(“¿Qué es poesía?, dices mientras clavas / en mi pupila tu pupila azul./ ¿Qué es poesía?¿Y tú me lo preguntas? / Poesía... eres tú”. Gustavo Adolfo Bécquer).
(“Hablando de poesías / los ripios son... porquerías”. Ripioteca propia).
Mi señoría confiesa paladinamente que si es verdad que nunca segundas partes fueron buenas, ésta es mucho peor de lo que, por el ordinal asignado, corresponderíale. Les explico: quedamos en que, dada la extensión de la chirigota precedente a la que a ésta precede, procedía -por higiene mental de los leedores- dosificar lo que allí se iba a decir, en dos “tomas”. Y así se ha hecho. De ahí, que hasta el título sea el mismo, con la mera añadidura de un dígito a cada cual, de forma y manera que en el frontispicio de la presente cuchufleta vaya un 2 y al de la anterior veré la forma de añadirle un 1, y aquí “peace and after glory”, dicho sea en spanglish, con perdón de los catalanes y aun de los portohurraqueños, que también, ¡pobres!, pagamos impuestos, que es lo importante. ¿No, ZP?
La cosa iba, recuerden vuesarcedes, de cuartetas o redondillas, y la última transcrita decía:
“Hay que dejar de fumar / porque la Minis lo ordena. / Y la que quiera engordar / que olvide las pasarelas”.
Bueno, pues las siguientes, las siguientes cuartetas o redondillas reservadas para hoy eran:
El vino haylo que beber / con mesura y a su hora, / porque puede acontecer / que se altere la infractora /
o el infractor, porque amigo, / aquí el género no cuenta / y tan digno de castigo / o serás tú o la parienta.
Hay que odiar las hamburguesas / porque aunque tú no lo creas / si las comes, mucho pesas / y en sangre habrás urea.
Como sigamos así / ya verán cómo establecen / leyes para prohibir: / a los cristianos, que recen; /
Cazar, a los cazadores; / y estudiar, a “toa” la gente, / sean mayores o menores.../ ¡Fuera los inteligentes...!
Quieren también acabar / con las corridas de toros / no permitiendo aceptar / que eso no implica desdoro.
Prohibido prohibir / se estableció ya hace años / y eso lo hemos de asumir / y asumirlo sin engaño
Y si vaga el Presidente / en el Coto de Doñana, / mientras lo aguante la gente, / lo hace si le da la gana.
Él que medite, si quiere, / sobre “el proceso de paz...” / Como si la ETA fuere / promesas a respetar.
ZP se cree y dice / que “todo va puta madre” / y ETA contesta: “¡Narices! / Comprobar bien la masacre...”
Que en la T-4, en Barajas, / pusieron tanta metralla / que allí hallaron sus mortajas / dos que no eran canallas.
Y mentando la Alianza / de las Civilizaciones, / para mi eso es una chanza / de tocarse los cojo...(testículos).
Y así se le pasó a mi señoría el acceso de ripiogenia, ripiopatía o “síndrome de Ovidio” del que fuera víctima hace unos días. Ahora lo que se teme es la recidiva, que no hay que descartarla, a la vista de la anamnesis de este autor. Y es tan terrible... ¿O no?
11-01-2007.
Lunes, 13 de febrero
Manuel Molares do Val
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Raúl González Zorrilla
Toni García Arias
Miguel Torres Galera
Francisco Rubiales
Enrique Zubiaga