La decadencia de El País se nota en las meteduras de pata de sus editoriales… y en el poco miedo que empiezan a dar. El otro día, un editorialista arremetió contra los imperios empresariales familiares. Pensaría que estaba en Mundo Obrero atacando a los Luca de Tena, los Godó, los Fernández-Rey, los Ybarra y otros enemigos de clase.
En el divertido blog lafraseprogre encuentro un editorial de El Faro del islam a favor de mantener los impuestos de sucesiones y donaciones y en contra de la competencia fiscal entre las regiones para suprimirlos de hecho (de derecho son titularidad del Estado) o al menos amortiguarlos. ¡Encima centralista! Extraigo estas frases rotundas:
Es cierto que su vigencia constituye una forma de redistribución que suaviza la acumulación de riqueza en pocas manos, sin más justificación que los vínculos familiares. La mera transmisión por herencia de la totalidad de patrimonios o imperios empresariales no favorece esa libre entrada y salida de empresas tan necesaria para la modernización y competitividad de las modernas economías. Eliminar el impuesto es equivalente a acentuar el dominio de unas élites económicas, las de los herederos, sustentadas en los libros de familia como único mérito.
Un editorial de rojo, pero rojo de coche de bomberos.
¿Se sentirá aludido José Manuel Entrecanales, el nuevo héroe progre, en lo del libro de familia?
Unos meses antes, en noviembre pasado, don Jesús Polanco había propuesto
al Consejo de Prisa el nombramiento de su hijo Ignacio Polanco Moreno, 52 años, como vicepresidente, cargo de nueva creación cuya virtualidad consiste en nominarlo como futuro presidente del grupo en el momento en que desaparezca su padre.
Otra hija de Polanco, Isabel, es consejera del grupo. A ninguno se le conocen más méritos que el libro de familia denostado por el anónimo editorialista.
Yo no me opongo a que los propietarios de las empresas las dejen a sus hijos y soy partidario de que las herencias de la clase media (pisos, plazas de garaje, fondos de inversión, pequeños comercios…) no tributen, porque los ricos ya se las arreglan para escabullirse del fisco con las sicav. Ahora bien, que me riñan por tener semejantes ideas reaccionarias los progres que dejan el negocio a los retoños, sin contar con los pequeños accionistas, no lo acepto. No estoy acostumbrado a la hipogresía… y así me va.
Seguimos esperando con atención que Javier Moreno establezca la Ley de Paridad en la redacción de El Faro. ¡Qué raro! No veo que las progras protesten por esa discriminación. ¿Les gustará que sus hombres las aparten y pasen por encima de ellas?
El ahorro de la gente en forma dineraria o en inmuebles permite que la economía de un país sea estable, tanto más cuanto mayor sea el ahorro.
El tributo por las herencias es un dinero fácil y nunca el dinero fácil sirvió para algo bueno.
Si la gente tiene el estímulo del ahorro y dejar una herencia es un buen estímulo, el país se beneficia. Suprimir el impuesto supondrá que mucha gente decidirá dejar alguna herencia. Pequeñas herencias, que son las que interesan, porque son muchas.
Las grandes herencias no porque son pocas y además ya están a salvo de impuestos.
No critique a Jesús I de Polanco ni a su dinastía. Es como criticar a Doña Elena o Don Felipe por su apellido sin atender a la excelente educación que han recibido.
La monarquía hereditaria es la institución más usada por la humanidad para organizar el poder en las sociedades de todo el mundo. Si los Polanco han recurrido a ella para perpeturar su empresita, demuestran ser muy inteligentes y tradicionales.
Deshidratado, colabora a paliar el "Global guarnin" y apaga el ordenador: la humanidad te lo agradecera.
¿Consumir productos nacionales y comprar en tiendas de comercio justo? Yo solo le hago una pregunta: ¿usted se siente realmente preparado para dar lecciones de algo? Y dale con El Pais. Ya hay que ser un enganchado al caballo que le mata y encima ser amargado, oiga...¿Será aquella patética visión decimonónica de la santidad que afirmaba que había que sufrir en esta vida para ganar no se qué promesas etrnas para la otra? (por supuesto demostrables; nada que ver con el 'Global Warming')...
No sea inquisitorial, hombre. Los progres sólo necesitan proclamarse tales para serlo; a partir de ese momento, sus opiniones, su buena voluntad, su sooooooooolidaridad les redimen de ajustar su comportamiento a los baremos que nos exigen a los demás.
Hay van unas cuantas preguntas para los progres.
1- ¿Dais el 0,7% de vuestro sueldo a ONGs?
2- ¿Compráis en tiendas de comercio justo?
3- ¿Compráis solo productos nacionales?
4- ¿Os aseguráis de que todo lo que compráis ha sido fabricado respetando el medio ambiente?
5- ¿Consumís energía renovable?
6- ¿Vuestra casa es ecológica?
Suele pasar que cuando uno carece de principios comete estas meteduras de pata tan descaradas.
Respecto a las herencias, me parece que no hay derecho a que una casa por la cual mis padres ya pagaron impuestos tenga que tributar otra vez a Hacienda cuando yo la herede, pues entonces se paga otra vez el mismo impuesto, y si la heredan mis hijos entonces pagarán más impuestos, y cuando la hereden mis nietos más impuestos todavía, y así, y así, y así. No me parece en absoluto justo.
Domingo, 20 de julio
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
José Luis Palomera Ruiz
Rafa Esteve-Casanova
Doctor Shelanu
Jesús Montesinos
Emilio Castellote Madrid.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo