Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana, en el planeta de Cataluñistán, las familias dedicaban al hijo listo a los negocios y al hijo tonto a la política. Pasados los siglos y debido a la convivencia forzada con los invasores españoletos, los cataluñistanos se contagiaron de sus malas costumbres y se dedicaron a vivir de las subvenciones.
Esta profesión cada vez se degrada más (bueno, como la de abogado o la de arquitecto). Parece que para los directores lo importante es llenar las páginas que quedan libres entre los anuncios.
¡¡Por fin un empresario que no se queja de los convenios ni del subsidio de desempleo ni de la vagancia de los trabajadores!!
¿No debería Carlos Jiménez Villarejo depurarse a sí mismo?
¿Dónde hay más expertos en liturgia católica? ¿En la Conferencia Episcopal Española o en El País? Pues en El País.
La industria del porno y la industria abortera llevan su desprecio al ser humano hasta el punto de que prescinden de las básicas normas higiénicas para sus empleados.
¡Qué decepcionante es leer a las viejas glorias del periodismo español, que tan mal han envejecido, y encontrar sus columnas aburridas o con errores que un paseo por la Wikipedia corregiría!
Cuando los nazionalistas se empeñan, pese a los obstáculos, alcanzan su meta: todos sus vecinos les acaban detestando. Los ingleses están más dispuestos que los escoceses a aceptar la independencia de Escocia.
Los popes de la prensa no se enteran de que ya no pueden mentir ni manipular impunemente, gracias a Internet.
Aquí tenéis un asunto del que no habla la prensa de papel de pago, general y económica... y no creo que se deba a que se trata de un asunto de poco interés.
Un intelectual de izquierdas y homosexual se declara homófobo y elogia a Franco. Tengo que dejar los gin-tonics o que dejar de esnifar pegamento o dejar de navegar por Internet.
¡Cómo les gustaría a muchos empresarios que la Administración comprase hasta un 25% de sus productos! Eso es lo que le ocurre a algunos periódicos.
¡Cómo se nos rompen las famas! Como cristaleras apedreadas por la realidad. Ahora resulta que Gila no huyó de Franco, sino de su mujer. Vamos, que le tenía más miedo a su esposa que al tipo que engañó a Hitler.
¡¡Ya llegan los Reyes Magos!! Y como uno no va a jugar con el Lego (salvo que le regalen una Estrella de la Muerte en tamaño gigante y operativa), sólo nos quedan los libros y las corbatas. Yo prefiero libros.
Hace un par de semanas, falleció uno de los apóstoles del ateísmo, Christopher Hitchens. Como ya sabéis los que me leéis, no comprendo la obsesión de los ateos en convencernos a los demás de que ellos tienen razón y nosotros no. Reproduzco un artículo sobre él y sobre su hermano creyente, por supuesto mucho menos conocido.
Domingo, 26 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
José Pómez
Antonio Cabrera
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Antonio García Fuentes
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Juan Ramón Moscad Fumadó
Enrique Zubiaga