Si de verdad te preocupa el calentamiento global, cambia tu forma de vida y no te limites a apagar la luz durante cinco minutos.
En mi anterior post afirmaba que la preocupación por el medio ambiente, en concreto por la teoría del calentamiento global debido a causas humanas elaborada por las multinacionales ideológicas Greenpeace y WWF era una superstición y un medio de calmar las conciencias.
A la vista de la hipocresía con que se comportan los medios de comunicación me ratifico en ello. Los cuatro periódicos gratuitos de tirada nacional han promovido los cinco minutos de apagón mundial y han apagado las luces de su redacción.
¡Qué ecológicos, qué solidarios, qué concienciados! Lo podemos ver en las ediciones de Qué, 20 Minutos, ADN y Metro. Sin embargo, si sus propietarios y redactores estuviesen tan preocupados por el futuro del planeta se plantearían deberían de tomar alguna medida respecto a sus empresas, devoradoras de bosques y ensuciadoras de las ciudades.
En junio, la tirada conjunta de las cuatro cabeceras alcanzó los 3,1 millones de ejemplares. ¿Cuántos árboles se han talado para imprimir todo ese papel? ¿Cuántos gases de efecto invernadero produce el proceso de producción de esos periódicos y su eliminación?
Pero los empresarios y los redactores de la prensa gratuita pueden seguir predicando la buena nueva solidaria, porque ya han escogido a los malvados responsables: George Bush y las grandes empresas de Estados Unidos. Esta situación es un claro ejemplo del reproche evangélico de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Por cierto, que los directores de estos medios practiquen la solidaridad de verdad y no de boquilla y suban el sueldo a los redactores, que los hay que desearían ser mileuristas. También podían ir a las redacciones en metro o autobús y no en sus coches.
Como me queda sitio reproduzco un párrafo de la entrevista a Lomborg que recomendaba en el post anterior:
Por supuesto, es increíble cómo puedes llegar a ser partícipe de ese tipo de campañas. Yo colaboraba con la revista interna, llevaba mis insignias en la solapa y mi casa estaba llena de pósters con eslóganes catastrofistas. Pertenecer a estas asociaciones se parece más a un estado mental que a una opción consciente. En parte, defender los postulados ecologistas es una obligación moral si perteneces a un determinado grupo de gente: comprometido, más bien de izquierdas, joven...
que no esta bien escrito
Estoy de acuerdo en la salvajada de la tala de árboles para las ediciones en papel de ciertos periódicos, tanto gratuitos como de pago, pero en algo habrá que aprovechar la cantidad de árboles que el Sr. Gallardón y La sra. Aguirre vienen talando desde hace años en la comunidad
Para ser precisos, Lápiz, no sólo cuán rápido sino en qué medida. Y ahí entra la crítica.
Señor Barbadillo,
Recapacite usted sobre lo que está diciendo. A veces parece que usted se está informando, leyendo o documentando con escritos de los años 80 o 90. Eso sin contar las crítica ad hominem tan de moda entre usted y sus colegas periodistas.
¿Habla usted de debate científico? Señor mio, debe usted saber que existe un debate abierto al respecto desde el siglo XIX y si bien los primeros partidarios eran considerados unos lunáticos, a finales de la década de los 80 la teoría comenzó a tomar visos de ser cierta y en las dos últimas décadas se ha avanzado mucho en la comprensión y el estudio del fenómeno climático.
Cada año que pasa, cada proyecto finalizado demuestran algo que es impepinable: Que la concentración de CO2 influye en el efecto invernadero y que la concentración del mismo está creciendo en la atmósfera.
El debate, actualmente, no es si la teoría es cierta o no, sino cuan rápido ocurrirá el aumento de temperaturas ...
Me alegro de que hayáis visitado el blog de Antón Uriarte.
Me da qué pensar que los científicos partidarios del cambio-climático-por-obra-de-la-actividad-humana no estén dispuestos a debatir sus posturas con quienes dudan de ellas. Una conducta muy poco científica.
Las cifras oficiales del Ayuntamiento de Madrid "reconocen" que el consumo eléctrico del alumbrado navideño asciende a 3,5 millones de euros, instalación y material al margen. Y todo el mundo sabe lo que supone desde un punto de vista de medio ambiente la producción de tanto watio. Sumemos toda España (uy, perdón, quería decir Estado, Nacionalidades o lo que querais).
Y no es un problema de la Navidad, que me encanta, sino de sentido común y mucha caradura de nuestros nunca bien reconocidos políticos.
POdría justificarse la edición en papel de un libro, pues es un bien duradero que no caduca a las pocas horas pero no hay justificacion alguna en la prensa diaria en papel, sobre todo cuando exiten los medios digitales que no gastan papel,y son en tiempo real.
En ese sentido yo apoyo una tasa ecologica que penalice la edición en papel y fomente la edición digital por internet. Los medios de masas impresos deberían ver mas la viga en el ojo propio que la paja en el ojo ajeno.
Los medios de masas impresos deberían ser mas cuidadosos con sus articulos y sus editoriales pues si fueran consecuentes tendrían que escribir articulos y editoriales sobre el daño que ellos mismos hacen al planeta y la cantidad de arboles que tiene que ser talados para sacar adelante la tirada de papel que todos los dias se saca al mercado mundial.
Si hay un mercado insostenible en el futuro ese es el de la prensa diaria que se imprime en papel, y para el que su supervivencia se basa en la muerte de miles de arboles todos los dias amén del gasto de energía que supone su trasformacion de papel, tintas, y trasporte hasta los puntos de venta. Hay que tener en cuenta que un bosque tarda en regenerarse decadas, y hasta pasados 50 años el bosque no vuelve a su estado previo a la deforestación, en un proceso muy largo que ademas genera otros costes derivados de la deforestación como es arrastre de sedimentos por la lluvia lo que genera una perdida de fertlidad del suelo.<...
Por fin he podido entrar en el blog de Uriarte y en efecto, no sabemos nada.
Hay tendencias, que nuevos estudios dan la vuelta con lo que seguimos igual.
¿Recuerdan la temporada de huracanes de 2005? Era el anuncio del calentamiento final. Pues en el 2006 no hubo huracanes destacables, los pocos que hubo apenas fueron algo más que una tormenta.
Al final todo esto acabará donde acaba todo en una cuestión monetaria, millones para unos pocos. Mientras ahorremos energía, reciclemos, no contaminemos y el medio y nuestro pobre bolsillo nos lo agradecerán.
Lo que he leído de escépticos era en papel.
Muy bueno lo del Uriarte este. Voy a ver qué más veo por allí.
¡Pero si la comunidad científica están a bofetadas con este asunto!
¿No véis el engaño maniquéo?
Eso es el quid:
Como unos dicen blanco, otros se ven obligados a decir negro.
Lo otro, cosa de científicos.
Vuelvo por aquí para -de paso- encontrarme con mi amigo Vanlop.
Ayer mismo le hablaba a Laura (Carpe Diem) de que contaminan más los pedos de vaca que todos los coches del mundo: es un hecho científico.
En la misma línea veo yo el asunto nuclear. Si de verdad se defiende el medio, hay que asumir que la nuclear es la energía más limpia, y que debemos resolver el cómo mandar los deshechos al espacio, bien lejos (si unos tipos con dinero salen de vacación espacial, ¿no podemos envíar restos de uranio a la estratosfera?).
No sé hacia donde va el clima, ni siquiera sé si va o viene (ya me leí a los escépticos, y ni me convencen unos ni otros. Ni ecoidiotas, ni ecoescépticos ). No, el problema que intentaba plantear es otro:
¿Por qué debe uno posicionarse en algo que es imposible conocer? Es decir, como los progres "deben" ser ecologistas, Losantos "debe" reírse del supuesto "cambio"... ¿¡Por qué!?
¡Pero si la comunidad científica están a bofetadas...
Y así miles de ejemplos. Imteresa asustar al ciudadano informado, los otros ni se enteran. Cuando dentro de poco surjan voces pidiendo lo que es tabú en España, esas personas, que son las que suelen protestar, estarán tan aterrorizadas con el cambio climático que bendecirán la instalación de las denostadas centrales.
En el fondo de todo esto se trata del PODER. El poder absoluto que ejerce la nueva aristocracia llena de privilegios. Les gusta el poder, les gusta sentir al populacho indefenso ante sus caprichos.
Estamos hablando de muchos miles de millones. Las comisiones pueden ser gloriosas.
de los crímenes que se pudieran cometer en América, en África o en Oceanía. Me niego a considerarme un delincuente porque me fumo un cigarro (con gran placer, por cierto) cuando me apetecece, o cuando me tomo una copa o dos de vino.
Me asquea ver a los talibanes predicando y luego sus maravillosos coches de no sé cuantos litros a los 100, sus chalés con piscina y aire acondicionado en todas las habitaciones, edificios públicos gobernados por ellos con miles de luces todo el día encendidas, con calefacciones y climatizadores excesivos.
Me repugna ver cómo los ayuntamientos no hacen nada para reciclar ni convencer a los usuarios que reciclen. Por ejemplo, los comercios dejan junto a los contenedores de basura los cartones que por la noche van al camión con el resto de desperdicios. ¿Tanto trabajo cuesta que un empleado municipal pase por los comercios recordándoles su deber ciudadano?
Y así miles de ejemplos. Imteresa asustar al ciudadano informado...
He leído el dato que el 20% de los gases proceden de los rumiantes. No cabe duda que estamos haciendo ímprobos esfuerzos por reducirlos. En España apenas quedan animales fuera de las granjas especializadas.
Me parece absolutamente sensato hacer todos los esfuerzos para reducir el consumo de energía y con ello la emisión de todo tipo de gases. Me parece perfecto que se repueblen los montes, que ahorremos papel, que se recicle todo lo que se pueda, etc.
Pero eso lo hago porque creo que debo evitar que esto se convierta en un basurero, que tengo la obligación de dejar a mis nietos el mejor ambiente posible, pero no porque un grupo de científicos bordeando el talibanismo me digan sin más pruebas que su palabra que la Tierra se calienta y que yo soy culpable. ¡Me niego!
Me niego a ser culpable de todo lo que digan los talibanes de turno. Me niego a ser culpable de las persecuciones religiosas de hace 10 siglos, de los crímenes que se pudieran cometer e...
Insisto, el clima cambia. Ha habido cuatro glaciaciones en los últimos milenios: es decir, la Tierra se ha calentado y enfriado sin la intervención humana.
¿Qué el clima está cambiando ahora mismo? Sí. ¿Hacia dónde? No lo sabemos. ¿Es bueno o malo para la vida humana? Tampoco lo sabemos.
¿Hay que contaminar lo menos posible? Desde luego, por nuestro bien y por respeto a la Creación, pero la humanidad está alterando la naturaleza desde su aparición, mediante talas, siembras, descuajes... Ahora hay más árboles en España que hace 150 años.
¿No te llama la atención ni te hace recelar que los mismos que nos decían que la Tierra se helaba ahora digan que se calienta, como Al Gore? Si el cambio climático va a perdurar durante más de un siglo, ¿para qué hacer nada?
Por favor, lee algunas de las fuentes incrédulas que recomiendo, como el blog de Antón Uriarte.
A ver, Pedro:
Esto de no creer en el cambio climático parece una consigna más que una convicción. Yo no entiendo nada de ese asunto, y lo que leo me alarma (sí, también he leído cosas in contrario). No veo nada malo en asumir que nos estamos cargando el planeta y que, alguna vez, habrá que rectificar.
¿De qué se trata? ¿Si unos dicen una cosa hay que estar a la contra?
Todo es relativo, lo sabemos, y si mañana un conflicto nuclear arrasa la Tierra, la vida seguirá su curso, porque la vida siempre triunfa... Pero hombre, aparte de intereses:
¿De verdad crees que no le hacemos nada a la biosfera?
Debido a que los vínculos a las portadas del Qué y del 20 Minutos no se cargan en las etiquetas, las coloco aquí.
http://www.quediario.com//pdfs/alicante/020207ali.pdf
http://www.20minutos.es/data/edicionimpresa/bilbao/07/02/BILB_02_02_07.pdf
Martes, 19 de agosto
Pedro Fernández Barbadillo
José Javier Solabre Heras
Doctor Shelanu
Vicente Torres
Avelino Vallina
José Pómez
Manuel Molares do Val
Silvia Carreño
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil