CaféDiálogo

¿Qué son los Cuentos Cabalísticos?

30.11.18 | 17:59. Archivado en Acerca del autor

El hasidismo, fundado por Israel Ben Eliezer, también conocido como Baal Shem Tov o Besht, en el tercer decenio del siglo XVIII en Medzibob la actual Ucrania y que rápidamente se extendió por la Europa oriental llegando incluso a Palestina, y que perdura hasta nuestros días, es actualmente es una de las corrientes más importantes del llamado judaísmo ortodoxo. A medida que se el movimiento se iba extendiendo, se iban organizando “cortes hasádicas” –así es como las denominan ellos- presididas por un personaje carismático. Uno de estos fue el besnet del Besht, el rabino Nahman de Bratslav, el autor de los Cuentos cabalísticos.

>> Sigue...


SEMILLAS DE FRATERNIDAD EN ARGELIA

20.11.18 | 16:56. Archivado en Acerca del autor

El próximo 8 de diciembre serán beatificados en el Santuario de Nuestra Señora de Santa Cruz de Oran, ciudad al noroeste de Argelia, en la costa Mediterránea, diez y siete monjes trapistas mártires del monasterio de Tibhinne y dos agustinas misioneras españolas, Esther y Cari, que fueron asesinadas también cuando regresaban de misa en 1994, en medio de las revueltas que se sucedieron en aquel país.

>> Sigue...


¿Qué es la inteligencia?

09.11.18 | 11:40. Archivado en Acerca del autor

Esta es la pregunta que le hicieron al investigador de la inteligencia y la felicidad, José Antonio Marina en La Contra del periódico La Vanguardia de Barcelona el 13/XI/2018. Esta fue su respuesta: “La capacidad humana de dirigir la conducta para resolver problemas. Esta capacidad, en grado supremo, se llama bondad”. Para nuestro profesor y escritor, autor de su reciente libro Biografía de la humanidad (Ariel), queda claro que la bondad es inteligencia práctica, es la orientadora de la acción, con lo que no podemos estar más de acuerdo. La duda surge cuando al definir al ser humano como “un animal espiritual, un híbrido de biología y cultura”, situando a las religiones dentro de este último ámbito, parecería que el ser humano es bueno por naturaleza, olvidando la pulsión a la muerte (Tánatos), que según el psicoanálisis todos llevamos dentro, y que, por lo tanto, nos bastamos a nosotros mismos sin necesidad de un “aliento de vida” que nos ayude a orientar nuestros pasos. Para entender lo que aquí quiero decir, me acojo a las palabras del teólogo José María Castillo, que comentando Lc 14, 25-33 se pregunta: ¿Quién ha hecho algo eficaz para arreglar el mundo? Su respuesta es esta: “No lo han hecho los que han ganado las guerras sino los que han dado todo lo que tenían, hasta la vida misma: Gandhi, Martin L. King, Oscar Romero…”, y concluye: “Solo la demasiada bondad contagia bienestar y esperanza”. Y ahora me pregunto: ¿Estas personas a las que cita, no eran creyentes? ¿No tenían una inteligencia espiritual (IES) iluminada y sostenida por la fe?


¿Existe la muerte?

04.11.18 | 19:02. Archivado en Acerca del autor

Santa Teresa de Lisieux afirma: “La vida es un instante entre dos eternidades” y la Doctora Luján Comás, cofundadora de la Asociación Merry Human Life Society (Merrylife) para la evolución de la conciencia, y coautora del libro ¿Existe la muerte? junto a Anji Carmelo, en una entrevista realizada en La Vanguardia el 29/9/2018, afirma: “La conciencia no es un producto de nuestro cerebro sino que utiliza a nuestro cerebro”. Para justificar esto se remite a los estudios realizados en 1990 por el psicólogo de la Universidad de Arizona Stuart Hameroff y Roger Penrose, físico matemático en la de Oxford, que propusieron que los microtúbulos, las unidades más pequeñas del citoesqueleto de las células, actúan como canales para la transferencia de información cuántica responsable de la consciencia. Es decir, que cuando morimos “el contenido de los microtúbulos vuelve a esa conciencia cuántica y si te reaniman se puede recuperar”. Esto está documentado en pacientes que mueren clínicamente, es decir, que corazón y cerebro dejan de funcionar, y aun así pueden explicar sus percepciones sensoriales como si fueran un ser completo (las personas ciegas ven como si tuvieran vista, los sordos oyen…), y pueden sentir, recordar y pensar. Pero su cerebro no tiene rastro de actividad porque simplemente está “muerto”. Estos pacientes cuentan que han podido verse a sí mismos y lo que pasaba en aquel momento en su entorno; han revisado toda su vida en el pasado y también en el futuro y comprendido el sentido de su existencia. Han sentido una paz y un amor incondicional indescriptible. Y la doctora Luján Comas concluye: “Por tanto esa consciencia que continúa durante este trance no se encuentra en el cerebro. Es una energía, y como energía no se crea ni se destruye, se transforma y perdura. Cuando mueres esa conciencia a la que se suman tus experiencias pasa a la conciencia cuántica, donde no se pierde la información. Cuando morimos el contenido de los microtúbulos vuelve a esa conciencia cuántica y si te reaniman se puede recuperar”. Para esta Licenciada en Medicina, especializada en Anestesiología y Reanimación, nuestra conciencia está conectada a todo. “El mundo de las subpartículas de las que todo está hecho, están interconectados, usted, yo, los árboles, la mesa, todo el universo… Puede ser una explicación. Lo que está claro es que si entendiésemos que no existe la muerte, no tendríamos miedo y viviríamos de otra manera”.

>> Sigue...


¿No hay más conocimiento real que aquel que se basa en los hechos observados?

26.10.18 | 12:47. Archivado en Acerca del autor


Esto es lo que nos quieren hacer creer los tecnócratas, “élite que se sirve de la técnica y de la racionalidad científica para sus fines, convirtiendo toda la realidad, también al ser humano, en un objeto de análisis de experimentación según criterios puramente marcados por la eficacia y la rentabilidad” (J. M. CAAMAÑO, La tecnocracia, Sal Terrae, Santander 2018, 35). No vamos a discutir el valor de la técnica, fruto de la Inteligencia Racional (IR), pero sería incompleta nuestra visión de la realidad si solo consideramos a la IR para su acceso y olvidáramos a la Inteligencia Emocional (IE) que nos hace conocer la realidad mediante la empatía y a la Inteligencia Espiritual (IES), que nos da el sentido real de las cosas, que vive del silencio y se expresa con el lenguaje simbólico. Este ambiente tecnocrático que nos envuelve arranca, entre otros de Auguste Comte (1798-1857) con su ‘ley de los tres estadios’ en el desarrollo de la inteligencia humana: el estado teológico o ficticio, el estado metafísico o abstracto, y el estado científico o positivo. “Son estas fases las que representan el paso de una religión primitiva (representada de forma sublime en el fetichismo) a la que debe ser la religión definitiva, que no es sino el positivismo” (o. c. 29-30). Un saber que instituye unas relaciones entre los hechos y renuncia a la explicación absoluta; no busca las esencias ni las causas de las cosas sino las leyes que las gobiernan. La ciencia positiva aspira a saber únicamente aquello que es posible saber; es una actitud de pensamiento que sustituye la pregunta "¿por qué?" por la pregunta "¿cómo?". En el fondo, “dicho paradigma no es sino la consecuencia de reducir la razón a su dimensión técnico-práctica, en donde, como es lógico, la ciencia experimental y los datos objetivo-experimentales ocupan un papel central” (o. c. 30). El problema no es de la técnica ni de la ciencia en sí mismas, “el problema reside en el papel que le damos en el desarrollo social y en nuestra propia vida” (o. c. 32), que configuran una ‘ideología tecnocrática’, cuando en realidad en el acto de conocer se deben integrar las tres inteligencias que tenemos en una unidad de conocimiento, siendo la IES la que debe orientar a las otras dos sin menoscabar su valor, ya que la IES es “una capacidad innata en el cerebro humano y de la manera en que el cerebro se relaciona con la realidad más amplia; la inteligencia con que afrontamos y resolvemos problemas de significados y valores, la inteligencia con que podemos poner nuestros actos y nuestras vidas en un contexto más amplio, más rico y significativo, la inteligencia con que podemos determinar que un curso de acción o un Camino vital es más valioso que otro” (D. ZOHARD/I. MARSHALL, Inteligencia espiritual, Plaza-Janes, Madrid 2001, 181 y 19).


¿La fe es una fuerza creativa y curativa?

18.10.18 | 20:49. Archivado en Acerca del autor


Cuando nuestra Inteligencia Espiritual (IES) es iluminada por el Espíritu Santo, obtenemos la fuerza del Amor para amar a nuestros hermanos. Y esto, de una manera creativa, ya que, al dirigirnos a personas siempre distintas y únicas, nuestro amor debe ser siempre imaginativo para realizar un encuentro cordial. Y si amamos a otra persona de un modo incondicional, le estamos diciendo que “creemos en ella” y que alberga un gran valor. Esto acrecienta su autoestima y estamos creando una persona nueva. Y esto gracias a que la fe tiene un poder creativo capaz de superar el desánimo y mantener la confianza en las palabras de Jesús, pues creer y crear van unidos ya que Jesús pedía la fe para realizar sus milagros. La fe auténtica es ya un gran milagro. Por eso, como Jesús, el creyente tiene en sí un soplo de poder taumatúrgico, que se alimenta en el poder transformador de los sacramentos.


¿Qué es la Inteligencia de la fe?

09.10.18 | 10:13. Archivado en Acerca del autor


Toda persona tiene a su disposición la dimensión trinitaria de su inteligencia, lo que no quiere decir que ejerza plenamente de ella. La dimensión racional de la inteligencia (IR) es la más valorada y para muchas personas es casi exclusiva, lo que convierte a estas personas en “fríos racionalistas” y tienen en alta estima a las ciencias naturales. Todo lo que no sea empíricamente demostrable no tiene valor. Se mueven por ideas y principios. Luego los humanos tenemos la inteligencia emocional (IE) que tiene hoy ya muchos seguidores. Son las personas que se mueven por las emociones, por la empatía. Sus defensores quieren desbancar a la (IR) y están en pugna. Y finalmente está la cenicienta de la inteligencia, la espiritual (IES) a la que casi nadie hace caso y que muchas personas pasan a lo largo de su vida sin apenas conocerla. Para que se manifieste necesita del silencio, del recogimiento, del pararse, para encontrar el sentido de la propia vida y del cosmos. Como se puede ver hasta aquí no ha aparecido la fe.
¿Cuándo podemos hablar de la Inteligencia de la Fe? Cuando la IES es iluminada, como don, por la luz del Espíritu Santo, que es el Amor y que hace razonable nuestra fe. El franciscano Javier Garrido en su libro El amor que hace razonable la fe, desgrana el contenido de la fe cristiana, que “es conocimiento, pero peculiar, pues es don de Dios, y no producto de ninguna sabiduría religiosa que, desde nosotros, intente alcanzar a Dios”. Y da la siguiente razón: “Si la fe solo fuese asentimiento y adhesión, quedaría en la superficie del espíritu humano; pero si la fe es luz interior que nos transforma y es comunión de amor con el Dios que se autocomunica creando una historia de amor con nosotros, entonces la fe es vida eterna, el modo propio de relacionarse con Dios: confianza y desapropiación, amor que une a Dios al modo con que Él se entrega” (Sal Terae, Bilbao 2018, 138-139). Por esto, nuestra fe es luminosa cuando amamos, que es cuando encontramos el sentido de las cosas. El Amor es la luz que nos guía.


Yuyú Vudú: Esclavas religiosas y explotación

25.09.18 | 14:59. Archivado en Acerca del autor

Conoce una derivación de la magia negra del vudú con la que nigerianos someten a las esclavas sexuales

>> Sigue...


VI Jornadas de desierto online - 19/25 noviembre 2018

14.09.18 | 20:12. Archivado en Acerca del autor


VI Jornadas de desierto online - 19/25 noviembre 2018

14.09.18 | 20:11. Archivado en Acerca del autor


¿Verdad o mentira?

08.09.18 | 18:05. Archivado en Acerca del autor


Los humanos ponemos más empeño en las cosas exteriores que las cosas interiores, cuando sabemos por experiencia que la riqueza, fama etc. carecen de auténtico valor. El ‘conócete a ti mismo’ es de un valor incalculable, pero ponemos más esfuerzo en mantenernos en forma física. Y, desgraciadamente, quien no se conoce a sí mismo está perdido.

>> Sigue...


TODOS SOMOS IGLESIA Y TODOS DEBERÍAMOS SER LÍDERES

31.08.18 | 12:31. Archivado en Acerca del autor


Ante los ataques al papa Francisco veo que las noticias solo remiten a la solidaridad de las conferencias episcopales y los obispos. ¿Con los obispos, sacerdotes, religiosas y religiosas se acaba la Iglesia? No. Los laicos también somos Iglesia y como tal, también nos solidarizamos y rezamos, como él nos pide, por el papa Francisco, para que el Espíritu de Jesús de Nazaret le lleve a dar los pasos necesarios para desclericalizar a la Iglesia y ésta se abra a los nuevos tiempos.

>> Sigue...


Jueves, 13 de diciembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Noviembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930