Como a la pobre Juana la Loca, a los de la Esquerra les encanta pasear a sus muertos. Todos los años montan un homenaje al que consideran su más ilustre militante: Luis (o Lluis) Companys, uno de los dos presidentes de la Generalidad en la Segunda República. Se trata de uno de los políticos con mayores responsabilidades en el estallido de la guerra del 36.
El sábado llevaron a Pasqual Maragall a los fosos de Montjuic, donde fue fusilado –al igual que cientos de catalanes bajo su gobierno en la guerra por delitos como ser católico o ser de la Lliga de Cambó o bien no ser nacionalista o de izquierdas-, que no ha dudado en fotografiarse junto a una bandera tricolor republicana. ¿Sabrá este alelado que esa bandera es inconstitucional y por tanto no puede aparecer en los actos públicos, a diferencia de la bandera rojigualda?
En 2004 los esquerristas exigieron que el Gobierno de Rodríguez pidiera perdón en nombre de todos los españoles a Cataluña por el fusilamiento de Companys y anulara el juicio militar que le condenó. Este año, han reclamado varios objetos personales. Bargalló y Carod serán ateos, pero les gustan las reliquias como a los franciscanos de la Edad Media.
¿Y quién era Companys? Quienes le trataron, decían de él que en ocasiones parecía loco (es el caso de Manuel Azaña en sus diarios de la guerra), pero vayamos a los hechos. Este individuo se sublevó contra la República, su Constitución y un Gobierno de derechas –elegido por las Cortes- el 6 de octubre de 1934. La Esquerra de entonces participó junto con el PSOE, la UGT y el PCE en un golpe de Estado llamado Revolución de Octubre y que causó más de 1.200 muertos en toda España. Tanto ERC, como el PSOE, la UGT y el PCE existen hoy día. ¿Van a pedir ellos perdón por ese golpe de Estado y esas muertes? Desde ese momento, la República ya no pudo sobrevivir; la derecha sabía que la izquierda no admitía que ganase unas elecciones y gobernase.
Companys huyó a Francia y cuando los alemanes conquistaron este país, le capturaron y le entregaron a España. El franquismo le juzgó y le condenó a muerte. Entre los motivos para semejante castigo estaban la participación de Companys en el citado golpe de Estado –de lo que nunca se arrepintió- y en los miles de asesinatos producidos en Cataluña desde el comienzo de la guerra civil hasta 1939.
¿Sabrán los escolares catalanes que en Cataluña las instituciones de la República establecieron siete campos de trabajo y que Francesc Macià, el ‘Avi’, fue un militarista protegido por Alfonso XIII?, ¿emitirá TV3 reportajes sobre las matanzas de catalanes cometidas por las fuerzas de Companys?, ¿cuándo el PSOE, el PCE y ERC van a contar toda la verdad sobre los asesinatos de miembros de la CNT y el POUM en Barcelona en la primavera del 37?
Si queremos recuperar la memoria histórica, adelante, pero TODA.
Creo que Rodríguez y Carod no se dan cuenta de que están serrando la rama en la que se han sentado.
Que explicación tiene que Franco se mantuvira en el poder cerca de 40 años, sino se hubieran producido las barbaridades que se cometieron antes y durante la guerra civil en la zona republicana. Ahora se pretende ocultar estas barbaridades y sacar a la luz las medias verdades de las barbaridades en el bando de los sublevados, ante tanta atrocidad. Nuestros padres y abuelos, procuraron que olvidaramos todos y ahora estos politicos, verdaderos parasitos, quieren justificarse recordando la guerra civil, porque aparte de unos incompetentes no tienen principios.
Muy documentado su comentario, el problema es que los medios que llegan a la gran masa jamas sabran que quienes se dicen depositarios de la democracia y acosan al PP, partido que surgio de la transicián y la democracia es el unico partido que no tiene sus archivos manchados de sangre.
Lunes, 23 de noviembre
Pedro Fernández Barbadillo
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Javier Vicente Gil
David Millán
Antonio Florido Lozano
Rufino Soriano Tena
Francisco Rubiales
Manuel Molares do Val
Vicente Torres
JUAN JULIO ALFAYA
Rafa Esteve-Casanova