(“No se puede adelgazar / tanto como tú lo has hecho, / porque te vas a quedar / sin faz, sin culo y sin pecho”. Ripioteca propia).
Simpar Melibea: Vamos a ver si en esta segunda entrega logro aclararte tus dudas acerca de qué es eso del Índice de Masa Corporal (I.M.C.) o muscular, porque es algo tan sencillo que es imperdonable que aun periodistas de cierto rango crean que se trata de un tanto por ciento de... no sé de qué, y se ponen a hablar y, sin saber lo que dicen, informan “al personal” de que las cuatro que en esta ocasión os habéis quedado en tierra, “uséase", des-top-modelizadas, ha sido porque no habéis llegado al 18 por ciento. Y los ocho sabios de Grecia, es decir, los siete más mi señoría, que para esto de la sapiencia está empadronado en Atenas, preguntamos: ¿El 18 por ciento de qué, macarrillas? Y revistiéndonos a continuación de nuestro típico gabán de la docencia, les explicamos a esos periodistas ignaros y a vuesarcedes, si ha lugar, que el I.M.C. no es otra cosa que el cociente de dividir el peso en kilogramos de la persona que sea, por el cuadrado de la estatura de la misma, expresada en metros. Ni más ni menos, ni menos ni más. Y esto es algo que viene hasta en los tikets que salen de las balanzas de las Farmacias cuando uno se pesa. Y en muchos, en muchos de esos tikets hasta te especifica que si el citado cociente da menos de 18, eso quiere decir que tu I.M.C. es bajo, y tú estas enclenque; si el valor del I.M.C. está entre 18 y 25, es lo normal; si entre 26 y 30, tienes sobrepeso; y si te pasas de 30, caes, sin más remedio, en el ámbito de la obesidad. O sea, eres una obesa. Y ya se sabe, por la canción, que la española, cuand obesa, es obesa de verdad. Esto, en lo que se refiere la parte científica.
En cuanto a la faceta crematística, a las indígenas, por lo que mi señoría ha podido averiguar, os dan entre 300 y 600 eurospor cada paseillo (¡porca miseria!), mientras que a las foráneas le largan cantiduvi. Hasta tal punto que hay mocitas de éstas que cobran por pasos dados, llegando algunas a percibir 100 euros/paso, De tal forma que si la pasarela es suficientemente larga, estas top model pueden llegar a posar sus lindos pinreles, sobre la impoluta moqueta, hasta cuarenta o cincuenta veces (se computa la ida y la vuelta, por supuesto), lo cual que la contraprestación pecuniaria puede elevarse a un pastón, que diría Salomón. Vean si no, vuesarcedes, el siguiente “supongando”: Pasarela de 50 pasos. Ida y vuelta, 50 pasos por 2 = 100 pasos. Y 100 pasos x 100 €/paso = 10.000 €, o sea, un millón seiscientas sesenta y seis mil y pico de las antiguas pesetas. Más de kilo y medio, tía. Claro que esto es si se computa (con perdón) a esa tarifa y no se le detrae ni el IVA, ni el IRPF, ni otros impuestos que pudieran crearse para subirle el sueldo a los miembros del gobierno, de los sindicatos o para pagar deudas históricas contraídas a partir de la fecha en que murió Favila a manos de un oso. Siempre y cuando se presenten facturas como las de la reforma del piso del ministro Bermejo, o sea, legales y justas.
¿Y qué más te voy a decir, Melibea? Que si te han desechado por flaca, porque tu I.M.C. es menor que l8, que para el año que viene, antes que llegue el evento, has de lograr un aumento, comiendo con más higiene para que la flauta suene. Porque a ti, simpar Melibea, nunca te excluirán por fea. (Estoy comprobando que me ocurre lo que a Ovidio, del que se contaba que “quidquid tentabat dicere, versus erat”). Que no, Melibea, que tú no eres fea, y cuanto más te destapas, estás más guapa. ¿O no?
14-02-2008.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez