¿A quién pretenden engañar?
19.06.07 @ 21:18:26. Archivado en Sobre el autor
("Para una cosa tan seria / en mi ´ripio´ no hay materia").
El jueves último concluyeron los exámenes de Selectividad en las seis universidades públicas de la Comunidad de Madrid, y al parecer se espera que, como ocurrió el pasado año en estas mismas pruebas y universidades, el porcentaje de alumnos que obtuvieron o superaron el aprobado fue del orden del 90-92 %. Bueno, esto, en principio, no está nada mal, pero lo que habría que ver es, primero, qué preguntas se les formularon a estos jovencitos (sí, ya sé que habrá algún retrasado mental que añada “y jovencitas”, pero gente que no tiene ni idea de cómo se debe hablar, hay a mantas); habría que ver, decía, qué preguntas se le formularon en cada materias de las que se examinaron; luego, qué respuestas dieron y, finalmente, con qué varemos o criterios se les calificó.
Los que hemos sido cocineros antes que frailes sabemos que esto de evaluar los conocimientos de los alumnos depende, por un lado, de qué se les pregunte, de si lo tienen que saber o no (a veces se hacen preguntas extrañas) y de cómo valoren las eventuales respuestas los profesores, pues los hay que son pan comido (tolerancia infinita) y otros, auténticos huesos (tolerancia cero). Y ni es bueno lo uno, ni lo otro, porque “in medio, virtus”. Sin embargo, “el personal”, o sea, la gente prefiere a los de “pan comido”, sin advertir que esos precisamente pueden ser los más peligrosos, porque son comparables a los médicos que al hacerle a un paciente una serie de pruebas, exploraciones, análisis, etc., sin profundizar suficientemenete, acaban considerando que el enfermo está como una rosa, aunque esté podridito por dentro. Y cuando esto ocurre, el galeno en cuestión no se ve en la necesidad de ponerle un tratamiento adecuado, para acabar, cuanto antes, mejor, con la podredumbre que le aqueja y con lo que ésta seguirá minando la salud del enfermo, que puede hacerse crónica y llegar a ser incurable, si no letal. Y entonces ya sí que no hay remedio.
Me sugieren estas líneas una carta, enviada al director de un periódico de tirada nacional y de antigüedad más que centenaria (blanca y en botella), que se publica hoy, carta titulada “Castellano fácil en Selectividad”, firmada por Victoria B. Martín, en Barcelona, que comienza con estas frases entrecomilladas:”Aprobado seguro”, “imposible fallar”, “un auténtico regalo”, y dice que eran los comentarios más frecuentes, a la salida de las pruebas de Castellano, del Examen de Selectividad, en la propia Barcelona. El nivel de exigencia de Lengua Española, allí, ha sido mínimo, como todos los años. Y añade que “dentro de unos días, el Gobierno catalán exhibirá las notas artificialmente elevadas de Castellano (...) y dirá que no son necesarias más horas de Lengua Española en la escuela. ¿A quién pretenden engañar?”.
Pues, con todos los respetos, a usted, señora, a vuesarcedes , lectores, y a mi señoría, por supuesto. ¿O no?
19-6-2007.
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Por aquí, aprueben o no el castellano, la "tercer hora" está suprimida, Carod dixit. He leído que se ha multado a un frutero por no rotular los tomates en catalán...y vale ya!!
Cuídate. Rafael
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