Buenas noticias

Examen ante el testigo de la verdad

16.11.15 | 09:36. Archivado en Fiestas

Dentro del proceso en el que se va a decidir la ejecución de Jesús, el evangelio de Juan ofrece un sorprendente diálogo privado entre Pilato, representante del imperio más poderoso de la Tierra y Jesús, un reo maniatado que se presenta como testigo de la verdad.

Precisamente Pilato quiere, al parecer, saber la verdad que se encierra en aquel extraño personaje que tiene ante su trono: «¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús va a responder exponiendo su verdad en dos afirmaciones fundamentales, muy queridas al evangelista Juan.

«Mi reino no es de este mundo». Jesús no es rey al estilo que Pilato puede imaginar. No pretende ocupar el trono de Israel ni disputar a Tiberio su poder imperial. Jesús no pertenece a ese sistema en el que se mueve el prefecto de Roma, sostenido por la injusticia y la mentira. No se apoya en la fuerza de las armas. Tiene un fundamento completamente diferente. Su realeza proviene del amor de Dios al mundo.

Pero añade a continuación algo muy importante: «Soy rey... y he venido al mundo para ser testigo de la verdad». Es en este mundo donde quiere ejercer su realeza, pero de una forma sorprendente. No viene a gobernar como Tiberio sino a ser «testigo de la verdad» introduciendo el amor y la justicia de Dios en la historia humana.

Esta verdad que Jesús trae consigo no es una doctrina teórica. Es una llamada que puede transformar la vida de las personas. Lo había dicho Jesús: «Si os mantenéis fieles a mi Palabra... conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Ser fieles al Evangelio de Jesús es una experiencia única pues lleva a conocer una verdad liberadora, capaz de hacer nuestra vida más humana.

Jesucristo es la única verdad de la que nos está permitido vivir a los cristianos.

¿No necesitamos en la Iglesia de Jesús hacer un examen de conciencia colectivo ante el «Testigo de la Verdad»?
¿Atrevernos a discernir con humildad qué hay de verdad y qué hay de mentira en nuestro seguimiento a Jesús?
¿Dónde hay verdad liberadora y dónde mentira que nos esclaviza?
¿No necesitamos dar pasos hacia mayores niveles de verdad humana y evangélica en nuestras vidas, nuestras comunidades y nuestras instituciones?

José Antonio Pagola

Solemnidad de Cristo Rey - B
(Juan 18,33-37)

22 de noviembre 2015

Grupos de Jesús


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Comentarios
  • Comentario por Caifás 20.11.15 | 04:17


    - Pilato: ¿Eres tú el rey de los judíos?

    - Jesús: Pues, la verdad, a estas alturas ya no lo sé. Tendré que preguntarle a Pagola y a Castillo a ver quién coño soy yo, porque después de leer sus libros ya estoy hecho un lío.

  • Comentario por Valero Martinez 19.11.15 | 16:15

    Gracias Juan Antonio por recordarme que mi única verdad ha de ser Cristo. Y esa verdad única se centra en amarle con todas mis fuerzas y amar al prójimo como a mi mismo, o más incluso que a mí mismo. Esa es la verdad que cada día me sale al paso en mi esposa enferma, en mis hijos, en mis hermanos en Cristo, en mis compañeros de trabajo que no saben que son infelices porque no aman o en el mendigo que me encuentro a la puerta de la iglesia. Ser testigo de la verdad es estar en vela, es tener el nombre de Cristo en la boca y en el corazón todo el día. Cuando una hoguera se está apagando, si soplas sobre los rescoldos la llama prende de nuevo, y la oración es ese soplo que prende en el corazón la llama del amor a Jesucristo. Ya no valen las medias tintas, o vives enamorado de Jesús o eres engullido por tantos miedos que nos impiden AMAR siempre y a todos. Gracias de nuevo Juan Antonio.

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