Batiburrillo o baturrillo.
26.04.07 @ 23:11:53. Archivado en Sobre el autor
Hablemos, vuesarcedes y mi señoría, de cosas variopintas con las que, a la sazón, nos agrede el furor mediático, esa saña con la que los “media” nos atacan. Las emisoras de radio, de televisión, la prensa escrita en papel, la prensa virtual -casi nunca virtuosa- internetesca, los cotilleos conversacionales indígenas o foráneos, etc., etc., ese tótum revolútum , revoltijo o conjunto de cosas sin orden. Y ya, por anamnesis, este escribidor ha traído a colación, alguna vez, lo del fraile que inventó la contabilidad: “Ubi non est ordo, ibi es confusio”. En esta chirigota, pretendidamente, “non est ordo”. Ni gracia, por desgracia. Porque chirigota es, coloquialmente, cuchufleta, y cuchufleta es dicho o palabras de zumba o chanza. Y hoy, aquí, en esta parleta virtual, ni zumba, ni chanza. Con decirle a vuesarcedes que vamos a hablar de una cena opíparas, de ricos epulones, y de una transigencias docente, permisiva y funesta...Nada que ver, por supuesto, una cosa con otra. Son heterotemas; no homotemas. Por eso lo del baturrillo o batiburrillo.
De cena opípara o de ricos epulones. Siempre según los “media”, dizque costó, en euros, mil cuatrocientos diecinueve, con céntimos. Con céntimos de euros. Eso: unas 236.100,-, de las antiguas pesetas. Cena para dos personas. Regada con un caldo, que ¡qué caldo, mon Dieu! Parece que fue una botella de La Tache Romanee Conti -¿se dirá así?-, cuyo p. v. p. ascendió a 654,50 € (unas 108.900 pelas). Hubo también una copa de Oporto, por la que facturaron 141,90 € (o sea, unas 23.610,- ptas.). Después, licores por 333 € (díganse unas 55.400 del ala). Sí, todo incluido en las 236.100 ptas. La propina no consta. Después, de picos pardos. Éstos, aparte, en cuantía desconocida.
De permisividad docente: que dice la oposición que tener un bachillerato en el que se pueden estudiar las asignaturas del curso siguiente con sólo aprobar la mitad de las del curso anterior, le parece un enorme error. No se habla nada -se queja la “opo”- ni de mérito, ni de esfuerzo, ni de trabajo bien hecho, ni de estudio, ni de autoridad del profesorado. Así dizque dijo la susodicha oposición, en sede parlamentaria. Y quien manda va y, en sede parlamentaria también, dice: “No necesitamos un sistema educativo que excluya y que seleccione. Necesitamos un sistema educativo que amplíe, apoye a todos e integre a todos los jóvenes de este país, para que puedan llegar al mayor nivel educativo”.
O sea que bajando el nivel, se sube el nivel. Es decir, que matando el perro, se acaba la rabia. ¿O no?
26-04-2007.
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Supongo que los picos posteriores, serían muy pardos, claro que ahora ya no se llevan esos trajes...
Qué tropa !. Cuídate. Rafael
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