De cómo escribir sin saber sobre qué.
29.04.07 @ 23:04:38. Archivado en Sobre el autor
(“Si el comer y el rascar / todo es hasta empezar, /para escribir chirigotas / basta con no ser idiota”. Ripioteca propia).
Aprovechando el puente de que disfrutamos, mi señoría se propone escribir una chirigota y no sabe sobre qué hacerlo. Hay tantos temas que acuden a mi cholla motilona ...(Valga “cholla” por cabeza, y “motilona” por calva, y lo digo para que no se pierdan vuesarcedes, que luego pasa lo que pasa, que algunos no se enteran y tergiversan, confunden o trabucan el sabio decir de éste que lo es, autor insigne, con la venia de Quevedo y de Cervantes, que en gloria estén ambos dos, siquiera sea por lo bien que también ellos tiraron de pluma, aunque nunca pudieran llegar a la excelencia con que mi señoría tira del teclado de su ordenador o computadora, como gustan decir allende los mares).
Hay, decía, tantos temas...Que si “Pascual Maragall, ´traicionado por Zapatero´ deja la presidencia del PSC; que si dar detalles de lo tratado en mi anterior cuchufleta Batiburrillo o baturrillo; etc., etc. Lo malo es que mi señoría sabe tan poco acerca de ellos... (Porque supongo que eso de mi omniscia, es decir, lo de saberlo todo, de lo que mi menda tantas veces ha hecho gala en sus -mis- chirigotas, habrán entendido, inteligentes leedores, que “na” de “na”. Y lo de “na” es un seudoapócope, bastante macarrilla, de “nada”, que es palabra, como ya tengo dicho tantas veces también, que viene a significar algo así como un cuchillo sin mango, que no tiene hoja. O sea, que igual podía haber chamullado o hablado, en la cuchufleta de referencia, sobre el Director General de los Agentes de Movilidad Urbana de Puerto Hurraco, si tal existiese y alguien detentase ese cargo, lo cual que ni lo uno ni lo otro ocurre, porque en esa noble villa, de haber algo, in stricto sensu, sería un mero Jefe de los Guardias de la porra, y mi señoría ruégale a vuesarcedes que al leer lo de mero no piensen en un pez teleósteo marino, sino en un adjetivo que quiere decir insignificante, sin importancia, y nada más. Otrosí añadiré que, por supuesto, el tal Jefe de los Guardias de la porra no detentaría su cargo, sino que lo ejercería como reglamentariamente correspondiera, pues que detentar es retener y ejercer ilegítimamente algún poder o cargo público, y eso, mi señoría, en la que confío que, en breve, acabará siendo “mi” Toparquía (Quesolandia, pequeño Lander que incluye a Benquerencia, El Helechal, Monterrubio de la Serena -lugar do nació este gran escribidor-, Peraleda del Zaucejo -con permiso de la ministra de la Vivienda, do ella vino a este mundo-, Castuera, Los Baños del Guapero y -¡arrodillémonos!- la capital del pequeño estado o Toparquía, es decir, Puerto Hurraco); y eso, repito, no ocurre allí.
Y así concluye esta columna de hoy, siendo un hablar por hablar, sin abordar, en clave de humor y de crítica sana, ninguno de ellos, habiendo tantos y tantos temas a tratar como se ha dicho que, a la sazón, ofrece la actualidad. ¿O no?
29-04-2007.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/90957
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Lo de los puntos del carnet, como no dan hecho los Juzgados, pues, ad calendas grecas. Y a viajar en aviones oficiales, para cosas particulares.
Supongo que en la Heptarquía, se circulará en bici y eso es menos gravoso
si usas la del alcalde.Cuídate Rafael
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
autor
Contacto








