, a una multiorgasmia “sexuá” que hay quien no la podrá “aguantá” (cfr., pinchando, otra obra magistral intitulada “Un orgasmo “sexuá” que no se puede “aguantá”...)
Otro día, la otra mitad de la auténtica letra de “El baile del chiki-chiki”, a ver si así, en dosis reducidas, sus cuerpos aguantan los perniciosos efectos de tamaña “cutre-paletonico-ridícula” memez. ¿O no?
13-03-2008.
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Bueno Rufino, permítame que discrepe en este aspecto con usted. Servidor es aún joven y por tanto desconozco si el festival de Eurovisión tenía hace algún tiempo cierta seriedad, pero ahora, y a pesar de no ser culpable de engordar la audiencia del evento, tenga la idea de que es una cosa muy poco seria. No veo por qué va a representarnos peor el chiki chiki este que Rosa de España o cualquier triunfito de moda. Puestos a hacer el ridículo por lo menos me parece una forma divertida. Un abrazo
Rufino. Después del número del Chiqui chiqui, la UE, nos retira los Fondos de Cohesión, por lo menos.Solo falta que lo presente Zerolo.
Y eso que todavía no funciona la Enseñanza Dirigida, o como se llame.
Cuídate. Rafael
Ahora que, según parece, hemos entrado en una crisis económica, podemos decir (y practicar) eso de: "en mi casa no comemos pero nos reímos mucho".
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez