Beatificación de Pío XII y reaccciones que suscita.
Como sabéis, el proceso de beatificación de Pío XII es una causa mayoritariamente apoyada y que ha suscitado polémica. Entre quienes se manifiestan en contra figuran personas y organizaciones del colectivo judío; que muestran desacuerdo hacia las actuaciones del Pontífice ante los planes y materialización de la monstruosidad del Holocausto.
Dada su relación directa con los hechos que no deben repetirse nunca más porque todos somos hijos e iguales a los ojos de Dios, podemos estimar legítimas y necesarias sus expresiones de lamento. Justo que nuestros hermanos mayores -- al entender en primer lugar de nuestros Padres de la Iglesia --nos transmitan su parecer para ampliar los caminos del conocimiento mutuo y la amistad.
Atrás quedaron los tiempos de la cerrilidad y la fuerza, el Vaticano II nos señala la luz dialogante y afectuosa de nuestro proceder,, y podemos, debemos comprender el dolor de corazones humillados y heridos como ninguna otra comunidad de seres humanos en la Historia.
Asimismo cabe entenderán nuestra pesadumbre al contemplar la fotografía de Pío XII en su Museo con una frase alusiva al tema que nos ocupa.
Naturalmente sin perjuicio de defender que Pío XII salvó vidas y mereció grandes homenajes judíos. Su "error" fue rechazar el comunismo, y eso y no otra cosa a mi humilde entender detonó la campaña de acoso y derribo diseñada por los soviéticos a la que se sumó la izquierda internacional década tras década. Cuesta creer que el Consejo Mundial se equivocara reconociendo a Pío XII su contribución a la vida hebrea, y qué decir de Einstein, o de la prestigiosa Golda Meier. El Rabino-Jefe de Dinamarca afirmó que si el Papa hubiese hablado, las represalias contra judíos y contra católicos hubiesen sido mayores.
Sobre estas líneas, imagen de Benedicto XVI recibido con cantos y honores en su visita a la sinagoga de Park East en Manhattan, junto a su Rabino-Jefe Arthur Schneier, superviviente de la ocupación nazi en Budapest.
Os agradezco mucho los correos privados que me escribís, me enriquezco con vuestras opiniones y no se trata de una frase hecha. Si lo deseáis podéis compartirlas con los lectores del Blog publicándolas a través de los post.
El día del Señor es una buena ocasión para amar a nuestros semejantes.