¡Qué pocas veces le he visto la gracia a los chistes de Antonio Mingote! He aquí una de ellas.
El académico Antonio Mingote ha dihujado un chiste que me ha hecho reír. Como es un suceso sorprendente, os lo dejo aquí.
Uno de los espectáculos más desagradables del verano es la visión de los hombres enseñando sus peludas piernas y sus feos pies por eso de la comodidad y del calor. La arribada de sudamericanos ha añadido un toque esperpéntico: camisetas blancas de tirantes.
Como parece que a algunos lectores no les hace gracia el chiste al que Lázaro Carreter, ese pendante, y Ansón convirtieron en académico de la RAE, aquí dejo otro, acompañado por la interpretación de Monsieur de Sans-Foy:
Me vas a dar tú muchas alegrías...
y mira que es pecado y está feo
-lo sé desde mis tiempos del recreo-
meterse acerbamente con las tías.Pero hay que ver lo bien que te me crías,
que estás en tu sazón y en tu apogeo.
(El pienso del Partido, según creo,
que es rico en nutritivas calorías)De cuál es la labor del Secretario
-un bulo nuevo (o dos) por Telediario-
ya tienes la receta y el aliño.Tu labia puede ser sobresaliente,
mas nunca alcanzarás al precedente,
que está el listón muy alto con Pepiño.
DER NEKROMANT VON NORCIA, DER SABINER,
IST DEIN GERTREUER, EHRENHAFTER DIENER.
A tus pies MAESTRO
No es que sea bueno o no (el chiste) porque a tí te produzca la risa o no, es sólo y únicamente eso: que a tí te gusta o te desagrada. Es decir, pretencioso jóven, que no es que las cosas sean buenas o malas según te gusten a tí o no te gusten, si no que las cosas ya son de por sí, graciosas e ingeniosas según las vea cada cual por otra parte. Eso de catalogar un chiste como de bueno, en vez de decir que es un gusto particular, deja a las claras el tipo de personaje que eres. Aunque, claro, esto que escribo no es que sea la verdad, pero es mi opinión.
Barbadillo, si no le has visto nunca la gracia a Mingote, el problema lo tienes tu, salao. Estoy de vacaciones digitales, y echaba un vistazo sin ánimo de intervenir, pero al ver el eructo que expeles, no puedo dejar de decirte, aprendiz de columnista, QUE ANTONIO MINGOTE ES EL MAESTRO DE TODOS LOS DEMÁS HUMORISTAS GRÁFICOS DE ESTE PAÍS. Todos han bebido de sus fuentes. Todos son hijos suyos , de alguna manera. Sus "monos" están ya en la Historia de España, en libros, en monumentos.... Y lo asombroso es que con tantos años, no ha perdido ni un ápice de agudeza, ingenio e inteligencia. Mi abuelo todavía recorta y colecciona sus chistes, mis padres se asombran cada día con su infatigable creatividad y sus dibujos personalísimos, y yo, que aún no cumplí los treinta, disfruto del arte de Mingote
al igual que mis hermanos, primos y amigos.
Entérate, Barbadín, MINGOTE ES SANDIOS. No uses su nombre en vano, porfaplis.
Ojalá viva muchos años más de lucidez.
Verá usted Sr. Barbadillo:
Los "chistes" de Mingote, nunca han sido chistes. Han sido y son a modo de segunda o terceras páginas de opinión con forma de viñetas.Los chistes son otra cosa.
La viñeta a la que hace referencia, no es otra cosa que una crítica observación sobre el deterioro y palurderío que ha sufrido el atuendo de algunos hombres durante el verano. Claro que yo recordaría a don Antonio que en el término medio está la virtud.Hubo en su momento-empezando por el "sinsombrerismo" criticado agriamente en su día- Un momento en que sin necesidad de traje con chaleco,el aspecto no es el deplorable de hoy en ocasiones.Ahora ha llegado el "sincorbatismo" inventado por nuestros maravilosos líderes políticos de uno y otro color.Al parecer "conecta" mejor con la banda aborregada de votantes que ellos tienen la osadía de pensar que es todo hijo de vecino.
Bueno, que usted siga bien.Saludos
Es que si el Greco lo llega a pintar en ese cuadro, amigao Fernández, la gente se iba a pensar que el conde es usted.
¡Fernández es nuestro asesor de imágen!
Válgame Dios amigo mío, usted con ese careto que parece sacado del Entierro del Conde Orgaz tampoco es que sea la alegría de la huerta, dicho desde el cariño y el respeto.
Algunos ni siquiera se peinan los pelos de las orejas ni se depilan las palmas de las manos...
Es lamentable cómo los españoles hemos degradado en los últimos años nuestra vestimenta, pero en verano ya nos llevamos la palma.
Ninguna gracia e ingenio he visto en el chistecito de marras, a diferencia de muchas otras viñetas de Mingote de los últimos 60 o 70 años...
Miércoles, 8 de octubre
Pedro Fernández Barbadillo
Jesús Montesinos
ADIÓS AYER
Carlos H. Echevarría
Miguel Barrachina
Doctor Shelanu
Xoán Xulio Alfaya
Silvia Carreño
Jorge Moragas
Vicente Torres
Manuel Molares do Val