Foto de http://accionliturgica.blogspot.com/ el Blog dedicado al culto católico como reza en su Home. Sus entradas, imágenes de arrebatadora belleza, enlaces, aproximan al lector a la santidad de lo que ama Benedicto XVI y ha regresado para mayor gloria de Cristo Nuestro Señor.
El joven Gilad Shalit a su regreso de un inhumano secuestro. Gracias a Dios.
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Boda de la Duquesa de Alba, Doña María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva con su prometido D. Alfonso Díez.
Felicidades al nuevo matrimonio de esta mujer tan especial.

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O se está en misa o repicando. O se es fiel a la Iglesia o se está fuera.
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200 organizaciones de rechazo a los actos de las JMJ , propagandeado hasta la saciedad, lograron convocar unos cuantos adeptos. Puede suponerse que entre todos contrataron un taxi que los transportaría hasta el lugar donde pretendidamente se manifestarían y repleto de peregrinos. Como viene siendo habitual entre los enemigos furibundos de la Iglesia, la emprendieron contra sus pacíficos religiosos y fieles. Excepto la imagen bajo estas líneas, en todas las que he encontrado aparecen menores de edad víctimas de agresiones de los fascistas, por lo que prefiero no ponerlas. Rezaré para que el Señor mantenga la santidad de la hermana y pueda seguir dando ejemplo de cómo sobrellevar la Cruz ante las muestras del Maligno.
de Le Salon Beige
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Paso a anotar los actos organizados por el Arzobispado Castrense con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud.
- Domingo 14 de agosto 2011. Apertura de la Semana de Acogida de la JMJ Castrense 2011 en la Catedral de las Fuerzas Armadas (C/ Sacramento nº 11, Madrid, véase mapa). Misa rociera , presidida por el Arzobispo Castrense Don Juan del Río Martín. Participan la Hermandad Castrense de Nuestra Señora del Rocío, entre cuyos miembros figuran efectivos de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil. Con asistencia de agregados militares de algunos de los 17 países que acudirán en uniforme a la peregrinación de las JMJ. Al respecto destacar la presencia de aproximadamente 2.000 españoles y extranjeros como integrantes de Ordinariatos Militares del mundo, que visitan España para honrar a Benedicto XVI.
-Lunes 15 de agosto. Triduo en honor del Cristo de la Buena Muerte, Acto de recepción de las reliquias de San Juan de Ávila, expuestas durante toda la semana y en torno a las cuales habrá una vigilia de oración el martes 16. Catedral Castrense.
- Martes 16 de agosto. Guardia de Honor de la Legión al Cristo de la Buena Muerte. Catedral Castrense, de 11:00 a 13:00h. y 18:00 a 20:00 horas.
- Miércoles 17de agosto. Guardia de Honor de la Legión al Cristo de la Buena Muerte. Catedral Castrense, de 11:00 a 13:00h. y 18:00 a 20:00 horas.
- Bienvenida oficial de Monseñor del Río a los militares que participarán en la JMJ. Base Aérea de Cuatro Vientos.
-Jueves 18 de agosto:
- 9:00 h.Puerta del Príncipe, Palacio Real. Acto de recepción de Banderas de los países de militares participantes en las JMJ, homenaje a los Caídos y procesión del Cristo de los Alabarderos desde Palacio Real hasta la Catedral Castrense escoltado por la Guardia Real con banda de pífanos y tambores.
- De 11:00 a 13:00h. y 18:00 a 20:00 horas.Guardia de Honor de la Legión al Cristo de la Buena Muerte. Catedral Castrense.
- 22:00 horas. Traslado del paso Procesional del Cristo de la Buena Muerte desde la Catedral Castrense hasta el Cuartel General del Ejército para el Via Crucis del viernes.
-Viernes 19 de agosto. 19:30 horas.Concluido el Via Crucis con el Santo Padre en Plaza Cibeles, solemne traslado procesional del Cristo de la Buena Muerte desde el mencionado lugar a Palacio Real, Puerta de Santiago.
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La dirección de la Catedral Castrense es Calle del Sacramento, 11, CP
28005 Madrid. El enlace del mapa a continuación:
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http://maps.google.es/maps?q=Calle%20del%20Sacramento
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Enlace de una página donde muestran fotos y explicaciones sobre el templo, su historia, figuras veneradas...
http://www.viendomadrid.com/2010/03/catedral-castrense-de-las-fuerzas.html
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Junto a estas líneas, Su Santidad con el Superior de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, Monseñor Bernard Fellay. Quien en el transcurso de la entrevista al diario Libero el 25 de enero de 2009, declaró refiriéndose a Benedicto XVI:
"Desde la primera audiencia en que me encontré con él, poco después de su elección el Santo Padre tenía un tono dulce, verdaderamente paternal.Todo ha cambiado y eso se lo debemos al Papa. En él se manifiestan, juntos, la conciencia de los tiempos en que vivimos, la firmeza para ponerles remedio y la atención a todos sus hijos"
Sin duda podemos también agradecer mucho a la Fraternidad que fundara Monseñor Lefebvre, entre ellas la preservación litúrgica. Me es muy grato mostraros el Tutorial que ha editado la FSSPX.
Tutorial para aprender a celebrar la Misa Tradicional, en soporte DVD. Bellas imágenes y todo muy claro y detallado.
Anoto datos de contacto donde adquirirlo:
Casa San José
Carretera Navalcarnero a Griñón, Km. 5
E-28607 El Álamo (Madrid)
[34] (91) 812 28 81
Fuente, indiebusillis.blogspot
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La seguridad, con suerte, se ofrece por rellenar el expediente o eso parece.
Los tesoros artísticos custodiados cada día precisan mayor cuidado, NO valen excusas, pues la misma empresa privada puede participar gustosa en financiación de los sistemas de protección vía patrocinios. Claro que no resulta agradable relacionar la Iglesia con marcas, ¿pero tienen que desaparecer o padecer vandalismo muchas más obras antes de que reaccionen los responsables de resguardarlas de los amigos de lo ajeno?
Oigan ustedes, sus dejaciones nos están lastimando a los demás.
He preguntado a personas de mi entorno relacionadas con asuntos de marketing, ventas, etc. y sin excepción afirman que ese tipo de publicidad es muy positiva para cualquier compañía.

La Reverenda Madre Sor María del Carmen Requena Pérez y todas las bondadosas hermanas carmelitas del convento de la Purísima Concepción, Utrera (Córdoba) están muy involucradas en la salvación del edificio del S. XVI. Declarado Bien de Interés cultural (BIC), todo hay que decirlo.
Han logrado avances en la restauración pero todavía quedan trabajos por hacer y facturas pendientes.
El número de cuenta donde hacer donativos es:
Caja Rural de Utrera
Madres Carmelitas
Entidad 3020
Oficina 0001
Dígito Control 54
Nº de Cuenta 2022266015
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Y gracias, Madre, Hermanas por su labor.
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Lo mejor: las imágenes dicen que los novios se quieren.


El Príncipe Alberto ha cambiado una parte del protocolo en honor a la ya Princesa Charlene. Anteriormente la prometida accedía al altar y después el soberano, para esta ceremonia fue como rige la tradición.
La boda ha hecho afortunados al esposo y Mónaco, que aclamó al nuevo matrimonio calurosamente.


Foto de Charlene Wittstock y su prometido, el Príncipe de Mónaco, durante su enlace civil. Preciosa, regia, elegante, humana, deportista, sana y sobre todo feliz.
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Sin olvidar sus manifestaciones de respeto a su nueva religión católica, cuestión que no sobraría lucieran otras damas principales
Misa Tradicional en España
Lugares de Culto
Fuentes: Una Voce Sevilla
Una Voce Malaga
y otras
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Sevilla:
- Parroquia de San Bernardo
Domingos y festivos a las 10:00 h.
C/ Santo Rey. 41018 Sevilla
Sacerdotes diocesanos.
Organiza: Una Voce Sevilla
- Monasterio de la Visitación
Domingos y festivos a las 10:30 h.
Horarios de Verano:
Julio - días 3/17/24/31/ el día 10 no habrá misa
Agosto - solo lunes día 15
Septiembre - día 4 se reanudan los horarios habituales
Cádiz:
- Capilla del Pópulo
Domingos a las 13 h.
Barrio del Pópulo (Arco del Pópulo)
11004 Cádiz
Sacerdotes diocesanos
- Cáceres
- Casa Diocesana de Espiritualidad
(Casa de Ejercicios Nuestra Señora de la Montaña)
Último domingo de mes a las 19:30 h.
Ctra. de la Montaña s/n (Junto al Santuario de la Montaña)
10004 Cáceres
Sacerdotes diocesanos
Córdoba:
- Iglesia de San Pedro de Alcántara
1º domingo del mes a las 10:00 h.
Pza. del Cardenal Salazar (frente a la Facultad de Filosofía y Letras).
Sacerdotes diocesanos
Organiza: Una Voce Córdoba.
Madrid:
-Iglesia del Tercer Monasterio de la Visitación
De Lunes a viernes a las 08:00 h. (rezada)
Sábados, a las 09:00 h.(rezada)
Domingos y Festivos a las 11:00 h. (cantada)
Pº de San Francisco de Sales, 48
28003 Madrid
Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote
- Oratorio San Felipe Neri
Domingos y festivos a las 19:00 h.
C/ Antonio Arias, 17, Bajo
(Metro L6 y L9 Sáinz de Baranda / Bus 15 - 215 - 202 - 30 - 56)
28009 Madrid
Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote
- Casa Santa Teresa de Jesús
A las 20:00 h. cada día
Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote
Avda. de America, 46, 2°, Dcha.
(Metro Parque de las Avenidas)
Tfno. /Fax : (0034)91.361.53.13
email: p.olazabal@cristorey.eu
http://www.cristorey.eu
- Parroquia de San Ildefonso
Lunes a las 20:00 h.
C/ Colón, 16
28004 Madrid
Alcalá de Henares:
- Capilla del Monasterio de las Carmelitas Descalzas del Corpus Christi
1º domingos de mes a las 18:00 h.
Pza. de los Doctrinos, 6
28801, Alcalá de Henares (Madrid)
Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote
Barcelona:
- Capilla de Nuestra Señora de la Merced y San Pedro Apóstol
Domingos y festivos a las 9:00 y a las 12:00 h.
Sábados a las 19:00 h.
C/ Laforja, 21
(Entre las calles Balmes y Alfonso XII. Paralela a Travesera de Gracia)
08006 Barcelona
Tfno: 934 494 148
http://www.misalatinbcn.com
Sacerdotes diocesanos
-Monasterio del Oasis de Jesús Sacerdote
Laborables a las 7:00 h.
Domingos y festivos, a las 10:30 h.
C/ Oasis de Jesús Sacerdote, s/n
08310 Argentona (Barcelona)
Tfno: 93 791 92 35
http://www.oasis jesus sacerdote.es/
Sacerdotes diocesanos
- Parroquia de San Juan María Vianney
Domingos a las 8:30 h.
C/ Melcior de Palau, 56 (Barrio de Sants)
08028 Barcelona
Sacerdotes diocesanos
- Parroquia de Santa María Reina
Domingos a las 18:00 h.
C/ Miret i Sans, 36 (Pedralbes)
08034 Barcelona
Toledo:
- Iglesia del Salvador
Domingos y Festivos a las 10:30 h.
Laborables a las 08:00 h.
Pza. del Salvador, s/n
45002 Toledo
Sacerdotes diocesanos
Tenerife:
- Iglesia de El Salvador
Domingos y festivos a las 12:30 h.
Pza. de la Iglesia, s/n
38370 La Matanza de Acentejo (Sta. Cruz de Tenerife)
Sacerdotes diocesanos
Las Palmas de Gran Canaria
- Ermita de San Antonio Abad
Domingos a las 11:30 h.
Sacerdotes diocesanos
Navarra- (Pamplona):
- Iglesia del Monasterio de las Agustinas Recoletas
Domingos a las 13:00 h.
C/ Recoletas, 1 (entrada epor la C/ Mayor)
31001 Pamplona (Navarra)
Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote
Pontevedra:
- Casa de Oración Santa María Reina
Lunes a las 20.00 h.
De martes a sábados, a las 18.00 h.
Se puede llamar antes para concretar al 619 011 226
Pazo de la Torre, 12 (cerca de Avda. de las Corbaceiras)
36191 Barro - Pontevedra
casadeoracionsantamariareina.blogspot.com
reginamundislu@gmail.com
Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina
- Capilla de San José de Porrans
Sábados a las 19:30 h., a las 19:00 h.Exposición del Santísimo Sacramento 36191 Barro (Porrans) Pontevedra
Sacerdotes diocesanos
La Coruña:
- Parroquia de Santa Cruz de Mondoy
Domingos y festivos a las 20:00
http://unavocelacoruna.blogspot.com/
La Coruña
Málaga
- Parroquia de los Santos Mártires Ciriaco y Paula
Cada mes
Pza. de los Mártires, 1
29008 Málaga
Palma de Mallorca:
Suspendida por el momento
Murcia:
- Parroquia de San Bartolomé
Domingos y fiestas de precepto a las 13:00 h.(En verano, a las 12:30)h.
Primeros domingos de mes: Misa cantada
C/ Sánchez Madrigal, 11
30004 - Murcia
Sacerdotes diocesanos
Gijón:
- Iglesia Santo Tomás de Granda
Domingos y festivos, a las 10:00 h.
(Autobús urbano línea 16)
33546 Granda de Arriba (Gijón)
Sacerdotes diocesanos
Albacete:
-Suspendida por el momento
Salamanca:
- Iglesia de San Benito
Domingos a las 19:30 h.
Pza. de San Benito con C/Compañía
37002 Salamanca
Segovia
- Capilla del Sepulcro de San Juan de la Cruz
(Monasterio de los Carmelitas Descalzos)
Consultar
Alameda de la Fuencisla, s/n
40003 Segovia
921 431 349
Cantabria:
- Ermita de San Benito
Domingos a las 18:30 h.
39590 Barcenaciones (municipio Reocín )Cantabria
Sacerdotes diocesanos
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La FSSPX: las Misas de la Hermandad de San Pío X en España
Según el inmemorial rito latino de la Sta. Iglesia Romana
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Fuente: In Diebus Illis
Imagen : fsspx.org
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Madrid:
- Capilla Santiago Apóstol
De lunes a sábados no festivos, a las 19:00 h.(en verano: 20:00 h.)
Domingos a las 10:00 y 12:00 h.( En verano a las 11:00 h.)
C/ Catalina Suárez,16 (junto a Avda. Ciudad de Barcelona, 85)
28007 Madrid
Tfnos. : (34) 91/ 812 28 81 ó (34) 91/501 91 60
- Casa San José
Sábados a las 8:15 h , consultar para los horarios de verano
Ctra. Navalcarnero a Griñón, Km. 5
28607 El Álamo (Madrid)
Tfno. : (34) 91/ 812 28 81
- Siervas de Jesús Sacerdote y del Corazón de María
De lunes a sábados, no festivos a las 08:15 h.
Domingos y festivos a las 10:00 h.
Tfno: (34) 91/ 812 28 81
Serranillos del Valle
FSSPX
Apdo. de Correos nº 3
28801 Serranillos del Valle
Madrid
Palma de Mallorca:
- Capilla Santa Catalina Tomás
Cada dos meses
C/ Ausias March, 27, 4°, 2ª
07003 Palma de Mallorca
Tfno. : (34) 971/ 20 15 53
Barcelona:
- Capilla de la Inmaculada Concepción
Semanal a las 19:00 h, domingos y festivos a las 11:00 h.
C/ Tenor Masini, 108, 1º, 1ª
08028 Barcelona
Tfno. : (34) 93/ 354 54 62
Córdoba:
- Lunes siguiente al 1° domingo de mes a las 19:00 h.
C/ Ángel de Saavedra, 2, Portal B, 2° Izda.
14002 Córdoba
Tfno.. : (34) 957/ 47 16 41
Granada:
- Capilla María Reina
Sábados precedentes a las 19:00 , 1° domingos a las 11:00 h.
Pza. Gutiérre de Cetina, 32 (semiesquina Avda. Pintor Maldonado, 14)
18007 Granada
Murcia:
- Sábado anterior al 1º domingo de mes , a las 11:00 h.
30107 Murcia
Tfno.: (34) 968/ 23 92 91
Valencia:
- Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe
Sábado anterior al 4º domingo del mes, a las 19:00 h.
4º domingo del mes a las 11:00 h.
C/ Pizarro, 12, 3º, D
46004 Valencia
Zaragoza:
- Una vez al mes
50001 Zaragoza
Tfno. : (34) 978/ 87 04 63
Albacete:
- Cada 2 meses: martes siguiente al 4º domingo, a las 19:00 h.
Albacete
Tfno. : (34) 967/ 61 36 76
Oviedo:
- Capilla de Cristo Rey
1º domingo del mes a las 18:oo h.
Viernes precedente al 3º domingo de mes, a las 19:30 h.
Sábado precedente al 3º domingo, a las 12:00 h.
C/ Pérez de la Sala, 49
33007 Oviedo
Tfno. : (34) 98/ 418 61 57
Santander:
- 3º domingo del mes, a las 12:00 h.
Tfno. : (34) 942/ 36 44 32
Gijón:
- Tfno. : (34) 985/13 21 45
Vitoria:
- Capilla de los Sagrados Corazones
3° domingo del mes, a las 19:00 h.
Pza. Dantzari, 8
01006 Vitoria
También se celebran Misas en:
Salamanca,Daimiel, Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.
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Tutorial para aprender a celebrar la Misa tradicional editado por la FSSPX, en soporte DVD. Bellas imágenes y todo muy claro y detallado.
Anoto datos de contacto donde pueden adquirirlo:
Casa San Jose
Carretera Navalcarnero a Griñón, Km. 5
E-28607 El Álamo (Madrid)
[34] (91) 812 28 81
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El feliz momento que he esperado durante años por fin ha llegado. Nuestros hermanos mayores, de labios del Embajador de Israel ante la Santa Sede S.E. Israel Mordechai Lewy , hoy como ocurrió en el pasado reconocen la intervención directa de Pío XII en la salvación de judíos :
"la Iglesia Católica, el Vaticano (...)prestaron ayuda cada vez que pudieron".
Sin duda alguna las buenas obras y cariño manifiesto de Benedicto XVI hacia el Pueblo Elegido han contribuido en esta muestra de bondad y justicia con el gran Pastor.
Parece una casilla más en tu Declaración de la Renta,
pero si la marcas con una equis el 0'7% de la Renta se destina a favor de la Iglesia Católica.
No vas a pagar más, ni te van a devolver menos.
Además, puedes marcar también la casilla llamada "fines sociales" y el 0'7% se destina a cada fin.
Y si alguien te hace la Declaración pídele que marque la casilla por ti. Marca la equis a favor de la Iglesia en tu Declaración de la Renta.
http://www.youtube.com/watch?v=GvYk_VxDWDM&NR=1
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La primogénita de D. Juan Carlos I, opinan muchos que junto al soberano la más española de la Familia Real, siempre llama la atención por su dominio del protocolo y el porte regio con que luce nuestra mantilla. Podrá gustar o no la institución de la que forma parte, pero no cabe sustraer a la dama elogios merecidos hacia su forma siempre perfecta de representarnos.

Presidiendo en Sevilla la ceremonia de bendición y entrega al Acuartelamiento Aéreo de Tablada de la Enseña Nacional en su modalidad de Estandarte, donada por la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.





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Carta enviada por Banda Villalba que reproduzco íntegramente
Queridos amigos,
ante el revuelo generado por la prensa y la tergiversación de los hechos, me dirijo a vosotros para relataros lo acaecido el pasado Domingo día 15 de Mayo en la Parroquia de San Lucas Evangelista de Villanueva del Pardillo, localidad en la que resido.
Ese día fuí a misa de 10, cuando llegúe la Iglesia ya estaba llena,por lo que me quedé atrás, de pié junto a la última fila de bancos y el confesionario. Un poco más tarde llegó un hombre que se situó a mi izquierda pegado al confesionario.
![]()
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Razones: http://www.youtube.com/watch?v=tmsEkpK6bd8&list=PLCB094987BEAE2241
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Una joven carmelita nos habla de su Felicidad :
http://www.youtube.com/watch?v=_HlimqRwdsw&feature=related
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Orden Carmelitas Descalzos :
http://www.carmelitasdescalzos.com/index.php?Seccion=colasociados&Tipo=1
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Solidaridad con el coadjutor de Villanueva del Pardillo, dijo lo que tenía que decir y si a un asistente a su Misa no le agradaba porque iba en desacuerdo con su particular credo político(pero no de la Iglesia) de ninguna manera tenía derecho a interrumpir la homilía.
Dónde estamos llegando, apañar conflictos ficticios a los curas para intentar ponerles mordaza.
El incívico, porque así merece se le llame, es Catedrático. Viendo el caso dan tentaciones de entender el nivel bajo mínimos de la educación española.
Durante la tarde de ayer domingo 15 de mayo, decenas de fascistas la emprendieron a gritos e insultos dirigidos contra la procesión que se celebraba en Granada en honor al cincuentenario de la coronación canónica de Nuestra Señora del Rosario.
Habida cuenta que se había convocado una manifestación bajo el lema "Democracia real ya", susceptible de causar actos vandálicos que efectivamente se produjeron, la Delegación del Gobierno del Sr. Zapatero debió preveer que a su término los participantes se dirigirían hacia el lugar del acto religioso y así proteger la libertad de su público asistente y fieles católicos. Lo ocurrido fue distinto, los provocadores supuestos "antisistema" (habituales en las fechas previas a los comicios electorales), actuaron a sus anchas: transcurrieron veinte minutos antes de que llegasen efectivos de la Guardia Urbana.
En lo que fue un claro ataque a la libertad religiosa.
Razones:
http://www.youtube.com/watch?v=tmsEkpK6bd8&list=PLCB094987BEAE2241
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Una joven carmelita nos habla de su Felicidad :
http://www.youtube.com/watch?v=_HlimqRwdsw&feature=related
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Orden Carmelitas Descalzos :
http://www.carmelitasdescalzos.com/index.php?Seccion=colasociados&Tipo=1
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Oración por los sacerdotes
Vistos los ataques sistemáticos que padecen los encargados de traer vida divina a las almas, Catholic.net ha emprendido una iniciativa en su apoyo.
Mediante esta acertada campaña permanente nos invitan a ayudar un sacerdote, de forma elevada, encomendándolos en la oración para que Dios les conceda fortaleza y perseverancia.
Actualmente hay 11.696 sacerdotes registrados que cuentan con 41.509 personas que rezan por ellos.
http://www.oracionsacerdotes.catholic.net/

Viernes, 04 de Marzo de 2011 09:15
XCVII Asamblea Plenaria
«Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe (cf. Col 2,7)»
Queridos Jóvenes:
Cerca ya la Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en Madrid del 16 al 21 de Agosto, los obispos españoles, reunidos en Asamblea Plenaria, os dirigimos este breve mensaje para animaros a participar en ella. Sabemos que muchos de vosotros os estáis preparando con ilusión y que animáis a vuestros amigos y compañeros. Por nuestra parte, os invitamos a todos como ha hecho el Papa Benedicto XVI en el mensaje que os ha dirigido con ocasión de esta Jornada: «Quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros»[1].
Vídeo y letra de la canción "Ella" interpretada por Bebe
Pa las que se han enfrentado y vencido cualquier forma de maltrato

http://www.youtube.com/watch?v=n79LFcX19Gw&feature=related
Ella se ha cansado
de tirar la toalla,
se va quitando poco a poco ...
telarañas,
no ha dormido esta noche
pero no está cansada,
no miró ningún espejo
pero se siente toa guapa.
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Hoy ella se ha puesto
color en las pestañas.
Hoy le gusta su sonrisa,
no se siente una extraña.
Hoy sueña lo que quiere
sin preocuparse por nada.
Hoy es una mujer que
se da cuenta de su alma.
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Hoy vas a descubrir
que el mundo es solo para ti,
que nadie puede hacerte daño,
nadie puede hacerte daño.
Hoy vas a comprender que el miedo
se puede romper con un solo portazo.
Hoy vas a ver reír porque tus ojos
se han cansao de ser llanto...
de ser llanto.
Hoy vas a conseguir reírte
hasta de ti y ver que lo has lograo.
.
Hoy vas a ser la mujer
que te dé la gana de ser.
Hoy te vas a querer como
nadie te ha sabío querer.
Hoy vas a mirar palante
que patrás ya te dolió bastante,
una mujer valiente
una mujer sonriente
mira cómo pasa, ja!
.
Hoy no has sío la mujer
perfecta que esperaban,
has roto sin pudores
las reglas marcadas.
Hoy ya calza los tacones
para hacer sonar sus pasos.
Hoy sabe que su vida
nunca más será una fracaso.
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Hoy vas a descubrir
que el mundo es solo es para ti,
que nadie puede hacerte daño,
nadie puede hacerte daño.
Hoy vas a conquistar el cielo
sin mirar lo alto que queda del suelo.
Hoy vas a ser feliz
aunque el invierno sea frío y sea largo...
y sea largo.
Hoy vas a conseguir reirte hasta de ti
y ver ... que lo has lograo.
.
Hoy vas a descubrir
que el mundo es solo es para ti,
que nadie puede hacerte daño,
nadie puede hacerte daño.
Hoy vas a comprender que el miedo
se puede romper con un solo portazo.
Hoy vas a hacer reír
porque tus ojos se han cansao
de ser llanto... de ser llanto.
Hoy vas a conseguir reirte hasta de ti
y ver... que lo has lograo.
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Viernes, 04 de Marzo de 2011 09:15
XCVII Asamblea Plenaria
«Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe (cf. Col 2,7)»
Queridos Jóvenes:

Excelentísima nueva edición del Misal Latín -Español. No os adelanto su contenido porque me hace ilusión que lo veáis vosotros mismos.
El sitio oficial de Nova Voce México ofrece libremente su descarga y dice:
Solo les pedimos incluir al apostolado de Una Voce en las intenciones de sus Misas.
Gracias.
Gracias a vosotros, Una Voce México.
enlace del Misal
http://dl.dropbox.com/u/14166184/Ordinario%202010.pdf
Lo que los corazones de los hombres instaron a mantener.
Semana Santa 2011. Málaga. La Legión trasladando al Cristo de la Buena Muerte, el de todos los legionarios sin distinción de religiones.
http://www.youtube.com/watch?v=PV25hneZyuQ&feature=related
La señora Ministra de Defensa del Ejecutivo de Zapatero podría inspirar la duda sobre su voluntad de adquirir conocimiento del espíritu militar español.
Procesión Cristo de la Buena Muerte (Mena) con La Legión española por el recorrido oficial de las calles de Málaga.
http://www.youtube.com/watch?v=nl4GPUPSBiU
Hemos alcanzado ya extremos anticatólicos y una parte fundamental de la culpa fue nuestra cuando poníamos la otra mejilla sin ofrecer apenas una respuesta.
El Papa Benedicto XVI desenvainó la espada dialéctica y política diciendo las cosas por su nombre durante el anterior viaje a España, refiriéndose al laicismo actual comparándolo con el anticlericalismo de los años treinta. También a la Embajadora de Madrid en Vaticano le señaló los problemas demasiado graves que sufrimos los católicos españoles.
Necesitamos sobreponernos a las diferencias internas y unirnos en lo que es un ataque a nuestra Fe, la Iglesia, sus personas y fieles: ¿o quizá es contra lo que simboliza todo ello, las raíces y el pilar moral de la sociedad?
Porque...¿A quiénes favorece que se pretenda disminuir la presencia de Cristo y la consecuente pérdida de identidad de nuestra civilización?...
Los sectores progres tienen mucha afición al asesinato de los niños no nacidos y a mi entender por un motivo principal: la mujer que se plantea interrumpir el embarazo acuciada por las dificultades, si da a luz constituye una carga para cualquier institución pública donde logran fácilmente enchufe los defensores del aborto.

" Nadie se arrogue el derecho de ser su propia ley y de imponerla a los otros por su voluntad. Sólo el Sumo Pontífice, en su calidad de sucesor de Pedro, a quien el Divino Redentor confió su rebaño universal y los Obispos, que bajo la dependencia de la Sede Apostólica «han sido constituidos por el Espíritu Santo... para apacentar la Iglesia de Dios», tiene el derecho y el deber de gobernar al pueblo cristiano."
"Mediator Dei"
Sobre la Sagrada Liturgia
20 de noviembre de 1947
A los Venerables Hermanos Patriarcas, Primados, Arzobispos, Obispos y demás Ordinarios en paz y comunión con la Sede Apostólica
Venerables Hermanos Salud y Bendición Apostólica.
INTRODUCCIÓN
I. Los fundamentos de nuestra liturgia
A). NOTA LITÚRGICA DE LA REDENCIÓN
1. «El mediador entre Dios y los, hombres» (I Tim., 2, 5), el gran Pontífice que penetró en las cielos, Jesús, el Hijo de Dios, al asumir la obra de Misericordia, mediante la cual enriquece al género humano con beneficios sobrenaturales, deseó sin duda restablecer entre las hombres y su Creador aquélla relación de orden -que el pecado había perturbado y conducir de nuevo la mísera descendencia de Adán, manchada por el pecado original, al Padre celestial, primer principio y último fin.
2. Y por esto durante su morada en la tierra, no sólo anunció el comienzo de la Redención y declaró inaugurado el Reino de Dios, sino que se dedicó de lleno a procurar la salvación de las almas con el continuo ejercicio de la oración y su propio sacrificio, hasta que en la cruz se ofreció Víctima Inmaculada a Dios para limpiar nuestra conciencia de las obras muertas, para servir al Dios vivo.
3. Así todos los hombres, felizmente rescatados del camino que los arrastraba a la ruina y a la perdición, fueron nuevamente encaminados a Dios a fin de que con su colaboración personal al logro de la propia santificación, fruto de la Sangre del Cordero inmaculado, diesen a Dios la gloria que le es debida.
B). CONTINUACIÓN EN LA IGLESIA
4. El divino Redentor quiso también que la vida sacerdotal iniciada por El en su cuerpo mortal con sus plegarias y su sacrificio, no cesase en el transcurso de los siglos en su Cuerpo místico, que es la Iglesia; y por esto instituyó un sacerdocio visible, para ofrecer en todas partes la oblación pura, a fin de que todos los hombres, del Oriente al Occidente, libres del pecado, sirviesen espontánea y voluntariamente a Dios, por deber de conciencia.
5. La Iglesia, pues, fiel al mandato recibido de su Fundador, continúa el oficio sacerdotal de Jesucristo, sobre todo por medio de la Sagrada Liturgia. Esto lo hace en primer lugar en el Altar, donde es perpetuamente representado y renovado el Sacrificio de la Cruz, con la sola diferencia del modo de ofrecer; después con los Sacramentos, que son instrumentos especiales, por los cuales los hombres participan en la vida sobrenatural; y, por último, con el cotidiano tributo de alabanzas ofrecidas a Dios Optimo Máximo.
6. «¡Qué gozoso espectáculo! -decía Nuestro predecesor Pío XI, de feliz memoria- ofrece al cielo y a la tierra la Iglesia orante, cuando continuamente, durante todos los días y todas las noches, se cantan en la tierra los Salmos escritos por inspiración divina: no quedando hora alguna del día, que no esté consagrada con una Liturgia propia; ni edad de la vida humana, que no tenga su puesto en la acción de gracias, en las alabanzas, en las preces, en las aspiraciones de esta plegaria común del Cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia» (1).
II. Ocasión de la Encíclica
A) RENOVACIÓN LITÚRGICA
7. Bien sabéis, Venerables Hermanos, que hacia finales del siglo pasado y comienzos del actual se despertó un singular entusiasmo por los estudios litúrgicos, bien por el esfuerzo de algunos particulares, bien, sobre todo, por la celosa y asidua diligencia de varios monasterios de la ínclita Orden benedictina; y así, no sólo en muchas regiones de Europa, sino también al otro lado del mar, se desarrolló un apostolado útil, digno de toda alabanza. Las saludables consecuencias de este intenso apostolado fueron visibles tanto en el terreno de las ciencias sagradas, donde los ritos litúrgicos de la Iglesia occidental y oriental fueron más amplia y profundamente estudiados y conocidos, como en la vida espiritual y privada de muchos cristianos.
8. Las augustas ceremonias del Sacrificio del Altar fueron mejor conocidas, comprendidas y estimadas; la participación en los Sacramentos, mayor y más frecuente; las plegarias litúrgicas, más suavemente gustadas; y el culto de la Sagrada Eucaristía considerado -como es en realidad- fuente y centro de la verdadera piedad cristiana. También ha llegado a entenderse más y más cómo todos los fieles constituyen un único y compacto cuerpo, cuya Cabeza es Cristo, así como el deber del pueblo cristiano de participar debidamente en los ritos litúrgicos.
B) ACTITUD DE LA SANTA SEDE FRENTE A LOS PROBLEMAS LITÚRGICOS
9. Sin duda conocéis muy bien cómo esta Sede Apostólica ha cuidado en todo tiempo diligentemente de que el pueblo a ella confiado se educase en un sentido litúrgico verdadero y práctico; y que con no menos celo ha procurado que los sagrados ritos resplandezcan también al exterior con la debida dignidad. Nos mismo, por esta razón, al dirigirnos, según costumbre, a los predicadores cuaresmales de esta Nuestra ciudad en el afeo 1943, les habíamos exhortado calurosamente a recomendar a sus oyentes que participasen -con creciente fervor en el Sacrificio eucarístico; y así recientemente hemos hecho traducir de nuevo al latín, del texto original, el libro de los Salmos, que tanta parte ocupa en las preces litúrgicas de la Iglesia Católica, a fin de que estas preces fueren más exactamente comprendidas, y su verdad y suavidad más fácilmente percibidas.
10. No obstante, aunque el apostolado litúrgico Nos proporciona no poco consuelo por los saludables frutos que de él se derivan, Nuestro deber Nos obliga a seguir con atención esta renovación, a la manera en que algunos la conciben y de cuidar diligentemente que las iniciativas no sean ni excesivas ni defectuosas.
11. Ahora bien, si por una parte comprobamos con dolor que en algunas regiones el sentido, el conocimiento y el estudio de la Liturgia son escasos o casi nulos, por otra notamos, con temerosa preocupación, que algunos están demasiado ávidos de novedad y se alejan del camino de la sana doctrina y de la prudencia, mezclando a la intención y al deseo de una renovación litúrgica, algunos principios que, en teoría o en práctica, comprometen esta santísima causa y a veces también la contaminan con errores que afectan a la Fe católica y a la doctrina ascética.
12. La pureza de la Fe y de la Moral debe ser la norma característica de esta sagrada disciplina, que debe conformarse absolutamente a las sapientísimas enseñanzas de la Iglesia. Es, por tanto, Nuestro deber alabar y aprobar todo aquello que está bien hecho y contener o reprobar todo lo que se desvía del camino justo y verdadero.
13. No crean, sin embargo, los pusilánimes que tienen nuestra aprobación porque reprendamos a los que yerran y pongamos freno a los audaces; ni los imprudentes se crean alabados cuando corregimos a los negligentes y perezosos.
C) LA ENCÍCLICA
14. Aunque en esta Nuestra Carta Encíclica tratemos sobre todo de la Liturgia latina, esto no es debido a menor estimación de las venerandas Liturgias de la Iglesia Oriental, cuyos ritos, transmitidos por nobles y antiguos documentos, Nos son igualmente queridísimos; sino que depende más que nada de las condiciones de la Iglesia occidental, que son tales que requieren la intervención de Nuestra autoridad.
15. Escuchen, pues, todos los cristianos con docilidad la voz del Padre común, que desea ardientemente que todos, unidos íntimamente a El, se acerquen al Altar de Dios, profesando la misma Fe, obedeciendo a la misma Ley, participando en el mismo Sacrificio, con un solo entendimiento y una sola voluntad.
16. Lo requiere el honor debido a Dios, lo exigen las necesidades de los tiempos actuales. Ahora que una cruel y larga guerra acaba de dividir a los pueblos con sus rivalidades y estragos, los hombres de buena de la mejor manera posible en llevarlos de nuevo a la concordia.
17. Creemos, sin embargo, que ningún proyecto ni ninguna iniciativa será en este caso más eficaz que un fervoroso espíritu y celo religioso, de los que es necesario estén animados los cristianos y se guíen por ellos, de forma que aceptando con ánimo sincero las mismas verdades y obedeciendo dócilmente a los legítimos pastores en el ejercicio del culto debido a Dios, constituyan una fraternal comunidad, ya que «aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo todos los que participamos de un mismo pan»(I Cor. 10, 7).
PRIMERA PARTE
NATURALEZA, ORIGEN Y PROGRESO DE LA LITURGIA
I. La Liturgia, culto público
A) DEBER DE RELIGIÓN EN LOS HOMBRES
18. El deber fundamental del hombre es, indudablemente, el de orientarse hacia Dios a sí mismo y a su propia vida. «A El, en efecto, debemos principalmente unirnos como indefectible principio al que debe orientarse constantemente nuestra elección como a último fin, que por negligencia perdemos pecando y que debemos reconquistar por la fe y creyendo en El» (2).
19. Ahora bien, el hombre se vuelve ordenadamente a Dios cuando reconoce su suprema majestad y su supremo magisterio, cuando acepta con sumisión las verdades divinamente reveladas, cuando observa religiosamente sus leyes, cuando hace converger en El todas sus actividades, cuando -para decirlo brevemente- presta mediante la virtud de la religión el debido culto al único y verdadero Dios.
20. Este es un deber que obliga ante todo a cada uno de los hombres en singular, pero es también un deber colectivo de toda la comunidad humana, unida entre sí con vínculos sociales, porque también ella depende de la suprema autoridad de Dios.
B) RECONOCIMIENTO DE ESTE DEBER EN TODOS LOS TIEMPOS
1.° Razón de esta universalidad.
21. Hemos de advertir que los hombres se encuentran ligados por este deber, por haberlos Dios elevado a un orden sobrenatural.
2.° En el Antiguo Testamento.
22. Así, si consideramos a Dios como autor de la Antigua Ley, le vemos proclamar también preceptos rituales y determinar exactamente las normas que el pueblo debe observar al rendirle el legítimo culto. Estableció, pues, varios sacrificios y designó varias ceremonias, con arreglo a las cuales debían realizarse, y determinó claramente lo que se refería al Arca de la Alianza, al Templo y a los días festivos; designó la tribu sacerdotal y al Sumo Sacerdote, indicó y describió las ropas a usar por los ministros sagrados y cuantas cosas más tenían relación con el culto divino.
23. Ahora bien, este culto no era otra cosa que la sombra del que el Sumo Sacerdote del Nuevo Testamento había de rendir al Padre celestial.
3 ° En el Nuevo Testamento.
a) Jesús.
24. Y en verdad, apenas «el Verbo se hizo carne» (Juan, 1, 14), se manifiesta al mundo en su oficio sacerdotal, haciendo un acto de sumisión al Padre eterno, acto de sumisión que había de durar toda su vida («entrando en este mundo, dice...Heme aquí que vengo... para hacer, ¡oh Dios!, tu voluntad...») (Hebr. 10,5-7) y que había de ser consumado en el sacrificio cruento de la cruz: «En virtud de esta voluntad somos nosotros santificados por la oblación del Cuerpo de Jesucristo, hecha una sola vez» (Heb. 10, 10).
25. Toda su actividad entre los hombres no tiene otro fin. De niño, es presentado en el Templo al Señor; de adolescente, vuelve a él; más tarde, acude allí a menudo para instruir al pueblo y para orar. Antes de iniciar el ministerio público, ayuna durante cuarenta días, y con su consejo y su ejemplo exhorta a todos que oren, lo mismo de día que de noche. Como maestro de verdad «ilumina a todas los hombres» (Juan, 1, 9) para que los mortales reconozcan debidamente al Dios inmortal y no «se oculten para perdición, Sino que perseveren fieles para ganar el alma» (Hebr. 10. 39). Cómo pastor, pues, gobierna, a su grey, la conduce a los pastos de la vida y le da una Ley que observar para que ninguno se separe de El y del camino recto que El ha señalado; sino que todos vivan santamente bajo su influjo y su acción. En la última Cena, con rito y aparato solemnes, celebra la nueva Pascua y establece su continuación, mediante la institución divina de la Eucaristía; al día siguiente, levantado entre el cielo y la tierra, ofrece el Sacrificio de su vida; y de su pecho traspasado hace en cierto modo brotar los Sacramentos que repartan a las almas los tesoros de la Redención. Al hacer esto, tiene como único fin la gloria del Padre y la santificación cada vez mayor, del hombre.
b) Continuación en la Iglesia
1. Cristo e Iglesia
26. Entrando después en la sede de la santidad celestial, quiere que él culto por El instituido y practicado durante su vida terrenal continúe ininterrumpidamente, ya que El no ha dejado huérfano al género humanó, sino qué; igual que lo asiste con su continuo y valioso patrocinio, haciéndose nuestro abogado en el cielo cerca del Padre, así lo ayuda, mediante su Iglesia, en la cual está indefectiblemente presente en el curso de los siglos. Iglesia que EL ha constituido columna de la verdad y dispensadora de la gracia y que, con el sacrificio de la Cruz, fundó, consagró y confirmó para toda la eternidad.
27. La Iglesia, pues, tiene en común con el Verbo encarnado, el fin; la tarea y la función de enseñar a todos la verdad, regir y gobernar a los hombres, ofrecer á Dios sacrificios aceptables y gratos, y así restablecer entré el Creador y las criaturas aquélla unión y armonía que el Apóstol de los gentiles indica claramente con estas palabras: «Por tanto, ya no sois extranjeros u huéspedes, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios, edificados sobre el fundamento de los Apóstoles y de los Profetas, siendo piedra angular el mismo Cristo Jesús, en quien vosotros también sois edificados para morada de Dios en el Espíritu» (Efes. 2, 19-22)). Por esto la sociedad fundada por el divino Redentor no tiene otro fin, sea con su doctrina y su gobierno, sea con el sacrificio y los sacramentos por El instituidos, sea, por fin, con el ministerio que El le confió, con sus plegarias y su sangre, que el de crecer y dilatarse cada vez más; lo que sucede cuando Cristo es edificado y dilatado en las almas de los mortales y cuando inversamente las almas de los mortales son edificadas y dilatadas en Cristo, de manera que en este destierro terrenal prospere el templo en que la divina majestad recibe el culto grato y legítimo.
28. En toda acción litúrgica, por tanto, juntamente con la Iglesia, está presente su Divino Fundador. Cristo está presente en el Augusto Sacramento del Altar, bien en la persona de su ministro, bien, principalmente, bajo las especies eucarísticas; está presente en los Sacramentos con la virtud que en ellos transfunde para que sean instrumentos eficaces de santidad; está presente, por fin, en las alabanzas y en las súplicas dirigidas a Dios, cama está escrito: «Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mat. 18, 20).
29. La Sagrada Liturgia es, por tanto, el culto público que nuestro Redentor rinde al Padre como Cabeza de la Iglesia, y es el culto que la sociedad de los fieles rinde a su Cabeza, y, por medio de ella, al Padre eterno; es, para decirlo en pocas palabras, el culto integral del Cuerpo místico de Jesucristo; esto es, de la Cabeza y de sus miembros.
2. Práctica de esta doctrina
30. La acción litúrgica se inicia con la misma fundación de la Iglesia. Los primeros cristianos, en efecto, «perseveran en oír la enseñanza de los Apóstoles, y en la unión en la fracción del pan y en la oración» (Act. 2, 42). En todas partes donde los pastores pueden reunir un grupo de fieles, erigen un altar, sobre el que ofrecen el sacrificio, y en torno de éste son establecidos otros ritos adecuados a la salvación de los hombres y a la glorificación de Dios. Entre estos ritos, están en primer lugar los Sacramentos, es decir, las siete fuentes principales de salvación; después las celebraciones de las alabanzas divinas, con las que los fieles, también reunidos, obedecen a 1a exhortación del Apóstol: «Enseñándoos y exhortándoos unos a otros con toda sabiduría, con salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando y dando gracias a Dios en vuestros corazones» (Colos. 3, 16); después la lectura de la -Ley, de los profetas; del Evangelio y dde las Epístolas apostólicas, y por fin, la homilía, con la cual el presidente de la asamblea recuerda y comenta útilmente los preceptos del Divino Maestro y los acontecimientos principales de su vida. y amonesta a todos los presentes con oportunas exhortaciones y ejemplos.
31. El culto se organiza y se desarrolla según las circunstancias y las necesidades de los cristianos, se enriquece con nuevos ritos, ceremonias y fórmulas, siempre con la misma intención, esto es, «a fin de que nos sintamos estimulados por estos signos..., nos sea conocido el progresó realizado y nos sintamos solicitados a aumentarlo con mayor vigor, ya que el efecto es tanto más digno cuánto más ardiente es él afectó que lo precede» (3).
32. Así el alma se eleva más y mejor hacia Dios; así el -Sacerdocio de Jesucristo se mantiene activo en la sucesión de los tiempos, no siendo otra cosa la Liturgia qué el ejercicio de este Sacerdocio. Lo mismo que su Cabeza divina; también la Iglesia asiste continuamente a sus hijos, los ayuda, los exhorta a la santidad, para qué adornados con está dignidad sobrenatural, puedan un día retornar al Padre, que está en los cielos. Devuelve la vida- celestial a los nacidos a la vida terrenal, los llena del Espíritu Santo para la lucha contra el enemigo implacable; congrega a los cristianos alrededor de los altares y con insistentes invitaciones los exhorta a celebrar y tomar parte en el Sacrificio Eucarístico, y los alimenta con el pan de los Ángeles para que estén cada vez más fuertes; purifica y consuela á aquellos a quienes el pecado hirió y manchó; consagra con legítimo rito a aquellos que por vocación se sienten llamados al ministerio sacerdotal; revigoriza con gracias y dones divinos el casto connubio de aquellos que están destinados a fundar y constituir la familia cristiana; después de haberlos, confortado y restaurado con el viático eucarístico y la santa, Unción, en sus últimas horas de vida terrena, acompaña al sepulcro con suma piedad los despojos de sus hijos, los compone religiosamente y los protege al amparo de la cruz, para que, puedan resucitar un día triunfantes sobre la muerte; bendice con particular solemnidad a cuantos dedican su vida al servicio divino, en el logro de la perfección religiosa, y extiende su mano auxiliadora a las almas que en las llamas de la purificación imploran oraciones y sacrificios para conducirlas finalmente a la eterna beatitud.
La Liturgia, culto interno y externo
A) EXTERNO
33. Todo el culto que la Iglesia rinde a Dios debe ser interno y externo. Es externo, porque así lo reclama la naturaleza del hombre, compuesto de alma y cuerpo; porque Dios ha dispuesto que «conociéndolo por medio de las cosas visibles, seamos atraídos al amor de las cosas invisibles» (4). Además, todo lo que sale del alma es expresado naturalmente con los sentidos; y el culto divino pertenece no solamente al individuo, sino también a la colectividad humana, y por lo tanto, es necesario que sea social, lo que es imposible, incluso en el terreno religioso, sin vínculos y manifestaciones externas. Por último, es un medio que pone de relieve la unidad del Cuerpo místico, acrecienta sus santos entusiasmos, aumenta sus fuerzas e intensifica su acción, «si bien, en efecto, las ceremonias en sí mismas no contengan ninguna perfección o santidad, no obstante son actos externos de religión que, como signos, estimulan el alma a la veneración de las Cosas sagradas, elevan la mente a la realidad sobrenatural, nutren la piedad, fomentan la caridad, aumentan la fe, robustecen la devoción, instruyen aun a los más sencillos, adornan el culto de Dios, conservan la religión y distinguen a los verdaderos de los falsos cristianos y de los heterodoxos (5)».
B) INTERNO
1) Es elemento esencial.
34. Pero el elemento esencial del culto debe ser el interno: es necesario, en efecto, vivir siempre en Cristo, dedicarse por entero a El, a fin de que en El y por El se dé gloria al Padre.
2) Así lo exigen la Liturgia, Cristo y la Iglesia.
35. La Sagrada Liturgia exige que estos dos elementos estén íntimamente unidos, lo que no se cansa dé repetir cada vez que prescribe un acto externo del culto. Así, por ejemplo, a propósito del ayuno nos exhorta: «A fin de que lo que nuestra observancia profesa exteriormente se obre de hecho en nuestro interior» (6). De otra forma la religión se convierte en un ritualismo sin fundamento y sin sentido.
36. Vosotros sabéis, Venerables Hermanos, que el divino Maestro considera indignos del templo sagrado y expulsa de él a aquellos que creen honrar a Dios sólo con el sonido de frases bien construidas y con posturas teatrales, y están convencidos de poder proveer a su eterna salvación sin desarraigar de su alma sus inveterados vicios.
37. La Iglesia, por tanto, quiere que todos los fieles se postren a los pies del Redentor para profesarle su amor y su veneración; quiere que las multitudes, como los niños que salieron con gozosas aclamaciones al encuentro de Cristo cuando entraba en Jerusalén, saluden y acompañen, al Rey de reyes y al Sumo Autor de todas las cosas buenas con el canto de gloria y la acción de gracias; quiere que en sus labios haya plegarias, bien sean de súplica, bien de alegría y gratitud, con las cuales, lo mismo que los Apóstoles junto al lago de Tiberíades, puedan experimentar la ayuda de su misericordia y de su potencia, o como Pedro en el monte Tabor, se abandonen a Dios en los místicos transportes de la contemplación.
3) Falsedad y Verdad
38. No tienen por esto una exacta noción de la Sagrada Liturgia aquellos que la consideran como una parte exclusivamente externa y sensible del culto divino ó como un ceremonial decorativo; ni yerran menos aquellos que la consideran como una mera suma de leyes y de preceptos, con los cuales la Jerarquía eclesiástica ordena al cumplimiento de los ritos.
39. Por tanto, deben todos tener bien sabido que no se puede honrar dignamente a Dios si el alma no se dirige al logro de la perfección de la vida, y que el culto rendido a Dios por la Iglesia, en unión con su Cabeza divina, tiene la máxima eficacia de santificación.
40. Esta eficiencia, si se trata del sacrificio eucarístico y de los sacramentos, proviene ante todo del valor de la acción en sí misma («ex opere, operato»); si después se considera también la actividad propia de la Esposa inmaculada de Jesucristo, con la que ésta adorna de plegarias y ceremonias sagradas el sacrificio eucarístico o los sacramentos; o si se :trata de los sacramentales, y otros ritos, instituidos por la jerarquía eclesiástica, entonces la eficacia se deriva, ante todo, de la acción de la iglesia («ex opere operantis Ecclesiae»), en cuanto que ésta es santa, y obra siempre en íntima unión con su Cabeza.
1. Nueva teoría de la piedad "objetiva"
41. A este propósito, Venerables Hermanos, deseamos que dediquéis vuestra atención a las nuevas teorías sobre la piedad «objetiva», las cuales, al esforzarse en poner de manifiesto el misterio del Cuerpo místico, la realidad efectiva de la gracia santificante y la acción divina de los sacramentos y del sacrificio eucarístico, tratan de posponer o hacer desaparecer la piedad «subjetiva» o personal.
42. En las celebraciones litúrgicas, y en particular en el augusto sacrificio del altar, se continúa sin duda la obra de nuestra redención y se aplican sus frutos. Cristo obra nuestra salvación cada día en los sacramentos y en su sacrificio, y por medio de ellos continuamente purifica y consagra a Dios el género humano. Por tanto, esos sacramentos y ese sacrificio tienen una virtud «objetiva», con la cual hacen partícipes a nuestras almas de la vida divina de Jesucristo. Tienen, pues, no por nuestra virtud, sino por virtud divina, la eficacia de unir la piedad de los miembros con la piedad de la Cabeza, y de hacerla en cierto modo acción de toda la comunidad.
43. De estos profundos argumentos concluyen algunos, que toda la piedad cristiana debe consistir en el misterio del Cuerpo Místico de Cristo, sin ninguna consideración del elemento «personal» o «subjetivo»; y por esto creen que se deben abandonar todas las prácticas religiosas que no sean estrictamente litúrgicas y se realicen fuera del culto público.
Todos, sin embargo, podrán darse cuenta de que estas conclusiones acerca de las dos especies de piedad, aunque los principios arriba expuestos sean óptimos, son completamente falsas, insidiosas y dañosísimas.
5) Doctrina verdadera.
44. Es cierto que los sacramentos y el sacrificio del altar tienen una virtud intrínseca en cuanto son acciones del 'mismo Cristo, que comunica y difunde la gracia de la Cabeza divina en los miembros del Cuerpo místico; pero para tener la debida eficacia exigen una buena disposición de nuestra alma. Por esto advierte San Pablo, a propósito de la Eucaristía: «Examínese cada uno a sí mismo y después coma de este pan y beba de este cáliz». Por esto la Iglesia define breve y claramente todos los ejercicios con que nuestra alma se purifica, especialmente durante la Cuaresma, como «el entrenamiento de la milicia cristiana» (7). Son, pues, acciones de los miembros que con la ayuda de la gracia quieren adherirse a su Cabeza, a fin de que repitiendo las palabras de San Agustín «se nos manifieste en nuestra Cabeza la fuente misma de la gracia» (8). Pero hay que advertir que estos miembros están vivos, dotados de razón; y de voluntad propia, y por esto es necesario que acercando los, labios a la fuente, tomen y asimilen el alimento vital y eliminen todo lo que pueda impedir su eficacia. Hay pues, que afirmar, que la obra de la Redención, independiente en sí de nuestra voluntad requiere el último esfuerzo de nuestra alma para que podamos conseguir la eterna salvación.
45. Si la piedad privada e interna de los individuos descuidase el augusto sacrificio del altar, y se sustrajese al influjo salvador que emana de la Cabeza a los miembros, esto sería, sin duda, reprochable y estéril; pero cuándo todos los consejos y actos de piedad que no son estrictamente litúrgicos fijan la mirada del alma en los actos humanos, únicamente para dirigirlos a nuestro Padre, que está en los cielos; para estimular, saludablemente a los hombres á la penitencia y al temor de Dios y para; una vez arrancados de los atractivos del mundo y, de los vicios, conducirlas felizmente por el arduo camino a la cima de la santidad, entonces son no solamente loables, sino necesarios, porque descubren los peligros de la vida espiritual, nos mueven a la adquisición de la virtud y aumentan el fervor con que todos debemos, dedicarnos al servicio de Jesucristo.
6) Necesidad de meditación y prácticas espirituales.
46. La genuina y verdadera piedad, aquella que el Doctor Angélico llamo, «devoción» y que es el acto principal de la virtud de la religión, por la que los hombres se orientan debidamente, se dirigen conveniente a Dios y se dedican al culto divino, tiene necesidad de la meditación de las verdades sobrenaturales y de las prácticas espirituales, para alimentarse, estimularse y vigorizarse, y para animarnos a la perfección. Porque la religión Cristiana, debidamente practicada, requiere ante todo que la voluntad se consagre a Dios e influya sobre las demás facultades del alma. Pero todo acto de voluntad. supone el ejercicio de la inteligencia y antes de que se conciba el deseo y el propósito de darse a Dios por medio del sacrificio, es absolutamente necesario el conocimiento de los argumentos, y de los motivos que imponen la religión, como por ejemplo, el fin último del hombre y la grandeza de la divina Majestad, el deber de sujeción al Creador, los tesoros inagotables del. Amor con que El nos quiere enriquecer, la necesidad de la gracia para llegar a la meta señalada y el camino particular que la divina Providencia nos ha preparado, ya qué todos, como miembros de un cuerpo, hemos sido unidos con Jesucristo nuestra Cabeza. Y pues que no siempre los motivos del amor hacen mella en el alma agitada por las pasiones, es muy oportuno que nos impresione también la saludable consideración de la divina Justicia, para reducirnos a la humildad cristiana, a la penitencia y a la enmienda de las costumbres.
47. Todas estas consideraciones no deben ser una vacía y abstracta reminiscencia, sino que deben tender, efectivamente, a someter nuestros sentidos y facultades a la razón iluminada por la fe; a purificar nuestra alma, uniéndola cada día más íntimamente a Cristo, conformándola cada vez más a El, y sacando de El la inspiración y la fuerza divina de que tiene necesidad; a convertirse en estímulos cada vez más eficaces, que exciten a los hombres al bien, a la fidelidad al propio deber, a la práctica de la religión y al ferviente ejercicio de la virtud: «Vosotros sois de Cristo, y Cristo de Dios». Sea, pues, todo orgánico y, por decirlo así, «teocéntrico», si verdaderamente queremos que todo se encamine a la gloria de Dios por la vida y la virtud que nos viene de nuestra Cabeza divina: «Teniendo, pues, hermanos, en virtud de la Sangre de Cristo, firme confianza de entrar en el Santuario, que El nos abrió, como camino nuevo y vivo a través del velo, esto es, de su Sangre; y teniendo un gran Sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con sincero corazón, con la fe perfecta, purificados los corazones de toda conciencia mala y lavado el cuerpo con el agua pura. Retengamos firme la confesión de la esperanza... Miremos los unos por los otros para excitarnos a la caridad y a las buenas obras» (Hebr. 10, 19-24).
48. De aquí se deriva el armonioso equilibrio de los miembros del Cuerpo místico de Jesucristo. Con la enseñanza de la fe católica, con la exhortación a la observancia de los preceptos cristianos, la Iglesia prepara el camino a su acción propiamente sacerdotal y santificadora; nos dispone a una más íntima contemplación de la vida del Divino Redentor, y nos conduce a un conocimiento más profundo de los misterios de la fe, para que de ellos obtengamos el alimento sobrenatural, con el que, fortalecidos, podamos adelantar seguros hacia la perfección de la vida por Cristo. No sólo por obra de sus ministros, sino también por la de todos los fieles, de tal modo impregnados del espíritu de Jesucristo, la Iglesia se esfuerza en empapar de este mismo espíritu la vida y la actividad privada, conyugal, social y, por último, económica y política de los hombres, para que todos aquellos que se llaman hijos de Dios puedan más fácilmente conseguir su fin.
49. De esta manera, la acción privada y el esfuerzo ascético dirigido a la purificación del alma estimulan las energías de los fieles y les disponen a participar más aptamente en el Sacrificio augusto del Altar, a recibir los Sacramentos con más fruto, y a celebrar los ritos sagrados de modo que salgan de ellos más animados y formados en la oración y la abnegación cristiana; a cooperar activamente a las inspiraciones y a las llamadas de la gracia y a imitar cada día más las virtudes del Redentor, no sólo por su propio beneficio, sino también para el de todo el Cuerpo de la Iglesia, en el cual todo el bien que se realiza proviene de la virtud de la Cabeza y redunda en beneficio de los miembros.
C) NO HAY REPUGNANCIA
50. Por esto en la vida espiritual no puede haber ninguna oposición o repugnancia entre la acción divina, que infunde la gracia en las almas, para continuar nuestra Redención, y la colaboración activa del hombre, que no debe hacer infructuoso el don de Dios; entre la eficacia del rito externo de los Sacramentos, que proviene del valor intrínseco de los mismos («ex opere operato ») y el mérito del que los administra o recibe («ex opere operantis»); entre las oraciones privadas y las plegarias públicas; entre la ética y la contemplación de las verdades sobrenaturales; entre la vida ascética y la piedad litúrgica; entre el poder de jurisdicción y de legítimo magisterio y la potestad eminentemente sacerdotal que se ejercita en el mismo ministerio sagrado.
51. Por graves motivos la Iglesia prescribe a los ministros de los altares y a los religiosos que en los tiempos señalados atiendan a piadosa meditación, al diligente examen y enmienda de la conciencia y a los demás ejercicios espirituales, puesto que están destinados de manera particular a cumplir las funciones litúrgicas del sacrificio y de la alabanza divina.
52. Sin duda, la plegaria litúrgica, siendo como es oración pública de la Esposa Santa de Jesucristo, tiene mayor dignidad que las oraciones privadas; pero esta superioridad no quiere decir que entre los dos géneros de oración haya ningún contraste u oposición. Pues estando animadas de un mismo espíritu, las dos se funden y armonizan, según aquello: «porque Cristo lo es todo en todos» (Colos. 3, 11) y tienden al mismo fin: a formar a Cristo en nosotros.
III. La Liturgia es regulada por la Jerarquía
A) La doctrina
53. Para comprender mejor la Sagrada Liturgia es necesario considerar otro de sus caracteres, no de menor importancia.
La Iglesia es una sociedad y exige por esto una autoridad y jerarquía propias. Si bien todos los miembros del Cuerpo místico participan de los mismos bienes y tienden a los mismos fines, no todos gozan del mismo poder ni están capacitados para realizar las mismas acciones.
B) LOS ARGUMENTOS
1) PRIMER ARGUMENTO: El Sacramento del Orden.
54. En efecto, el Divino Redentor ha establecido su Reino sobre los fundamentos del Orden sagrado, que es un reflejo de la Jerarquía celestial.
Sólo a los Apóstoles y a aquellos que, después de ellos, han recibido de sus sucesores la imposición de las manos, les está conferida la potestad sacerdotal, en virtud de la cual, al mismo tiempo que representan a Cristo ante el pueblo que les ha sido confiado, representan también al pueblo ante Dios.
55. Este Sacerdocio no es transmitido ni por herencia ni por descendencia carnal, ni resulta por emanación de la comunidad cristiana o por diputación popular. Antes de representar al pueblo cerca de Dios, el Sacerdote representa al Divino Redentor, y como Jesucristo es la Cabeza de aquel cuerpo del que los cristianos son miembros, representa también a Dios cerca de su pueblo. La potestad que le ha sido conferida no tiene, por tanto, nada de humano en su naturaleza; es sobrenatural y viene de Dios: «Como me envió mi Padre, así os envío Yo...» (Juan, 20, 21). «El que a vosotros oye, a Mí me oye...» (Luc. 10, 16). «Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, se salvará» (Marc. 16, 15-16).
56. Por esto el Sacerdocio externo y visible de Jesucristo se transmite a la Iglesia no de modo genérico, universal e indeterminado, sino que es conferido a individuos elegidos con la generación espiritual del Orden, uno de los siete Sacramentos, que no sólo confiere una gracia particular, propia de este estado y de este oficio, sino también un carácter indeleble que configura a los sagrados ministros a Jesucristo Sacerdote, demostrando que son aptos para realizar aquellos legítimos actos de religión, con los que los hombres se santifican y Dios es glorificado según las exigencias de la economía sobrenatural.
57. En efecto, así como el Bautismo distingue a los cristianos y los separa de aquellos que no han sido lavados en el agua purificadora y no son miembros de Cristo, así el Sacramento del Orden distingue a los Sacerdotes de todos los demás cristianos no consagrados, porque sólo ellos, por vocación sobrenatural, han sido introducidos al augusto ministerio que los destina a los sagrados altares, y los constituye en instrumentos divinos, por medio de los cuales se participa en la vida sobrenatural con el Cuerpo místico de Jesucristo. Además, como ya hemos dicho, sólo ellos están investidos del carácter indeleble que los configura al Sacerdocio de Cristo, y sólo sus manos son consagradas «para que sea bendito todo lo que bendigan, y todo lo que consagren sea consagrado y santificado en el nombre de nuestro Señor Jesucristo» (1).
58. A los Sacerdotes, pues, deben recurrir todos los que quieran vivir en Cristo, para que de ellos reciban el consuelo y el alimento de la vida espiritual, la medicina saludable que los curará y los revigorizará para que puedan felizmente resurgir de la perdición y de la ruina de los vicios; de ellos finalmente recibirán la bendición que consagra a la familia, y por ellos el último suspiro de la vida mortal será dirigido al ingreso en la eterna beatitud.
59. Por tanto, puesto que la Sagrada Liturgia es ejercida sobre todo por los Sacerdotes en nombre de la Iglesia, su organización, su regulación y su forma no pueden depender más que de la autoridad de la Iglesia.
2) SEGUNDO ARGUMENTO: La Historia.
60. Esto es no sólo una consecuencia de la naturaleza misma del culto cristiano, sino que está también confirmado por el testimonio de la Historia.
3) TERCER ARGUMENTO: El Dogma.
a) Estrechas relaciones.
61. Este indiscutible derecho de la Jerarquía Eclesiástica es demostrado también por el hecho de que la Sagrada Liturgia tiene estrechas relaciones con aquellos principios doctrinales que la Iglesia propone como formando parte de verdades certísimas, y por consiguiente debe conformarse a los dictámenes de la Fe católica, proclamados por la autoridad del Supremo Magisterio para tutelar la integridad de la Religión revelada por Dios.
b) Un error y la verdad.
62. A este propósito, Venerables Hermanos, queremos plantear en sus justos términos algo que creemos no os será desconocido: el error de aquellos que han pretendido que la Sagrada Liturgia era sólo un experimento del Dogma, en cuanto que si una de sus verdades producía los frutos de piedad y de santidad, a través de los ritos de la Sagrada Liturgia, la Iglesia debería aprobarla, y en caso contrario, reprobarla. De donde aquel principio: La ley de la Oración, es la ley de la Fe.
63. No es, sin embargo, esto lo que enseña y lo que manda la Iglesia. El culto que ésta rinde a Dios es, como breve y claramente dice San Agustín, una continua profesión de Fe católica y un ejercicio de la esperanza y de la caridad: «A Dios se le debe honrar con la fe, la esperanza y la caridad» (2). En la Sagrada Liturgia hacemos explícita profesión de fe, no sólo con la celebración de los divinos misterios, con la consumación del Sacrificio y la administración de los Sacramentos, sino también recitando y cantando el Símbolo de la Fe, que es como el distintivo de los cristianos; con la lectura de los otros documentos y de las Sagradas Letras escritas bajo la inspiración del Espíritu Santo. Toda la Liturgia tiene, pues, un contenido de fe católica, en cuanto atestigua públicamente la fe de la Iglesia.
64. Por este motivo, siempre que se ha tratado de definir un dogma, los Sumos Pontífices y los Concilios, al documentarse en las llamadas fuentes teológicas, no pocas veces han extraído también argumentos de esta Sagrada Disciplina, como hizo, por ejemplo, Nuestro Predecesor de inmortal memoria Pío IX, cuando definió la Inmaculada Concepción de la Virgen María. De la misma forma, la Iglesia y los Santos Padres, cuando se discutía de una verdad controvertida o puesta en duda, no han dejado de recurrir también a los ritos venerables transmitidos desde la antigüedad. Así nació la conocida y veneranda sentencia: «Que la ley de la Oración establezca la ley de la Fe» ("Lex orandi, lex credendi") (3).
65. La Liturgia, pues, no determina ni constituye en un sentido absoluto y por virtud propia la fe católica; pero siendo también una profesión de las verdaderas celestiales, profesión sometida al supremo Magisterio de la Iglesia, puede proporcionar argumentos y testimonios de no escaso valor, para aclarar un punto particular de la doctrina cristiana. De aquí que ti queremos distinguir y determinar de manera absoluta y general las relaciones que existen entre la fe y la Liturgia, podemos afirmar con razón: «La Ley de la Fe, debe establecer la ley de la Oración». Lo mismo debe decirse también cuando se trata de las otras virtudes teologales: «En la fe, en la esperanza y en la caridad oramos siempre en continuo deseo» (4).
IV. Progreso y desarrollo de la Liturgia
A) OBJETO
66. La Jerarquía eclesiástica ha empleado siempre este su derecho en materia litúrgica, instruyendo y ordenando el culto divino y enriqueciéndole con esplendor y decoro siempre renovados para gloria de Dios y bien de los hombres. Tampoco ha dudado, por otra parte, salvo la sustancia del Sacrificio Eucarístico y de los Sacramentos, en cambiar lo que no creía apropiado y añadir lo que mejor parecía contribuir al honor de Jesucristo y de la Santísima Trinidad y a la instrucción y saludable estímulo del pueblo cristiano.
67. La Sagrada Liturgia, en efecto, consta de elementos humanos y de elementos divinos: estos últimos, habiendo sido instituidos por el Divino Redentor, evidentemente no pueden ser alterados por los hombres; pero aquellos, en cambio, pueden sufrir varias modificaciones, aprobadas por la Sagrada Jerarquía, asistida del Espíritu Santo, según las exigencias de los tiempos, de las circunstancias y de las almas. De aquí nace la, estupenda variedad de los ritos orientales y occidentales, de aquí el desarrollo progresivo de particulares costumbres religiosas y prácticas de piedad, de las que apenas se tenía un leve conocimiento en tiempos anteriores; a esto se debe que con cierta frecuencia sean nuevamente empleadas y renovadas piadosas instituciones, borradas por el tiempo. Todo esto testimonia la vida de la Inmaculada Esposa de Jesucristo durante tantos siglos; expresa el lenguaje empleado por ella para manifestar a su Divino Esposo su fe y amor inagotables y los de los pueblos a ella encomendados; demuestra su sabia pedagogía para estimular y acrecentar de día en día en los creyentes el «sentido de Cristo».
B) CAUSAS
68. No pocas, en verdad, son las causas por las que se despliega y desenvuelve el progreso de la Sagrada Liturgia durante la larga y gloriosa historia de la Iglesia.
Así, por ejemplo, una más cierta y amplia exposición de la doctrina católica sobre la Encarnación del Verbo Divino, sobre el Sacramento y Sacrificio Eucarístico, sobre la Virgen María Madre de Dios, ha contribuido a la adopción de nuevos ritos, por medio de los cuales la luz más espléndidamente refulgente del magisterio eclesiástico se refleja mejor y con más claridad en las acciones litúrgicas para llegar más fácilmente a la inteligencia y al corazón del pueblo cristiano.
69. El ulterior desarrollo de la disciplina eclesiástica en la administración de los Sacramentos, por ejemplo, del Sacramento de la Penitencia; la institución y después la desaparición del catecumenado, la comunión eucarística bajo una sola especie en la Iglesia latina, han contribuido no poco a la modificación de los antiguos ritos y a la adopción gradual de otros nuevos y más adecuados para las nuevas disposiciones.
70. A esta evolución y a estos cambios contribuyeron notablemente las iniciativas y las prácticas piadosas no estrictamente litúrgicas, que, nacidas en épocas posteriores por admirable providencia de Dios, tanto se difundieron por el pueblo: como por ejemplo, el culto más extenso y fervoroso del Redentor, del Sacratísimo Corazón de Jesús, de la Virgen Madre de Dios y de su castísimo Esposo.
71. Entre las circunstancias exteriores tuvieron su parte las públicas peregrinaciones a los sepulcros de los Mártires, por devoción; las observancias de ayunos especiales instituidos con el mismo fin; las procesiones estacionales de penitencia que se celebraban en esta Ciudad Madre, y en las que no rara vez intervenía el Sumo Pontífice.
72. Es también fácilmente comprensible la forma en que el progreso de las bellas artes, en especial la arquitectura, la pintura y la música ha influido sobre la determinación y la varia conformación de los elementos exteriores de la Sagrada Liturgia. (Ver: Criterios y normas prácticas para el Arte Sagrado)
73. De este mismo derecho se ha servido la Iglesia para defender la santidad del culto divino contra los abusos temerarios e imprudentes de individuos particulares y de iglesias determinadas. Y así, como esos abusos y costumbres crecían más y más en el siglo XVI, y las tentativas de los particulares ponían en situación estrecha la integridad de la fe y de la piedad, saliendo gananciosos dos herejes y propagándose sus errores y herejías, Nuestro Predecesor, de inmortal memoria, Sixto V, para defender como legítimos los ritos de la Iglesia y apartar de ellos cuantas impurezas se introdujesen, instituyó en el año 1588 una Sagrada Congregación para la vigilancia de los ritos; a esta Congregación pertenece ahora también como oficio propio ordenar con sumo cuidado todo lo que pertenece a la Sagrada Liturgia.
C) ¿QUIEN DIRIGE ESTE PROGRESO?
74. Por esto, sólo el Sumo Pontífice tiene derecho de reconocer y establecer cualquier costumbre del culto, de introducir y aprobar nuevos ritos y de cambiar aquellos que estime deben ser cambiados; los Obispos, después, tienen el derecho y el deber de vigilar diligentemente para que las prescripciones de los Sagrados Cánones relativos al Culto divino sean puntualmente observadas. No es posible dejar al arbitrio de los particulares, aun cuando sean miembros del clero, las cosas santas y venerables que se refieren a la vida religiosa de la comunidad cristiana, al ejercicio del Sacerdocio de Jesucristo y al culto divino, al honor que se debe a la Santísima Trinidad, al Verbo Encarnado, a su augusta Madre y a los otros Santos y a la salvación de los hombres; por el mismo motivo a nadie le está permitido regular en este terreno acciones externas que tienen un íntimo nexo con la disciplina eclesiástica, con el orden, con la unidad y la concordia del Cuerpo Místico, y no pocas veces, con la misma integridad de la Fe católica.
D) VERDADERA DOCTRINA
1) La Iglesia, organismo vivo.
75. Ciertamente, la Iglesia es un organismo vivo, y por esto crece y se desarrolla también en aquellas cosas que atañen a la Sagrada Liturgia, adaptándose y conformándose a las circunstancias y a las exigencias que se presentan en el transcurso del tiempo, dejando a salvo, sin embargo, la integridad de su doctrina.
2) Excesos.
76. No obstante lo cual hay que reprochar severamente la temeraria osadía de aquellos que de propósito introducen nuevas costumbres litúrgicas o hacen revivir ritos ya caídos en desuso y que no concuerdan con las leyes y rúbricas vigentes. No sin gran dolor sabemos que esto sucede en cosas no sólo de poca, sino también de gravísima importancia; no falta, en efecto, quien usa la lengua vulgar en las celebraciones del Sacrificio Eucarístico, quien transfiere a otras fechas fiestas fijadas ya por estimables razones, quien excluye de los libros legítimos de oraciones públicas las Sagradas Escrituras del Antiguo Testamento, reputándolas poco apropiadas y oportunas para nuestros tiempos.
3) Doctrina sobre alguno de estos excesos.
a) La lengua latina y la lengua vulgar.
77. El empleo de la lengua latina, vigente en una gran parte de la Iglesia, es un claro y noble signo de unidad y un eficaz antídoto contra toda corrupción de la pura doctrina. Por otra parte, en muchos ritos el empleo de la lengua vulgar puede ser bastante útil para el pueblo, pero sólo la Sede Apostólica tiene facultades para autorizarlos, y por esto no es lícito hacer nada en este terreno sin su juicio y su aprobación, porque, ya lo hemos dicho, la ordenación de la Sagrada Liturgia es de su exclusiva competencia.
b) Ritos y ceremonias antiguas y nuevas.
78. Del mismo modo se deben juzgar los esfuerzos de algunos para resucitar ciertos antiguos ritos y ceremonias. La Liturgia de la época antigua es, sin duda, digna de veneración; pero una costumbre antigua no es, por el solo motivo de su antigüedad, la mejor, sea en sí misma, sea en su relación con los tiempos posteriores y las nuevas condiciones establecidas. También los ritos litúrgicos más recientes son respetables, porque han nacido bajo el influjo del Espíritu Santo, que está con la Iglesia hasta la consumación del mundo, y son medios de los cuales se sirve la Esposa Santa de Jesucristo para estimular y procurar la santidad de los hombres.
79. Es ciertamente cosa santa y digna de toda alabanza recurrir con la mente y con el alma a las fuentes de la Sagrada Liturgia, porque su estudio, remontándose a los orígenes, ayuda no poco a comprender el significado de las fiestas y a indagar con mayor profundidad y exactitud el sentido de las ceremonias; pero, ciertamente, no es tan santo y loable el reducir todas las cosas a las antiguas.
80. Así, para poner un ejemplo, está fuera del recto camino el que quiere devolver al Altar su antigua forma de mesa; el que quiere excluir de los ornamentos el color negro; el que quiere eliminar de los templos las imágenes y estatuas sagradas; el que quiere que las imágenes del Redentor crucificado se presenten de manera que su Cuerpo no manifieste los dolores acerbísimos que padeció; finalmente, el que reprueba e1 canto polifónico, aun cuando esté conforme con las normas emanadas de la Santa Sede.
81. Lo mismo que ningún católico de corazón puede refutar las sentencias de la doctrina cristiana, compuestas y decretadas con gran provecho en épocas recientes por la Iglesia, inspirada y asistida del Espíritu Santo, para volver a las fórmulas de los antiguos Concilios; ni puede rechazar las leyes vigentes para volver a las prescripciones de las antiguas fuentes del Derecho Canónico; así, cuando se trata de la Sagrada Liturgia, no estaría animado de un celo recto e inteligente el que quisiese volver a los antiguos ritos y usos, rechazando las nuevas normas introducidas, por disposición de la Divina Providencia, debido al cambio de las circunstancias.
82. En efecto, este modo de pensar y de obrar, hace revivir el excesivo e insano arqueologismo suscitado por el Concilio ilegítimo de Pistola, y se esfuerza en resucitar los múltiples errores que fueron las premisas de aquel conciliábulo y le siguieron con gran daño de las almas, y que la Iglesia, vigilante custodio del «depósito de la Fe», que le ha sido confiado por su divino Fundador, condenó con justo derecho. En efecto, deplorables propósitos e iniciativas Venden a paralizar la acción santificadora, con la cual la Sagrada Liturgia dirige saludablemente al Padre a sus hijos de adopción.
E) RECAPITULACIÓN
83. Hágase, por tanto, todo en la necesaria unión con la Jerarquía eclesiástica. Nadie se arrogue el derecho de ser su propia ley y de imponerla a los otros por su voluntad. Sólo el Sumo Pontífice, en su calidad de sucesor de Pedro, a quien el Divino Redentor confió su rebaño universal y los Obispos, que bajo la dependencia de la Sede Apostólica «han sido constituidos por el Espíritu Santo... para apacentar la Iglesia de Dios», tiene el derecho y el deber de gobernar al pueblo cristiano. Por esto, Venerables Hermanos, todas aquellas veces que defendéis Vuestra autoridad -en ocasiones también con saludable severidad-, no sólo cumplís Vuestro deber, sino que defendéis la voluntad del mismo Fundador de la Iglesia.
Continuación en Fuente : http://www.statveritas.com.ar/
Magisterio%20de%20la%20Iglesia/
Magisterio%20de%20los%20Papas/
Magisterio%20de%20Pio%20XII/Mediator%20Dei.htm

Entrevista con Monseñor Bernard Fellay
2 de febrero de 2011.- Entrevista concedida por Monseñor Bernard Fellay,
Superior de la FSSPX en el Distrito de Estados Unidos
I. CONVERSACIONES DOCTRINALES
1. Monseñor, Usted tomó la decisión de llevar adelante conversaciones doctrinales con Roma. ¿Podría recordarnos cuál es el objetivo?
— Es preciso distinguir el fin que persigue Roma del que tenemos nosotros. Roma indicó que existían problemas doctrinales con la Fraternidad y que los mismos debían aclararse antes de un reconocimiento canónico —problemas que, tratándose de la aceptación del Concilio, obviamente provendrían de nuestra parte. Para nosotros, en cambio, se trata de otra cosa: queremos exponer a Roma lo que la Iglesia siempre enseñó, y con eso, señalar las contradicciones existentes entre esta enseñanza multisecular y lo que sucede después del Concilio. De nuestra parte, ese es el único objetivo que perseguimos.
2. ¿Qué naturaleza tienen estas conversaciones: negociaciones, discusiones o exposición de la doctrina?
— No se puede hablar de negociaciones. En modo alguno se trata de eso. Se trata, por un lado, de una exposición de la doctrina, y por otro de una discusión, ya que estamos efectivamente ante un interlocutor romano, con el cual discutimos acerca de los textos y sobre la manera de interpretarlos. Pero no se puede hablar de negociaciones, ni de búsqueda de un compromiso, porque es una cuestión de fe.
3. ¿Puede Ud. recordarnos cuál es el método de trabajo que se utiliza? ¿Cuáles son los temas que ya se abordaron?
— El método es escrito: se redactan textos sobre los cuales después se basará el coloquio teológico ulterior. Ya se tocaron varios temas, pero por el momento dejo abierto este interrogante. Puedo decir simplemente que estamos llegando a término, porque ya hemos repasado los principales temas resultantes del Concilio.
4. ¿Podría describirnos a los interlocutores romanos?
— Son expertos, es decir, profesores de teología, que al mismo tiempo se desempeñan como consultores de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Se puede decir que son “profesionales” de la teología. Uno, suizo, el Padre Morerod, es Rector del Angelicum; otro, jesuita, mayor que el anterior, el Padre Becker; un miembro del Opus Dei, en la persona de su Vicario General, Mons. Ocariz Braña; después está Mons. Mons. Ladaria Ferrer, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y por fin, el moderador, que es el Secretario de la Comisión Ecclesia Dei, Mons. Pozzo.
5. ¿Hay una evolución en el pensamiento de nuestros interlocutores después de nuestras exposiciones?
— No pienso que se pueda decir eso.
6. Mons. de Galarreta, en el sermón de ordenaciones en La Reja de diciembre de 2009, decía que Roma había aceptado que el magisterio anterior al Vaticano II sea tomado como “único criterio común y plausible” para estas conversaciones. ¿Existe esperanza de que nuestros interlocutores revisen el Vaticano II o es algo imposible para ellos? ¿Es el Vaticano II realmente un obstáculo insalvable?
— Pienso que el asunto debe ser planteado de otra manera. Considerando las distinciones hechas por el Papa Benedicto XVI en su discurso de diciembre de 2005, se observa claramente que está vedado hacer determinada interpretación del Concilio. Por ende, sin hablar abiertamente de una revisión del Concilio, se percibe —a pesar de todo— cierta intención de revisar la manera de presentar el Concilio. La distinción puede parecer un poco sutil, pero en ella se apoyan precisamente los que no quieren tocar el Concilio y, sin embargo, admiten que en razón de un cúmulo de ambigüedades, se han transpuesto límites prohibidos, siendo necesario volver a recordar que están prohibidos. ¿Si el Vaticano II es realmente un obstáculo insalvable? Para nosotros, en todo caso, sí lo es.
7. ¿Por qué les es tan difícil admitir una contradicción entre el Vaticano II y el magisterio anterior?
— La respuesta es bastante simple. A partir del momento en que se admite el principio conforme al cual la Iglesia no puede cambiar, si se quiere hacer aceptar el Vaticano II, es preciso afirmar que el Vaticano II no ha cambiado nada. He allí por qué no se avienen a admitir contradicciones entre el Vaticano II y el magisterio anterior. Sin embargo, entran en aprietos cuando deben explicar la naturaleza del cambio que efectivamente se produjo.
8. Además del testimonio de la fe, ¿es importante y ventajoso que la Fraternidad vaya a Roma? ¿Es peligroso? ¿Cree Ud. que esto puede prolongarse en el tiempo?
— Es muy importante que la Fraternidad brinde este testimonio; esa es incluso la razón de estas discusiones doctrinales. Se trata verdaderamente de que en Roma resuene la fe católica e incluso intentar —¿por qué no?— que resuene potentemente en toda la Iglesia.
Existe un peligro: el de alimentar ilusiones. Se ve que algunos fieles se hicieron ilusiones, pero los últimos acontecimientos se encargaron de disiparlos. Pienso en el anuncio de la beatificación de Juan Pablo II o el del nuevo Asís, en la línea de las reuniones interreligiosas de 1986 y 2002.
9. ¿Sigue de cerca el Papa estas discusiones? ¿Hizo algún comentario sobre ellas?
— Creo que sí, pero sin estar al corriente de los pormenores. ¿Si comentó algo sobre ellas? Con motivo de una reunión con sus colaboradores, este verano, en Castelgandolfo, dijo que estaba satisfecho con ellas. Es todo.
10. ¿Se puede decir que el Santo Padre, que desde hace más de 25 años tuvo que tratar con la Fraternidad, hoy en día está mejor dispuesto para con ella que en el pasado?
— No estoy seguro. Sí y no. Pienso que como Papa tiene a su cargo a toda la Iglesia, la preocupación por su unidad, teme que se produzca un cisma. Fue él mismo quien dijo que esos eran los motivos que lo movían a obrar. Ahora él es la cabeza visible de la Iglesia; he allí tal vez la explicación de por qué actúa así. ¿Significa eso que manifiesta mayor comprensión para con la Fraternidad? Pienso que hay cierta simpatía, pero con límites.
11. En síntesis, ¿qué diría hoy sobre estas discusiones?
— Que si hubiese que volverlas a hacer, las haríamos. Es muy importante, es capital. Si esperamos corregir un movimiento de ideas, estas discusiones no pueden evitarse.
12. Desde hace algún tiempo se escuchan algunas voces de eclesiásticos —Mons. Gherardini, Mons. Schneider— que, incluso en Roma, difunden verdaderas críticas a los textos del Vaticano II y no sólo a su interpretación. ¿Puede esperarse que este movimiento aumente y entre en el Vaticano?
— No digo que se pueda esperar sino que se debe esperar. Verdaderamente hay que esperar que estas críticas incipientes —llamémoslas objetivas, serenas— se amplíen. Hasta ahora siempre se ha considerado al Vaticano II como un tabú, lo que hace casi imposible curar esta enfermedad que es la crisis de la Iglesia. Se debe poder hablar de los problemas e ir al fondo de las cosas; de lo contrario nunca se podrá administrar el remedio.
13. ¿Puede la Fraternidad jugar un papel importante en esta toma de conciencia? ¿De qué manera? ¿Cuál es el papel de los fieles al respecto?
— De parte de la Fraternidad, sí, podemos jugar un papel, justamente presentando lo que la Iglesia siempre ha enseñado y planteando objeciones a las novedades conciliares. El papel de los fieles radica en dar la prueba en los hechos, ya que ellos son la prueba de que hoy la Tradición puede ser vivida. Lo que la Iglesia siempre ha enseñado —la disciplina tradicional— es no solamente actual: puede ser verdaderamente vivida aún hoy en día.
II. EL EFECTO DEL MOTU PROPRIO
14. Monseñor, ¿piensa Ud. que el Motu Proprio, a pesar de sus deficiencias, es un paso a favor de la restauración de la Tradición?
— Es un paso capital, es un paso esencial —se podría decir—, aún si hasta ahora prácticamente no ha tenido efecto, o poco, ya que existe una oposición cerrada de parte de los obispos. A nivel jurídico, el hecho de haber reconocido que la antigua ley —es decir, la ley de la misa tradicional— nunca había sido abrogada, es un paso capital para volver a conceder a la Tradición el lugar que le es debido.
15. Concretamente, ¿ha visto Ud. en el mundo cambios importantes de parte de los obispos en punto a la misa tradicional desde del Motu Proprio?
— No. Por aquí o por allá algunos obedecen al Papa, pero no abundan.
16. ¿Y los sacerdotes?
— Sí, veo gran interés de parte de ellos, pero muchos de ellos son perseguidos. Hay que tener una valentía extraordinaria para intentar simplemente aplicar el Motu Proprio, tal como ha sido publicado. Sí, hay sacerdotes, cada vez más, sobre todo en las generaciones jóvenes, que se interesan en la misa tradicional. ¡Es muy consolador!
17. ¿Existen comunidades que hayan resuelto adoptar la antigua liturgia?
— Tal vez haya varias, pero hay una que conocemos, en Italia, la de los Franciscanos de la Inmaculada, que decidió restaurar la antigua liturgia. La rama femenina ya lo ha hecho. En cuanto a la rama de los sacerdotes, que ejerce apostolado en las diócesis, no siempre es fácil.
18. ¿Qué aconseja a los fieles, que desde el Motu Proprio y gracias a él, tienen la misa tradicional más cerca de sus hogares, que yendo a una capilla de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X?
— Lo que yo aconsejo es pedir consejo primero a los sacerdotes de la Fraternidad, no ir a ciegas a cualquier misa tradicional que se celebre cerca de sus hogares. La misa es un tesoro, pero hay una manera de rezarla también, está todo lo que la acompaña, el sermón, el catecismo, la manera de administrar los sacramentos… No toda misa tradicional está necesariamente acompañada de las condiciones debidas para que produzca todos sus frutos y para que proteja las almas de los peligros de la crisis. Así, pues, háganse aconsejar antes por los sacerdotes de la Fraternidad.
19. La liturgia no es el meollo de la crisis de la Iglesia. ¿Cree Ud. que la restauración de la liturgia es siempre el principio de un regreso a la integridad de la fe?
— La misa tradicional tiene un poder de gracia absolutamente extraordinario. Se lo ve en la práctica apostólica, se lo ve sobre todo en los sacerdotes que vuelven a ella, ella es verdaderamente el antídoto para la crisis. Es realmente muy poderosa, a todo nivel, tanto a nivel de la gracia como a nivel de la fe. Pienso que si se concediese una verdadera libertad a la antigua misa, la Iglesia podría salir rápidamente de esta crisis, ¡aunque eso, sin embargo, llevaría varios años!
20. Desde hace mucho tiempo el Papa habla de “la reforma de la reforma”. ¿Cree Ud. que aspire a conciliar la liturgia antigua con la doctrina del Vaticano II en una reforma que sería un término medio?
— Vea, ¡por el momento no sabemos nada! Sabemos que él quiere esta reforma, pero ¿qué amplitud tendrá? ¿Al final se querrá refundirlo todo, la “forma ordinaria” y la “forma extraordinaria”? No es eso lo que resulta del Motu Propio, que pide que se distingan bien las dos “formas”, sin mezclarlas —lo cual es muy atinado. Habrá que esperar y ver lo que sucede. Por el momento quedémonos con lo que dicen las autoridades romanas.
III. ASÍS
21. El Santo Padre ha anunciado la próxima reunión de Asís. Ud ha respondido en el sermón dado en San Nicolás el 9 de enero pasado, haciendo suya la oposición que Mons. Lefebvre manifestó con motivo de la primera reunión, hace veinticinco años. ¿Piensa Ud. intervenir directamente ante el Santo Padre?
— Si esa ocasión se ofrece y si puede dar algún fruto, ¿por qué no?.
22. ¿Es tan grave convocar las otras religiones para trabajar por la paz?
— Bajo un aspecto —y sólo bajo este aspecto— no. Convocar las otras religiones a trabajar por la paz —una paz civil—, no hay problema; pero en ese caso no es a nivel de la religión sino a nivel civil. No se trata de un acto de religión sino simplemente de un acto de una entidad religiosa que obra civilmente a favor de la paz. Allí el objetivo no es siquiera la paz religiosa sino la paz civil entre los hombres.
En cambio, es un absurdo pedir que se realicen actos religiosos con ocasión de esta reunión, ya que entre las religiones existe una divergencia radical. En este contexto, es difícil entender lo que significa aspirar a la paz, cuando no se está de acuerdo sobre la naturaleza de Dios, sobre el significado que se le asigna a la divinidad. Uno se pregunta verdaderamente cómo podría llegarse a algún resultado serio.
23. ¿Se puede pensar que el Santo Padre no entiende el ecumenismo de la misma manera que Juan Pablo II? ¿No se trata de una diferencia de grado en el mismo error?
— No, yo creo que lo entiende de la misma manera. De hecho él dice “no podemos rezar juntos”. Pero habrá que ver lo que quiere decir con eso. En 2003 dio una explicación en el libro “La fe, la verdad, la tolerancia, la Cristiandad y las religiones del mundo” (Friburgo, 2003). A mi modo de ver quiere “rizar el rizo”. (1) Intenta justificar Asís. Uno se pregunta qué sucederá en octubre próximo.
24. Algunos intelectuales italianos han manifestado públicamente su inquietud por las consecuencias de tal reunión. ¿Conoce Ud. alguna otra reacción en el seno de la Iglesia?
— Tienen razón. ¿Vemos alguna otra reacción en el seno de la Iglesia? En los medios oficiales, no. Entre nosotros sí, evidentemente.
25. ¿Hay alguna reacción de las congregaciones de Ecclesia Dei?
— Ninguna que yo sepa.
26. ¿Cómo explica Ud. que el Santo Padre, que denuncia el relativismo en materia religiosa y que incluso no quería ir a la reunión Asís en 1986, pueda querer conmemorarla reiterándola?
— Para mí es un misterio. Yo no sé. Creo que quizá sufra presiones o influencias. Probablemente esté conmovido por los atentados anticristianos, por la violencia anticatólica, las bombas Egipto, en Irak. No debería sorprender que, quizá ese sea el motivo que lo ha llevado a realizar este nuevo Asís, que no quiero decir que sea un acto de desesperación, pero un acto realizado en medio de la desesperación… Intenta hacer algo. No me sorprendería que fuese así, pero no sé nada más.
27. ¿Existe alguna posibilidad que el Santo Padre renuncie a este acto interreligioso?
— No se sabe muy bien cómo será organizado. Habrá que ver. Supongo que intentarán hacer el mínimo ya que —reitero— para el Papa actual es imposible que grupos diferentes puedan rezar juntos cuando no reconocen al mismo Dios; por eso uno se pregunta una y otra vez ¡qué podrán hacer, todos juntos!.
28. ¿Qué deben hacer los católicos ante este anuncio de un Asís III?
— Rezar a fin de que Dios intervenga de una manera o de otra para que no tenga lugar, y en todo caso, comenzar desde ya a reparar.
NOTA:
(1) Complicar innecesaria o superfluamente una cosa.
IV. BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II
29. ¿Crea un problema el anuncio de la próxima beatificación de Juan Pablo II?
— Un problema grave: el de un pontificado que avanzó a grandes pasos en el sentido errado, en la dirección del progresismo y de todo aquello que se llama “el espíritu del Vaticano II”. Por eso, no es sólo una consagración de la persona de Juan Pablo II sino también del Concilio y de todo el espíritu que lo acompañó.
30. ¿Hay un nuevo concepto de santidad desde el Vaticano II?
— ¡Es de temerse! Es un concepto de santidad para todos, de santidad universal. Es verdad que hay una llamada, una vocación a la santidad hecha a todos los hombres; lo falso es rebajar la santidad a tal nivel, que lleva a pensar que todo el mundo va al cielo.
31. ¿Cómo podría permitir Dios verdaderos milagros para refrendar una falsa doctrina, con motivo de las múltiples beatificaciones y canonizaciones hechas en los últimos decenios?
— Ése es el problema: ¿se tratará de verdaderos milagros? ¿Se tratará de prodigios? Para mí existen dudas. Estoy muy extrañado, por lo que puedo saber, por la ligereza con la que se manejan estas cosas.
32. Si las canonizaciones comprometen la infalibilidad pontificia, ¿se pueden desconocer los nuevos santos canonizados por el Papa?
— Es verdad que hay un problema en las actuales canonizaciones. Con todo, uno puede preguntarse si en la fórmula utilizada por el Sumo Pontífice existe una verdadera voluntad de comprometer la infalibilidad. En el caso de la canonización se cambió la fórmula, los términos son mucho menos expresivos que antes. Creo que eso va de la mano con la mentalidad nueva, que no quiere hacer definiciones dogmáticas comprometiendo la infalibilidad. Ahora bien, admitamos que estamos ante presunciones… No hay respuestas convincentes, excepto la de la intención de la autoridad suprema de comprometer o no su infalibilidad.
33. ¿Uno puede elegir entre los santos recientemente propuestos a la veneración de los fieles? ¿Qué hay que hacer con el Padre Pío?
— Pienso que no hay que elegir. Sin embargo, siempre se podrá atender a los criterios que han sido universalmente reconocidos en el pasado. Así, cuando se está ante una devoción popular masiva —como es el caso del Padre Maximiliano Kolbe o el Padre Pío—, no debería generar dificultades. Reitero, aquí no hay más que opiniones, en razón de la ausencia de un juicio magisterial enunciado dogmáticamente.
34. ¿Y Mons. Lefebvre? ¿Conoce Ud. ejemplos de gracias concedidas por su intercesión?
— Sí, se conocen, y se conocen bastantes. No sé si corresponden al orden de los milagros… tal vez sí en un caso u otro. En el caso de la curación de enfermedades no tenemos, que yo sepa, todos los documentos médicos necesarios. Muchas gracias se conceden por intercesión de Monseñor. No abundo más.

V. LA FRATERNIDAD SAN PÍO X
35. La Fraternidad acaba de festejar un importante aniversario. ¿Cómo resumiría estos cuarenta años?
— Una historia apasionante… lágrimas —muchas—, en medio de grandes alegrías. Una de las alegrías más grandes es la de comprobar hasta qué punto Dios nos permite estar asociados a muchas de las bienaventuranzas que ha predicado en el Sermón de la Montaña, como es aquella de poder sufrir a causa de su nombre. Y en medio de todas las vicisitudes de la crisis actual vemos que esta obra continúa expandiéndose, algo que, humanamente, es casi imposible. He allí la mano de Dios en esta obra de Mons. Lefebvre.
36. ¿Existe un incremento de vocaciones? Si es así, ¿cuáles son las causas?
— Creo que hay una gran estabilidad. Desearía que hubiese más vocaciones. Creo que será necesario relanzar la cruzada de las vocaciones. El mundo es muy hostil, como tal, al surgimiento de las vocaciones; por eso debemos intentar restablecer los medios en los cuales las vocaciones puedan volver a surgir, porque hay vocaciones, pero con frecuencia no llegan a madurar a causa de este mundo materialista.
37. Últimamente, con motivo del Congreso de “Sí Sí, No no”, Ud. habló acerca de una reunión con unos treinta sacerdotes diocesanos de Italia en la que participó. ¿Qué esperan hoy en día de la Fraternidad estos sacerdotes?
— Ante todo estos sacerdotes nos piden la doctrina, lo que es un síntoma excelente. Si se acercan a nosotros es porque quieren la antigua misa, evidentemente, pero después de descubrir la antigua misa quieren otra cosa. Quieren algo más porque descubren todo un mundo de cuya autenticidad son conscientes. No dudan que allí está la verdadera religión. Por eso, necesitan refrescar sus conocimientos teológicos. Allí no yerran, van directamente a Santo Tomás de Aquino.
38. Este movimiento de sacerdotes que se acerca a la Fraternidad, ¿se da por igual, en grados diferentes, en todos los países?
— Existen grados diversos, por cierto, y cantidades distintas según los diferentes países. Sin embargo el fenómeno se reproduce un poco por todas partes: un sacerdote, en general joven, que se acerca a la misa tradicional, que descubre con gran entusiasmo este tesoro y que poco a poco transita el camino hacia la Tradición que, al final, lo transforma en cien por ciento tradicional.
39. ¿Abriga Ud. esperanza de que semejante interés también pueda extenderse a ciertos obispos, al punto de avizorar una futura colaboración?
— Ya tenemos contactos con obispos, aunque por el momento todo está bloqueado por las conferencias episcopales y por presiones circundantes. Pero no cabe duda de que en el futuro con algunos obispos pueda haber alguna colaboración.
40. ¿Está Ud. dispuesto a ensayar la experiencia de la Tradición con un obispo, a nivel de una diócesis?
— Las cosas no están maduras para eso, aún no hemos llegado a ese punto, pero pienso que sucederá. Será difícil, habrá que ver exactamente cómo podrá concretarse. Será preciso que eso tenga lugar con obispos que hayan comprendido realmente la crisis y que verdaderamente quieran que vayamos.
41. Los fieles son cada vez más numerosos. Se multiplican las capillas. El estado de necesidad sigue existiendo. ¿Planea Ud. consagrar otros obispos auxiliares para la Fraternidad? ¿Piensa que Roma podría estar a favor de que actualmente se consagren obispos en la Tradición?
— Para mí la respuesta es muy simple: habrá o no obispos según que las circunstancias imperantes en la primera consagración se repitan o no.
VI. LA EXPANSIÓN DE LA FRATERNIDAD SAN PÍO X
42. Monseñor, tenemos la alegría de verlo con frecuencia en los Estados Unidos. A Ud. le gusta venir. ¿Algún comentario?
— Mi comentario: amo a todas las almas que Dios nos confía y hay muchas en los Estados Unidos. ¡Es todo!
43. ¿Pudo encontrarse ya con el Cardenal Burke?
— Varias veces intenté verlo, pero aún no he podido hacerlo.
44. Muchos obispos de los Estados Unidos dieron su apoyo a la Marcha por la Vida; uno de ellos intervino enérgicamente contra un hospital que favorecía el aborto. ¿Existen esperanzas de que se den cuenta que la crisis actual también afecta la fe?
— Pienso que, desgraciadamente, entre los modernos hay que distinguir la moral y la fe; entonces se podrá ver que hay más obispos lúcidos ante los problemas morales que obispos comprometidos con las cuestiones de fe. Con todo, se puede decir que si alguien se pone a defender valientemente la moral católica, debe necesariamente tener la fe, y aún que su fe se verá fortalecida… Es lo que espero, sin perjuicio de lo cual reconozco que hay excepciones….
45. Los obispos norteamericanos quieren revisar juntos el conjunto de las directivas dadas por Juan Pablo II a las universidades. ¿Cuáles deberían ser, según Ud., las medidas urgentes que habría que tomar para hacer que las universidades actuales sean verdaderas universidades católicas?
— La medida urgente, la primera, es volver a la escolástica. Hay que dar de mano con las filosofías modernas, volver a la sana filosofía, la filosofía objetiva, realista. Santo Tomás —como ya sucedió a comienzos del siglo XX— debe volver a ser la norma. En otro tiempo las 24 Tesis Tomistas eran obligatorias. Hay que volver a eso, es absolutamente necesario. Después de esta restauración filosófica se podrá continuar en la misma línea para con la teología.
46. Mons. Robert Vasa, obispo de Baker (Oregon), recordó recientemente que las declaraciones de la Conferencia Episcopal no obligaban al obispo para con su diócesis. ¿Es un desafío a la colegialidad promovida por el Concilio?
— Sobre este tema de la colegialidad no ha hablado solamente un obispo. El Papa mismo, hablando ante la Conferencia Episcopal de Brasil, dirigió palabras enérgicas, volviendo a poner en su lugar el papel de las conferencias episcopales, insistiendo sobre la autoridad personal de los obispos y sus relaciones directas con el Santo Padre.
47. El Seminario de Winona es el más importante en número de seminaristas. ¿Cómo explica este hecho?
— Pienso que se debe simplemente a la generosidad de este país, que se deja entusiasmar fácilmente por una buena causa.
48. ¿Qué hay que hacer para multiplicar las vocaciones sacerdotales y religiosas?
— ¡Rezar, rezar y rezar! Y hacer sacrificios.
49. ¿Cuáles son los puntos fuertes de la Tradición en los Estados Unidos?
— Pienso que está esa generosidad, a la cual acabo de referirme, y las escuelas. Es verdad que existe una cantidad importante de sacerdotes y que precisaríamos tener más; pero diría que las escuelas, sobre todo, son indispensables. Del mismo modo hay que promover la ayuda a las familias tradicionalistas. Debemos montar un movimiento para las familias, para sostenerlas, para formarlas. Es la célula básica de la sociedad, es fundamental en el orden natural y en el orden sobrenatural.
50. ¿Cuál es la importancia que Ud. asigna a las escuelas?
— Es fundamental, es el futuro. La juventud será católica supuesto que reciba una buena formación. Y para eso precisamos contar con escuelas católicas.
51. Las familias numerosas y generosas a veces se ven obligadas a seguir cursos de educación a distancia. ¿Qué recomienda Ud. a las que tienen a la mano buenos colegios?
— Las que tienen a la mano buenos colegios no deben dudar un instante: ¡que pongan a sus hijos en estos colegios! La educación a distancia nunca reemplazará una buena escuela. Si no hay un buen colegio, la cosa es totalmente distinta.
52. ¿Planea Ud., Monseñor, convocar a una nueva cruzada de rosarios? ¿Qué recomienda a los fieles en la actualidad?
— ¡Sí! La situación del mundo, la situación de la Iglesia —se ve muy bien—, continúa siendo muy sombría; aún si hay algunos atisbos de esperanza, los factores inquietantes obligan, más que nunca, a intensificar nuestras plegarias, recurriendo a la Santísima Virgen. Para los fieles de hoy en día lo indispensable es la oración, la oración en familia, reiterada, frecuente, acompañada de lo que educa el alma cristiana, el espíritu de sacrificio.
VII. A MODO DE CONCLUSIÓN
53. Monseñor, el año que viene Ud. celebrará sus treinta años de sacerdocio, de los cuales dieciocho estuvo al frente de la Fraternidad San Pío X. ¿Cuáles fueron los acontecimientos más significativos a lo largo de todos estos años?
— ¡Es toda una novela! ¡Lo primero que hay que mencionar, por supuesto, son las consagraciones! Entre los acontecimientos importantes está también la alegría de haber estado cerca de Monseñor, la alegría de haber estado cerca del Padre Schmidberger, y de haber aprendido mucho junto a ellos; la alegría de haber podido trabajar también junto a los otros obispos de la Fraternidad, como con todos nuestros sacerdotes, en este gran movimiento de celo por la fe, por el sostenimiento de la Iglesia católica.
54. ¿Un deseo para los años por venir?
— ¡Que la Iglesia vuelva a su quicio! Es una imagen, pero es verdaderamente nuestro deseo. ¡Y para eso es preciso que advenga el triunfo del Corazón Inmaculado de la Santísima Virgen! ¡Lo precisamos tanto!
Muchas gracias, Monseñor, por su disposición a responder a nuestras preguntas.
Entrevista concedida en el Seminario Santo Tomás (Winona, EE.UU.) el 2 de febrero de 2011, fiesta de la Presentación de Nuestro Señor Jesucristo y de la Purificación de la Santísima Virgen.
Fuente : http://thetraditionalcatholicfaith.blogspot.com/

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Carta del Presidente de la Federación Internacional Una Voce, D. Leo Darroch.
Aborda la corriente de rumores acerca del documento aclaratorio a Summorum Pontificum y la petición a Su Santidad de que éste no sea restrictivo. También nos ofrece un enlace que recoge adhesiones.
"Estimados miembros de la Federación
Estoy seguro que muchos de ustedes han visto en internet reportes acerca del esperado documento de clarificación sobre el motu proprio Summorum Pontificum. Ha habido mucha especulación de que la clarificación pueda debilitar partes del motu proprio en lugar de fortalecer el documento, que es lo que esperamos. Debe quedar claro que los rumores que están apareciendo en diferentes sitios de internet pueden no estar basados en hechos pero, debido a que el documento de clarificación se espera muy pronto, esto nos da la oportunidad de expresar nuestros deseos al Santo Padre de que dichas clarificaciones fortalezcan los objetivos del motu proprio.
Muchos de quienes han comentado en los blogs han dicho que se proponen escribir a Roma para expresar sus temores de que el documento de clarificación pueda debilitar el impacto del motu proprio. Por supuesto, cada uno debe de actuar en la manera que mejor lo piense. Sin embargo, esta petición también da la oportunidad de apoyar el motu proprio de forma pública y se espera que miles de nombres queden registrados. Estoy escribiendo a Roma a nombre de ustedes pero quizá deseen agregar sus nombres en lo individual a esta petición.
El enlace es: http://motuproprioappeal.com/
El cual es apoyado por un diverso número de blogs, entre ellos algunos como:
Rorate caeli - http://rorate-caeli.blogspot.com/
The New Liturgical Movement - http://www.newliturgicalmovement.org/#3834032506558689367
The Hermeneutic of Continuity in England (Padre Timothy Finigan) - http://the-hermeneutic-of-continuity.blogspot.com/2011/02/motu-proprio-appeal.html
Estoy seguro que existen muchos más blogs tradicionales alrededor del mundo que están respaldando esta petición. Por favor consideren firmar y animar a otros a hacerlo. Esta iniciativa nos da la oportunidad a todos los Católicos alrededor del mundo de reunirnos en apoyo del Santo Padre y de la Tradición católica. Adicionalmente a firmar, los invito a rezar por el Santo Padre, ya que cuenta con muchos enemigos en Roma y en otras partes.
Con mis mejores deseos en el Señor,
Leo Darroch. "
Fuente: Una Voce Sevilla
Este artículo me lo envía mi amigo E, judío sionista de la Diáspora, familiar de víctimas de la Shoá y por quien albergo un cariño muy especial. Gracias por tu/vuestra solidaridad hacia los cristianos.
Quisiera puntualizar las siguientes palabras del excelente autor Marcos Aguinis " En la misa de Nochebuena, el Papa manifestó su angustia por la persecución que sufren los cristianos. Me recordó el mensaje Mit brennender Sorge (?Con ardiente inquietud') que Pío XI produjo ante el ascenso del nazismo. Pero así como el texto de Pío XI fue leído en voz baja por miedo a la represión, el de Benedicto XVI no ha producido aún el cimbronazo que corresponde."
Cardenal Eugenio Pacelli, durante la I GM, con Benedicto XV fue Nuncio en Berlín y Prusia; y Secretario de Estado de Pío XI, lo que le permitió conocer muy de cerca la realidad alemana. Participó activamente en la Encíclica "Mit brennender Sorge" (Con ardiente preocupación), firmada por Pío XI, que condena con un durísimo lenguaje a Adolfo Hitler y el nacionalsocialismo.
El domingo 21 de marzo de 1937 fue leida en las 11.000 iglesias alemanas. Valerosamente como nadie ni nada, enfrentándose al monstruo.
A partir de 1940 y durante su pontificado se volcó en ayudar a los judíos.
El Reich alemán lo denominó " portavoz de los judíos criminales de guerra". Personalidades y asociaciones hebreas de todo el mundo lo ensalzaron. Entre los valiosos reconocimientos figuran:
Golda Meier "Cuando el terrible martirio se abatió sobre nuestro pueblo, la voz del Papa se elevó en favor de sus víctimas. La vida de nuestro tiempo se enriqueció con una voz que habló claramente sobre las grandes verdades morales por encima del tumulto del conflicto diario. Lloramos la muerte de un gran servidor de la Paz"
Diplomático Israelí Pinchas Lapide declaró que Pío XII salvó directamente 700.00 judíos.
Gran Rabino de Israel Isaac Herzog, lo bendijo "por sus esfuerzos para salvar vidas judías durante la ocupación nazi de Italia".
Comisario de las comunidades judías italianas Giuseppe Nathan "Ante todo, dirigimos un reverente homenaje de gratitud al Sumo Pontífice y a los religiosos y religiosas que, siguiendo las directrices del Santo Padre, vieron en los perseguidos a hermanos, y con valentía y abnegación nos prestaron su ayuda, inteligente y concreta, sin preocuparse por los gravísimos peligros a los que se exponían".
Secretario general del Congreso Internacional Judío Dr. A. Leo Kubowitzki "al Santo Padre, en nombre de la Unión de las Comunidades Judías, su más viva gratitud por los esfuerzos de la Iglesia católica en favor de la población judía en toda Europa durante la guerra".
Congreso Judío Mundial en 1945 agradeció la labor del Papa e hizo un importante donativo al Vaticano.
Y un largo listado de reflejos del bien practicado ya sabido de todos los que desean asumirlo. No quiero concluir la aclaración sin mencionar algo escalofriante. Cuando los nazis invadieron Roma en 1943 instaron a su comunidad judía para entregar 50 Kg. de oro. Gran Rabino de Roma Israele Zolli no pudo reunir más que 35 y se dirigió al Papa: Su Santidad ordenó fundir los cálices de los templos romanos. Innecesariamente porque se adelantaron los fieles católicos de la ciudad eterna. Más tarde el criminal nazi inició la persecución de judíos y el gran Papa levantó las restricciones canónicas de conventos y monasterios para que pudieran servir de refugio a nuestros hermanos mayores, fueran hombres o mujeres. Finalizada la contienda, Israele se convirtió al catolicismo y adoptó el nombre de pila del pontífice.
El Valle de los Justos cuenta con un árbol plantado en memoria de Pío XII. El Papa prudente y de virtud probada hacia los necesitados, cuya figura se ha situado en mitad de intereses que no debieran afectar su nombre y menos aún la merecida beatificación... Cumplidos más de 50 años de su fallecimiento...
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Tiempo de reflexión
El cristianismo, objeto de persecución
Marcos Aguinis
Para LA NACION
Lunes 10 de enero de 2011
La criminal agresión contra una iglesia copta en Alejandría, que dejó decenas de muertos y heridos, es sólo una muestra irrefutable de la campaña contra las minorías cristianas que se viene desplegando en Africa y Asia desde hace décadas, con el silencio culposo del resto del mundo. Esta agresión no se limita a intimidar personas, expulsarlas y recortarles sus derechos, sino que llega al asesinato.
El cristianismo, desde que consiguió terminar con las persecuciones romanas y convertirse en una religión dominante, no ha conocido otras heridas que las que se infligieron entre sus propias denominaciones o en las campañas de expansión. A partir del siglo XIX y gran parte del XX, la democracia y el enciclopedismo impulsaron hondas reflexiones eclesiales en todas las instituciones cristianas.
El Concilio Vaticano II, convocado por el revolucionario papa Juan XXIII, alcanzó el nivel de los paradigmas. El cristianismo dejó atrás su modalidad parcialmente inquisidora y se volcó de forma decidida hacia la libertad y el respeto por la diversidad en materia de fe. Excepto algunas minúsculas -aunque todavía hostiles- sectas fundamentalistas, el océano mundial de los cristianos apoya y practica la tolerancia en el campo religioso.
Gracias a su noble impulso, proliferan encuentros ecuménicos y manifestaciones fraternales. Pero obstruye la visión sobre el sufrimiento que padecen comunidades cristianas minoritarias. Pese a la globalización, en muchas regiones aún predomina la barbarie. Los esfuerzos para avanzar hacia el diálogo, que abundan en Occidente, no emocionan ni penetran a numerosos sectarios. Para colmo, muchos gobiernos e infinidad de organizaciones prefieren poner sordina ante los crímenes porque suponen que erguirse contra esos fanáticos hace el juego a la discriminación, la xenofobia y la intolerancia. Creen que ajusticiar a quienes persiguen y matan cristianos contradice sus postulados pacíficos. Por eso, las pocas voces que se expresan, aunque muy alarmadas, cuidan en extremo los vocablos.
El pecado mayor no reside en enfrentar con energía a los salvajes, sino en dejarlos hacer, impunemente. Muchas agresiones religiosas todavía tienen lugar en países democráticos y modernos, pero contra ellas pelean organizaciones de diverso tipo. No ocurre así donde falta la democracia y reina el sectarismo. Ni siquiera la prensa o las organizaciones que defienden los derechos humanos se dedican a investigar y denunciar esos horrores con la energía que corresponde.
La ONG llamada Mechric (Comité Cristiano del Medio Oriente), formada por instituciones de Irak, Líbano, Sudán, Irán, Siria y todo el norte de Africa, fue fundada en 1981 para monitorear las agresiones que se venían cometiendo contra las poblaciones cristianas desde el océano Indico hasta el Atlántico. La reciente masacre contra la importante iglesia copta de Alejandría determinó que esa entidad publicase un documento en el que -¡por fin con palabras claras!- condena a sus autores directos e intelectuales. "Este acto atroz fue realizado por los seguidores jihadistas de una ideología criminal corporizada por Al-Qaeda, la red Salafi y sus aliados, que están infiltrando las elites de toda la región". Mechric presenta sus condolencias a las víctimas y sus familiares y urge a los pueblos cristianos del orbe a movilizarse en favor de sus hermanos y hermanas del Medio Oriente, gravemente amenazados por una permanente discriminación. "También convocamos a los sectores democráticos y las organizaciones defensoras de los derechos humanos de los países árabes y musulmanes a condenar la barbarie cometida contra los coptos de Egipto y contra los cristianos de Irak y otras regiones de la zona. Sostenemos que el gobierno de Egipto es responsable por la suerte de los ciudadanos coptos".
Emplaza, asimismo, a las Naciones Unidas, porque esas matanzas y profanaciones se vienen realizando desde hace décadas, sin que se hayan adoptado iniciativas para acabar con ellas.
Visité Alejandría hace poco tiempo, con el corazón latiéndome en la garganta. La recorrí en todos los sentidos y contemplé sus paisajes imaginándome que también los habían disfrutado cantidad de sabios, historiadores, filósofos, santos, poetas y guerreros. Hice abstracción de los edificios vulgares que empezaron en la época de Nasser y destrozaron cantidad de lugares significativos, para imaginarla en sus momentos de esplendor. Allí había vivido y escrito Lawrence Durrell su maravilloso Cuarteto de Alejandría , donde anticipaba la angustia de los coptos ante la inminencia de las persecuciones. Ya no es el mejor lugar turístico de Egipto, porque se prefieren los balnearios construidos por los israelíes junto al mar Rojo. Pero sigue su población fija y sigue habiendo coptos, cuya iglesia visité con el respeto que merece la antigüedad y el valor simbólico que exhala: los coptos conforman una de las denominaciones cristianas más antiguas de la historia, y aseguran haber sido evangelizados por mi tocayo San Marcos. La comunidad copta ha contribuido a la riqueza espiritual y material de Egipto. Se fue reduciendo a sólo el 10 por ciento por una sistemática discriminación que no cesa de aumentar.
Lo mismo sucede en otros países de Medio Oriente: disminuyen los cristianos. No es un secreto que en Arabia Saudita está terminantemente prohibido construir una iglesia o exhibir una cruz, pese a que ese país construye mezquitas suntuosas por doquier (en la Argentina hasta se le donó un valiosísimo terreno). Tampoco está permitido construir iglesias ni exhibir símbolos cristianos en la Franja de Gaza. Con el gobierno de la Autoridad Palestina, el hijo de un peluquero en la ciudad de Qalkilya fue encarcelado por el presunto crimen de haber formulado dudas respecto al islam; en Belén fue intendente durante décadas un cristiano; ahora, el intendente es musulmán. Los católicos también están desapareciendo de Irán, pese a que los voceros mentirosos del gobierno afirman lo contrario. No cesan de disminuir los maronitas en el Líbano, y casi no quedan en Siria.
Las matanzas ocurridas en Sudán a los largo de muchos años por hordas sedientas de sangre que irrumpían en las aldeas cristianas conforman una muestra del más extremo horror. Ni hablar sobre el genocidio de Darfur. Es indignante, porque Sudán seguía formando parte de las Naciones Unidas y hasta era incorporado a comisiones vinculadas con los derechos humanos. La prensa, mientras, apenas dejaba caer noticias sobre la masacre. Y ni desde los países vecinos ni desde los lejanos se producían gestos que obligasen a que las autoridades apagaran ese infierno. Era una clara guerra de exterminio que no quería cesar hasta la decapitación del último cristiano. El mismo cardenal Gabriel Zubeir Wako, arzobispo de Khartum, la capital, evitó por casualidad ser asesinado mientras celebraba misa.
En Eritrea se propagó la fantasía conspirativa de que los cristianos deseaban voltear la junta dictatorial y se puso en marcha una campaña para "limpiar" el país de los subversivos que portan una cruz. En Bagdad hubo un asalto a la catedral, en medio de la misa, y se asesinó a 58 personas, entre ellas mujeres y niños. Ese salvajismo irrefrenable a veces adquiere una grotesca tonalidad, como la obligación impuesta en Argelia a las mujeres cristianas para casarse de inmediato o ir presas, con el objeto de mantener la "moralidad" de las costumbres. ¡Vaya moralidad!
En la misa de Nochebuena, el Papa manifestó su angustia por la persecución que sufren los cristianos. Me recordó el mensaje Mit brennender Sorge (?Con ardiente inquietud') que Pío XI produjo ante el ascenso del nazismo. Pero así como el texto de Pío XI fue leído en voz baja por miedo a la represión, el de Benedicto XVI no ha producido aún el cimbronazo que corresponde. Horas después, el cimbronazo estalló en Bagdad, donde explotaron numerosas bombas en viviendas de cristianos. La respuesta fue clara: esos asesinos no se amilanan ante simples discursos. El resultado fue un incremento del éxodo de familias cristianas hacia el Norte, donde la población kurda no es tan fanática en materia de religión, como, desgraciadamente, los sunnitas y chiitas.
Durante la dictadura del general Muhammad Zia en Paquistán se sancionó una ley contra la blasfemia. El término "blasfemia" es vago, porque incluye desde una expresión insultante hasta una ingenua duda sobre las verdades del Corán. Provee al gobierno de un arma que deja encarcelar o ejecutar a cualquier opositor, endilgándole ese crimen -aunque haya dicho algo en la intimidad o que ni siquiera lo haya dicho, pero se le atribuye-. La acusación de blasfemia es imposible de refutar: siempre se cree más al que denuncia. Por casualidad, trascendió que dos jóvenes cristianos de la ciudad de Ahwali debieron ocultarse por las amenazas de ser quemados vivos por blasfemar. Otros dos jóvenes no tuvieron la misma suerte. Acaban de asesinar a un político que pretendía terminar con esta aberración jurídica.
No son menores los castigos en Egipto. Allí fueron incendiadas numerosas viviendas en la aldea sureña de Al Nawahid, en la provincia de Kena, porque se rumoreaba que un cristiano tenía relaciones amorosas con una joven musulmana. El intelectual egipcio Tarek Heggy manifestó en Otranto, Italia, que "los coptos están pagando el precio por la creciente islamización de la sociedad. La islamización creciente de las últimas décadas es la responsable por la intolerancia que se expande". "La Hermandad Musulmana oculta sus propósitos de hegemonía política tras su red de ayuda social, servicios médicos y educación para los sectores más desprotegidos". Es la técnica que también emplea Hamás en Gaza. "La rica literatura y poesía árabe es sustituida por textos sagrados", agregó Heggy. Hasta 1960 Egipto fue una sociedad mediterránea y después declinó hacia una árabe-beduina, que no sólo influye en la educación, sino en los diarios, la radio y la televisión.
Estos medios demonizan a los cristianos. Sin decirlo con claridad, los sectarios prefieren un Medio Oriente Christenrein (limpio de cristianos), así como ya lograron que sea Judenrein (limpio de judíos) al expulsar 600.000 judíos entre 1948 y 1949. Para completar este último objetivo, sólo les falta deslegitimar a Israel y luego borrarlo impunemente del mapa. En cambio, para terminar con los cristianos bastaría el terror. Mientras, claro, el resto del mundo se mantenga escondido tras su detestable indiferencia. Y los musulmanes democráticos y moderados -que, se dice, son la mayoría- sigan haciendo mutis por el foro.

El Mestre Santi Santamaria amb el seu net Joan.
Recepta:
Besugo en escabeche

Ingredientes:
* 4 besugos de 200 g cada uno.
* 4 cebollas tiernas.
* 4 zanahorias pequeñas.
* 4 tomates.
* 16 aceitunas verdes manzanilla.
* 1 l de aceite de oliva.
* 1/4 l de vino blanco.
* 1/8 l de vinagre de jerez.
* 1 cs de pimentón dulce.
* 1 cp de pimienta en grano.
* 8 dientes de ajo pelados.
* 1 cc de sal gris.
Preparación:
Filetear el pescado, sacarle la espina y cortarlo a trozos. Salpimentarlo y dorarlo por el lado de la piel.
Confitar las cebollas y ponerlas a hervir en una cazuela con los demás ingredientes del escabeche. Cuando el líquido entre en ebullición, introducir el pescado y retirarlo del fuego. Dejar enfriar el pescado dentro del escabeche.
Guardar el pescado cubierto con su escabeche en algún recipiente con tapa y esperar dos o tres días antes de consumirlo.
Montar el plato tal y como se muestra en la fotografía, utilizando como guarnición las cebollas confitadas, el tomate, las zanahorias y las aceitunas del escabeche.
In Memoriam.

Carta de Benedicto XVI a los obispos que acompaña la carta apostólica en forma de motu proprio «Summorum Pontificum»
La siempre absorbente tarea pastoral motiva quizá que algunos eclesiales no recuerden disposiciones del Santo Padre referidas a Liturgia... y derechos de los fieles...
"Esta mirada al pasado nos impone hoy una obligación: hacer todos los esfuerzos para que a todos aquellos que tienen verdaderamente el deseo de la unidad se les haga posible permanecer en esta unidad o reencontrarla de nuevo."
Sin duda agradecerán verlas publicadas de tanto en tanto.
* * *
Carta del Papa que acompaña al «Motu Proprio» sobre el uso de la Liturgia romana anterior a la reforma de 1970
Queridos Hermanos en el Episcopado:
Con gran confianza y esperanza pongo en vuestras manos de Pastores el texto de una nueva Carta Apostólica "Motu Proprio data" sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma efectuada en 1970. El documento es fruto de largas reflexiones, múltiples consultas y de oración.
Noticias y juicios hechos sin información suficiente han creado no poca confusión. Se han dado reacciones muy divergentes, que van desde una aceptación con alegría a una oposición dura, a un proyecto cuyo contenido en realidad no se conocía.
A este documento se contraponían más directamente dos temores, que quisiera afrontar un poco más de cerca en esta carta.
En primer lugar existe el temor de que se menoscabe la Autoridad del Concilio Vaticano II y de que una de sus decisiones esenciales – la reforma litúrgica – se ponga en duda. Este temor es infundado. Al respecto, es necesario afirmar en primer lugar que el Misal, publicado por Pablo VI y reeditado después en dos ediciones sucesivas por Juan Pablo II, obviamente es y permanece la Forma normal – la Forma ordinaria – de la Liturgia Eucarística. La última redacción del Missale Romanum, anterior al Concilio, que fue publicada con la autoridad del Papa Juan XXIII en 1962 y utilizada durante el Concilio, podrá, en cambio, ser utilizada como Forma extraordinaria de la Celebración litúrgica. Non es apropiado hablar de estas dos redacciones del Misal Romano como si fueran "dos Ritos". Se trata, más bien, de un doble uso del mismo y único Rito.
Por lo que se refiere al uso del Misal de 1962, como Forma extraordinaria de la Liturgia de la Misa, quisiera llamar la atención sobre el hecho de que este Misal no ha sido nunca jurídicamente abrogado y, por consiguiente, en principio, ha quedado siempre permitido. En el momento de la introducción del nuevo Misal, no pareció necesario emitir normas propias para el posible uso del Misal anterior. Probablemente se supuso que se trataría de pocos casos singulares que podrían resolverse, caso por caso, en cada lugar. Después, en cambio, se demostró pronto que no pocos permanecían fuertemente ligados a este uso del Rito romano que, desde la infancia, se les había hecho familiar. Esto sucedió, sobre todo, en los Países en los que el movimiento litúrgico había dado a muchas personas una notable formación litúrgica y una profunda e íntima familiaridad con la Forma anterior de la Celebración litúrgica. Todos sabemos que, en el movimiento guiado por el Arzobispo Lefebvre, la fidelidad al Misal antiguo llegó a ser un signo distintivo externo; pero las razones de la ruptura que de aquí nacía se encontraban más en profundidad. Muchas personas que aceptaban claramente el carácter vinculante del Concilio Vaticano II y que eran fieles al Papa y a los Obispos, deseaban no obstante reencontrar la forma, querida para ellos, de la sagrada Liturgia. Esto sucedió sobre todo porque en muchos lugares no se celebraba de una manera fiel a las prescripciones del nuevo Misal, sino que éste llegó a entenderse como una autorización e incluso como una obligación a la creatividad, lo cual llevó a menudo a deformaciones de la Liturgia al límite de lo soportable. Hablo por experiencia porque he vivido también yo aquel periodo con todas sus expectativas y confusiones. Y he visto hasta qué punto han sido profundamente heridas por las deformaciones arbitrarias de la Liturgia personas que estaban totalmente radicadas en la fe de la Iglesia.
El Papa Juan Pablo II se vio por tanto obligado a ofrecer con el Motu Proprio "Ecclesia Dei" del 2 de julio de 1988, un cuadro normativo para el uso del Misal de 1962, pero que no contenía prescripciones detalladas sino que apelaba, en modo más general, a la generosidad de los Obispos respecto a las "justas aspiraciones" de aquellos fieles que pedían este uso del Rito romano. En aquel momento el Papa quería ayudar de este modo sobre todo a la Fraternidad San Pío X a reencontrar la plena unidad con el Sucesor de Pedro, intentando curar una herida que era sentida cada vez con más dolor. Por desgracia esta reconciliación hasta ahora no se ha logrado; sin embargo una serie de comunidades han utilizado con gratitud las posibilidades de este Motu Proprio. Permanece difícil, en cambio, la cuestión del uso del Misal de 1962 fuera de estos grupos, para los cuales faltaban normas jurídicas precisas, sobre todo porque a menudo los Obispos en estos casos temían que la autoridad del Concilio fuera puesta en duda. Enseguida después del Concilio Vaticano II se podía suponer que la petición del uso del Misal de 1962 se limitaría a la generación más anciana que había crecido con él, pero desde entonces se ha visto claramente que también personas jóvenes descubren esta forma litúrgica, se sienten atraídos por ella y encuentran en la misma una forma, particularmente adecuada para ellos, de encuentro con el Misterio de la Santísima Eucaristía. Así ha surgido la necesidad de un reglamento jurídico más claro que, en tiempos del Motu Proprio de 1988 no era previsible; estas Normas pretenden también liberar a los Obispos de tener que valorar siempre de nuevo cómo responder a las diversas situaciones.
En segundo lugar, en las discusiones sobre el esperado Motu Proprio, se expresó el temor de que una más amplia posibilidad de uso del Misal de 1962 podría llevar a desórdenes e incluso a divisiones en las comunidades parroquiales. Tampoco este temor me parece realmente fundado. El uso del Misal antiguo presupone un cierto nivel de formación litúrgica y un acceso a la lengua latina; tanto uno como otro no se encuentran tan a menudo. Ya con estos presupuestos concretos se ve claramente que el nuevo Misal permanecerá, ciertamente, la Forma ordinaria del Rito Romano, no sólo por la normativa jurídica sino por la situación real en que se encuentran las comunidades de fieles.
Es verdad que no faltan exageraciones y algunas veces aspectos sociales indebidamente vinculados a la actitud de los fieles que siguen la antigua tradición litúrgica latina. Vuestra caridad y prudencia pastoral serán estímulo y guía para un perfeccionamiento. Por lo demás, las dos Formas del uso del Rito romano pueden enriquecerse mutuamente: en el Misal antiguo se podrán y deberán inserir nuevos santos y algunos de los nuevos prefacios. La Comisión "Ecclesia Dei", en contacto con los diversos entes locales dedicados al usus antiquior, estudiará las posibilidades prácticas. En la celebración de la Misa según el Misal de Pablo VI se podrá manifestar, en un modo más intenso de cuanto se ha hecho a menudo hasta ahora, aquella sacralidad que atrae a muchos hacia el uso antiguo. La garantía más segura para que el Misal de Pablo VI pueda unir a las comunidades parroquiales y sea amado por ellas consiste en celebrar con gran reverencia de acuerdo con las prescripciones; esto hace visible la riqueza espiritual y la profundidad teológica de este Misal.
De este modo he llegado a la razón positiva que me ha motivado a poner al día mediante este Motu Proprio el de 1988. Se trata de llegar a una reconciliación interna en el seno de la Iglesia. Mirando al pasado, a las divisiones que a lo largo de los siglos han desgarrado el Cuerpo de Cristo, se tiene continuamente la impresión de que en momentos críticos en los que la división estaba naciendo, no se ha hecho lo suficiente por parte de los responsables de la Iglesia para conservar o conquistar la reconciliación y la unidad; se tiene la impresión de que las omisiones de la Iglesia han tenido su parte de culpa en el hecho de que estas divisiones hayan podido consolidarse. Esta mirada al pasado nos impone hoy una obligación: hacer todos los esfuerzos para que a todos aquellos que tienen verdaderamente el deseo de la unidad se les haga posible permanecer en esta unidad o reencontrarla de nuevo. Me viene a la mente una frase de la segunda carta a los Corintios donde Pablo escribe: "Corintios, os hemos hablado con toda franqueza; nuestro corazón se ha abierto de par en par. No está cerrado nuestro corazón para vosotros; los vuestros sí que lo están para nosotros. Correspondednos; ... abríos también vosotros" (2 Cor 6,11-13). Pablo lo dice ciertamente en otro contexto, pero su invitación puede y debe tocarnos a nosotros, justamente en este tema. Abramos generosamente nuestro corazón y dejemos entrar todo a lo que la fe misma ofrece espacio.
No hay ninguna contradicción entre una y otra edición del Missale Romanum. En la historia de la Liturgia hay crecimiento y progreso pero ninguna ruptura. Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial. Nos hace bien a todos conservar las riquezas que han crecido en la fe y en la oración de la Iglesia y de darles el justo puesto. Obviamente para vivir la plena comunión tampoco los sacerdotes de las Comunidades que siguen el uso antiguo pueden, en principio, excluir la celebración según los libros nuevos. En efecto, no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo.
En conclusión, queridos Hermanos, quiero de todo corazón subrayar que estas nuevas normas no disminuyen de ningún modo vuestra autoridad y responsabilidad ni sobre la liturgia, ni sobre la pastoral de vuestros fieles. Cada Obispo, en efecto es el moderador de la liturgia en la propia diócesis (cfr. Sacrosanctum Concilium, n. 22: "Sacrae Liturgiae moderatio ab Ecclessiae auctoritate unice pendet quae quidem est apud Apostolicam Sedem et, ad normam iuris, apud Episcoporum").
Por tanto, no se quita nada a la autoridad del Obispo cuyo papel será siempre el de vigilar para que todo se desarrolle con paz y serenidad. Si surgiera algún problema que el párroco no pueda resolver, el Ordinario local podrá siempre intervenir, pero en total armonía con cuanto establecido por las nuevas normas del Motu Proprio.
Además os invito, queridos Hermanos, a escribir a la Santa Sede un informe sobre vuestras experiencias tres años después de que entre en vigor este Motu Proprio. Si vinieran a la luz dificultades serias se buscarían vías para encontrar el remedio.
Queridos Hermanos, con ánimo agradecido y confiado, confío a vuestro corazón de Pastores estas páginas y las normas del Motu Prorpio. Recordemos siempre las palabras que el Apóstol Pablo dirigió a los presbíteros de Efeso "Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio Hijo" (Hechos 20,28).
Confío a la potente intercesión de María, Madre de la Iglesia, estas nuevas normas e imparto de corazón mi Bendición Apostólica a Vosotros, queridos Hermanos, a los párrocos de vuestras diócesis y a todos los sacerdotes, vuestros colaboradores, así como a todos vuestros fieles.
Dado en San Pedro, el 7 de Julio 2007.
BENEDICTUS PP. XVI


JuAN JOSÉ ASENJO PELEGRINA
POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SEDE APOSTÓLICA
ARZOBISPO DE SEVILLA
La Estación de Penitencia que nuestras Hermandades y Cofradíasrealizan anualmente ha de considerarse uno de los principales actos de cultoque las mismas celebran desde sus inicios,constituyendo asimismo una valiosa manifestación de fe pública y una verdadera fuente de frutos sobrenaturales para quienes participan en ella uniéndose a los Misterios de la Pasión y Muerte del Señor.
Como Pastor de la Iglesia de Sevilla, no puedo ignorar sino acoger, con solicitud e interés,la petición de cuantas hermanas, ante las dificultades encontradas en el seno de sus Hermandades, expresan su vivo deseo de participar, en igualdad de condiciones con sus hermanos,de tan piadoso instrumento de santificación.
Las vigentes Normas Diocesanas para Hermandades y Cofradías, aprobadas el 8 de diciembre de 1997,reconocen a las hermanas la igualdad delos derechos de voz y voto con los hermanos.
La Ley particular que ahora se promulga no viene sino a confirmar, en aras de la seguridad jurídica, la voluntad de mi Antecesor y de la gran mayoría de las Hermandades de nuestra Archidiócesis que,de manera progresiva, han acogido la exhortación a reconocer la plena igualdad de derechos entre los hermanos y hermanas de las mismas.
Por todo ello, considerando que el bien de las almas ha de inspirar toda norma en el derecho de la Iglesia (c. 1752 CIC),cumpliendo con mi deber en cuanto tenga que ver con la promoción de la santidad de todos los fieles que se me han confiado (cc.387 y 3835 1 CIC), y en uso de la potestad ordinariqa que el derecho me reconoce en la Iglesia diocesana (c. 391 CIC)y, en particular, sobre las asociaciones de fieles origidas en la misma(c.315 CIC), venimos en
decidir y decidimos por el presente
DECRETO
Determinar la plena igualdad de derechos entre los miembros de las Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis, sin que sea posible discriminación alguna en razón del sexo,incluida la participacióen en la Estación de Penitencia como acto de culto externo.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango normativo, incluyendo las Reglas de las Hermandades y Cofradías, contradigan esta norma.
DISPOSICION FINAL
Este Decreto entrará en vigor el próximo día dos de marzo de dos mil once. Publíquese en el Boletín Oficial de la Archidiócesis de Sevilla.
Dado en Sevilla, firmado de nuestra propia mano, y sellado y refrendado por nuestro infrascrito Secretario General y Canciller,el día dos de febrero de dos mil once, Fiesta de la Presentación del Señor.
+ Juan José Asenjo
Arzobispo de Sevilla

Traducción no oficial latín-español facilitada por el Servicio de Información del Vaticano.
La siempre absorbente tarea pastoral motiva posiblemente que algunos eclesiales no recuerden disposiciones del Santo Padre referidas a Liturgia... y derechos de los fieles...
Sin duda agradecerán verlas publicadas de tanto en tanto.
Rezo cada día por este gran Pontífice serio.. Larga vida, Santidad.
+++
CARTA APOSTÓLICA]
EN FORMA DE MOTU PROPRIO «Summorum Pontificum»
BENEDICTO XVI
"Los sumos pontífices hasta nuestros días se preocuparon constantemente porque la Iglesia de Cristo ofreciese a la Divina Majestad un culto digno de "alabanza y gloria de Su nombre" y "del bien de toda su Santa Iglesia".
"Desde tiempo inmemorable, como también para el futuro, es necesario mantener el principio según el cual, "cada Iglesia particular debe concordar con la Iglesia universal, no solo en cuanto a la doctrina de la fe y a los signos sacramentales, sino también respecto a los usos universalmente aceptados de la ininterrumpida tradición apostólica, que deben observarse no solo para evitar errores, sino también para transmitir la integridad de la fe, para que la ley de la oración de la Iglesia corresponda a su ley de fe". (1)
"Entre los pontífices que tuvieron esa preocupación resalta el nombre de San Gregorio Magno, que hizo todo lo posible para que a los nuevos pueblos de Europa se transmitiera tanto la fe católica como los tesoros del culto y de la cultura acumulados por los romanos en los siglos precedentes. Ordenó que fuera definida y conservada la forma de la sagrada Liturgia, relativa tanto al Sacrificio de la Misa como al Oficio Divino, en el modo en que se celebraba en la Urbe. Promovió con la máxima atención la difusión de los monjes y monjas que, actuando según la regla de San Benito, siempre junto al anuncio del Evangelio ejemplificaron con su vida la saludable máxima de la Regla: "Nada se anticipe a la obra de Dios" (cap.43). De esa forma la Sagrada Liturgia, celebrada según el uso romano, enriqueció no solamente la fe y la piedad, sino también la cultura de muchas poblaciones. Consta efectivamente que la liturgia latina de la Iglesia en sus varias formas, en todos los siglos de la era cristiana, ha impulsado en la vida espiritual a numerosos santos y ha reforzado a tantos pueblos en la virtud de la religión y ha fecundado su piedad".
"Muchos otros pontífices romanos, en el transcurso de los siglos, mostraron particular solicitud porque la sacra Liturgia manifestase de la forma más eficaz esta tarea: entre ellos destaca San Pío V, que sostenido de gran celo pastoral, tras la exhortación de Concilio de Trento, renovó todo el culto de la Iglesia, revisó la edición de los libros litúrgicos enmendados y "renovados según la norma de los Padres" y los dio en uso a la Iglesia Latina" .
"Entre los libros litúrgicos del Rito romano resalta el Misal Romano, que se desarrolló en la ciudad de Roma, y que, poco a poco, con el transcurso de los siglos, tomó formas que tienen gran semejanza con las vigentes en tiempos más recientes".
"Fue éste el objetivo que persiguieron los Pontífices Romanos en el curso de los siguientes siglos, asegurando la actualización o definiendo los ritos y libros litúrgicos, y después, al inicio de este siglo, emprendiendo una reforma general"(2). Así actuaron nuestros predecesores Clemente VIII, Urbano VIII, san Pío X (3), Benedicto XV, Pío XII y el beato Juan XXIII.
"En tiempos recientes, el Concilio Vaticano II expresó el deseo de que la debida y respetuosa reverencia respecto al culto divino, se renovase de nuevo y se adaptase a las necesidades de nuestra época. Movido de este deseo, nuestro predecesor, el Sumo Pontífice Pablo VI, aprobó en 1970 para la Iglesia latina los libros litúrgicos reformados, y en parte, renovados. Éstos, traducidos a las diversas lenguas del mundo, fueron acogidos de buen grado por los obispos, sacerdotes y fieles. Juan Pablo II revisó la tercera edición típica del Misal Romano. Así los Pontífices Romanos han actuado "para que esta especie de edificio litúrgico (...) apareciese nuevamente esplendoroso por dignidad y armonía" (4).
"En algunas regiones, sin embargo, no pocos fieles adhirieron y siguen adhiriendo con mucho amor y afecto a las anteriores formas litúrgicas, que habían embebido tan profundamente su cultura y su espíritu, que el Sumo Pontífice Juan Pablo II, movido por la preocupación pastoral respecto a estos fieles, en el año 1984, con el indulto especial "Quattuor abhinc annos", emitido por la Congregación para el Culto Divino, concedió la facultad de usar el Misal Romano editado por el beato Juan XXIII en el año 1962; más tarde, en el año 1988, con la Carta Apostólica "Ecclesia Dei", dada en forma de Motu proprio, Juan Pablo II exhortó a los obispos a utilizar amplia y generosamente esta facultad a favor de todos los fieles que lo solicitasen".
"Después de la consideración por parte de nuestro predecesor Juan Pablo II de las insistentes peticiones de estos fieles, después de haber escuchado a los Padres Cardenales en el consistorio del 22 de marzo de 2006, tras haber reflexionado profundamente sobre cada uno de los aspectos de la cuestión, invocado al Espíritu Santo y contando con la ayuda de Dios, con las presentes Cartas Apostólicas establecemos lo siguiente:
Art. 1.- El Misal Romano promulgado por Pablo VI es la expresión ordinaria de la "Lex orandi" ("Ley de la oración"), de la Iglesia católica de rito latino. No obstante el Misal Romano promulgado por San Pío V y nuevamente por el beato Juan XXIII debe considerarse como expresión extraordinaria de la misma "Lex orandi" y gozar del respeto debido por su uso venerable y antiguo. Estas dos expresiones de la "Lex orandi" de la Iglesia no llevarán
de forma alguna a una división de la "Lex credendi" ("Ley de la fe") de la Iglesia; son, de hecho, dos usos del único rito romano.
Por eso es lícito celebrar el Sacrificio de la Misa según la edición típica del Misal Romano promulgado por el beato Juan XXIII en 1962, que no se ha abrogado nunca, como forma extraordinaria de la Liturgia de la Iglesia. Las condiciones para el uso de este misal establecidas en los documentos anteriores "Quattuor abhinc annis" y "Ecclesia Dei", se sustituirán como se establece a continuación:
Art. 2.- En las Misas celebradas sin el pueblo, todo sacerdote católico de rito latino, tanto secular como religioso, puede utilizar sea el Misal Romano editado por el beato Papa Juan XXIII en 1962 que el Misal Romano promulgado por el Papa Pablo VI en 1970, en cualquier día, exceptuado el Triduo Sacro. Para dicha celebración siguiendo uno u otro misal, el sacerdote no necesita ningún permiso, ni de la Sede Apostólica ni de su Ordinario.
Art. 3.- Las comunidades de los institutos de vida consagrada y de las Sociedades de vida apostólica, de derecho tanto pontificio como diocesano, que deseen celebrar la Santa Misa según la edición del Misal Romano promulgado en 1962 en la celebración conventual o "comunitaria" en sus oratorios propios, pueden hacerlo. Si una sola comunidad o un entero Instituto o Sociedad quiere llevar a cabo dichas celebraciones a menudo o habitualmente o permanentemente, la decisión compete a los Superiores mayores según las normas del derecho y según las reglas y los estatutos particulares.
Art 4.- A la celebración de la Santa Misa, a la que se refiere el artículo 2, también pueden ser admitidos -observadas las normas del derecho- los fieles que lo pidan voluntariamente.
Art.5. §1.- En las parroquias, donde haya un grupo estable de fieles adherentes a la precedente tradición litúrgica, el párroco acogerá de buen grado su petición de celebrar la Santa Misa según el rito del Misal Romano editado en 1962. Debe procurar que el bien de estos fieles se armonice con la atención pastoral ordinaria de la parroquia, bajo la guía del obispo como establece el can. 392 evitando la discordia y favoreciendo la unidad de toda la Iglesia.
§ 2.-La celebración según el Misal del beato Juan XXIII puede tener lugar en día ferial; los domingos y las festividades puede haber también una celebración de ese tipo.
§ 3.- El párroco permita también a los fieles y sacerdotes que lo soliciten la celebración en esta forma extraordinaria en circunstancias particulares, como matrimonios, exequias o celebraciones ocasionales, como por ejemplo las peregrinaciones.
§ 4.- Los sacerdotes que utilicen el Misal del beato Juan XXIII deben ser idóneos y no tener ningún impedimento jurídico.
§ 5.- En las iglesias que no son parroquiales ni conventuales, es competencia del Rector conceder la licencia más arriba citada.
Art.6. En las misas celebradas con el pueblo según el Misal del Beato Juan XXIII, las lecturas pueden ser proclamadas también en la lengua vernácula, usando ediciones reconocidas por la Sede Apostólica.
Art.7. Si un grupo de fieles laicos, como los citados en el art. 5, §1, no ha obtenido satisfacción a sus peticiones por parte del párroco, informe al obispo diocesano. Se invita vivamente al obispo a satisfacer su deseo. Si no puede proveer a esta celebración, el asunto se remita a la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei".
Art. 8. El obispo, que desea responder a estas peticiones de los fieles laicos, pero que por diferentes causas no puede hacerlo, puede indicarlo a la Comisión "Ecclesia Dei" para que le aconseje y le ayude.
Art. 9. §1. El párroco, tras haber considerado todo atentamente, puede conceder la licencia para usar el ritual precedente en la administración de los sacramentos del Bautismo, del Matrimonio, de la Penitencia y de la Unción de Enfermos, si lo requiere el bien de las almas.
§2. A los ordinarios se concede la facultad de celebrar el sacramento de la Confirmación usando el precedente Pontifical Romano, siempre que lo requiera el bien de las almas.
§3. A los clérigos constituidos "in sacris" es lícito usar el Breviario Romano promulgado por el Beato Juan XXIII en 1962.
Art. 10. El ordinario del lugar, si lo considera oportuno, puede erigir una parroquia personal según la norma del canon 518 para las celebraciones con la forma antigua del rito romano, o nombrar un capellán, observadas las normas del derecho.
Art. 11. La Pontificia Comisión "Ecclesia Dei", erigida por Juan Pablo II en 1988, sigue ejercitando su misión. Esta Comisión debe tener la forma, y cumplir las tareas y las normas que el Romano Pontífice quiera atribuirle.
Art. 12. La misma Comisión, además de las facultades de las que ya goza, ejercitará la autoridad de la Santa Sede vigilando sobre la observancia y aplicación de estas disposiciones.
Todo cuanto hemos establecido con estas Cartas Apostólicas en forma de Motu Proprio, ordenamos que se considere "establecido y decretado" y que se observe desde el 14 de septiembre de este año, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, pese a lo que pueda haber en contrario.
Dado en Roma, en San Pedro, el 7 de julio de 2007, tercer año de mi Pontificado.
BENEDICTUS PP. XVI
NOTAS
(1) Ordinamento generale del Messale Romano 3ª ed. 2002, n.937
(2) JUAN PABLO II, Lett. ap. Vicesimus quintus annus, 4 dicembre 1988, 3: AAS 81 (1989), 899
(3) Ibid. JUAN PABLO II, Lett. ap. Vicesimus quintus annus, 4 dicembre 1988, 3: AAS 81 (1989), 899
(4) S. PIO X, Lett. ap. Motu propio data, Abhinc duos annos, 23 ottobre 1913: AAS 5 (1913), 449-450; cfr JUAN PABLO II lett. ap. Vicesimus quintus annus, n. 3: AAS 81 (1989), 899
(5) Cfr IOANNES PAULUS II, Lett. ap. Motu proprio data Ecclesia Dei, 2 luglio 1988, 6: AAS 80 (1988), 1498
Vídeos traducidos al castellano de cómo celebrar la Santa Misa según la liturgia fijada por el Papa San Pío V.
Muchos dignatarios y sacerdotes españoles que parecen no terminar de animarse podrán recordar/conocer su belleza.
http://www.youtube.com/watch?v=MuZ_HwV7vWs





Rezo cada día por una larga y saludable vida a este gran Papa.
Homilía de la Misa Pro Eligendo Summo Pontifice presidida por el entonces Cardenal Decano del Colegio Cardenalicio Joseph Ratzinger, concelebrada por 115 cardenales electores:
“En este momento de gran responsabilidad, escuchamos con particular atención cuanto el Señor nos dice con sus mismas palabras. De las tres lecturas quisiera escoger sólo algunos aspectos, que nos atañen directamente en un momento como éste.La primera lectura ofrece un retrato profético de la figura del Mesías - un retrato que recibe todo su significado desde el momento en el que Jesús lee este texto en la sinagoga de Nazareth, cuando dice: “Hoy se ha cumplido esta escritura” (Lc 4, 21). En el centro del texto profético encontramos una palabra que- al menos a primera vista- parece contradictoria. El Mesías, hablando de sí, dice ser enviado “a promulgar el año de la misericordia del Señor, un día de venganza para nuestro Dios.” (Is 61, 2).
Escuchamos, con gozo, el anuncio del año de misericordia: la misericordia divina pone un límite al mal- nos ha dicho el Santo Padre. Jesucristo es la misericordia divina en persona: encontrar a Cristo significa encontrar la misericordia de Dios. El mandato de Cristo se ha convertido en mandato nuestro a través de la unción sacerdotal; somos llamados a promulgar- no sólo con palabras sino con la vida, y con los signos eficaces de los sacramentos, “el año de misericordia del Señor”. Pero ¿qué quiere decir Isaías cuando anuncia “el día de la venganza para nuestro Dios”? Jesús, en Nazareth, en su lectura del texto profético, no ha pronunciado estas palabras- ha concluido anunciado el año de la misericordia. ¿Ha sido tal vez este el motivo del escándalo que se dio después de su prédica? No lo sabemos. En todo caso el Señor ha ofrecido su comentario auténtico a estas palabras con la muerte de cruz. “Él cargó con nuestros pecados en su cuerpo sobre el leño de la cruz...”, dice San Pedro (1 Pe 2, 24). Y San Pablo escribe a los Gálatas: “Cristo nos ha rescatado de la maldición de la ley, haciéndose a sí mismo maldición por nosotros, como está escrito: Maldito quien pende del leño, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham pase a las gentes y nosotros nos revistamos de la promesa del Espíritu mediante la fe” (Gal 3, 13s).La misericordia de Cristo no es una gracia a buen mercado, no supone la vanalización del mal.
Cristo lleva en su cuerpo y sobre el alma todo el peso del mal, toda su fuerza destructiva. Él quema y transforma el mal en el sufrimiento, en el fuego de su amor sufriente. El día de la venganza y el año de la misericordia coinciden en el misterio pascual, en el Cristo muerto y resucitado. Esta es la venganza de Dios: Él mismo, en la persona del Hijo, sufre por nosotros. Cuanto más somos tocados por la misericordia del Señor, tanto más entramos en solidaridad con su sufrimiento- nos hacemos disponibles para completar en nuestra carne “aquello que falta a los sufrimientos de Cristo” (Col 1, 24).Pasamos a la segunda lectura, a la carta a los Efesios. Aquí se trata en sustancia de tres cosas: en primer lugar, de los ministerios y de los carismas en la Iglesia, como dones del Señor resucitado y ascendido al cielo; entonces, de la maduración de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, como condición y contenido de la unidad en el cuerpo de Cristo; y, en fin, de la común participación al crecimiento del cuerpo de Cristo, es decir de la transformación del mundo en la comunión con el Señor.Detengámonos solo sobre dos aspectos. El primero es el camino hacia “la madurez de Cristo”; así dice, simplificando un poco, el texto italiano.
Más precisamente deberíamos, según el texto griego, hablar de la “medida de la plenitud de Cristo”, a la que somos llamados a llegar para ser realmente adultos en la fe. No deberíamos permanecer niños en la fe, en estado de minoridad. ¿Y en qué consiste el ser niños en la fe? Responde San Pablo: significa ser “llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viendo de doctrina...” (Ef 4, 14). ¡Una descripción muy actual!Cuantas doctrinas hemos conocido en estas últimas décadas, cuantas corrientes ideológicas, cuantos modos de pensar... La pequeña barca del pensamiento de muchos cristianos ha sido no raramente agitada por estas olas- botada de un extremo al otro: del marxismo al liberalismo, hasta el libertinaje; del colectivismo al individualismo radical; del ateísmo a un vago misticismo religioso; del agnosticismo al sincretismo y así en adelante. Cada día nacen nuevas sectas y se realiza cuanto dice San Pablo sobre el engaño de los hombres, sobre la astucia que tiende a arrastrar hacia el error (cf Ef 4, 14). Tener una fe clara, según el Credo de la Iglesia, viene constantemente etiquetado como fundamentalismo. Mientras el relativismo, es decir el dejarse llevar “de aquí hacia allá por cualquier tipo de doctrina”, aparece como la única aproximación a la altura de los tiempos hodiernos. Se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja como última media sólo el propio yo y sus ganas.
Nosotros, en cambio, tenemos otra medida: el Hijo de Dios, el verdadero hombre. Es Él la medida del verdadero humanismo. “Adulta” no es la fe que sigue las olas de la moda y la última novedad; adulta y madura es la fe profundamente radicada en la amistad con Cristo. Es esta amistad que nos abre a todo aquello que es bueno y nos dona el criterio para discernir entre el verdadero y el falso, entre engaño y verdad. Esta fe adulta es la que debemos madurar, a esta fe debemos guiar el rebaño de Cristo. Y es esta fe- sólo la fe- que crea unidad y se realiza en la caridad. San Pablo nos ofrece a este propósito- en contraste con las continuas peripecias de aquellos que son como niños llevados a la deriva por las olas- una bella palabra: hacer la verdad en la caridad, como fórmula fundamental de la existencia cristiana. En Cristo, coinciden verdad y caridad. En la medida en que nos acercamos a Cristo, también en nuestra vida, verdad y caridad se funden. La caridad sin verdad sería ciega; la verdad sin caridad sería como “un címbalo que tintinea” (1 Cor 13, 1).Vamos ahora al Evangelio, de cuya riqueza quisiera extraer solo dos pequeñas observaciones. El Seños nos dirige estas maravillosas palabras: “No os llamo más siervos... mas os he llamado amigos” (Jn 15, 14). Tantas veces sentimos que somos- como es verdad- solamente siervos inútiles (cf Lc 17, 10). Y, no obstante esto, el Señor nos llama amigos, nos hace sus amigos, nos dona su amistad.
El Señor define amistad en un dúplice modo. No hay secretos entre los amigos: Cristo nos dice todo lo que escucha del Padre; nos dona su plena confianza y, con la confianza, también el conocimiento. Nos revela su rostro, su corazón. Nos muestra su ternura por nosotros, su amor apasionado que va hasta la locura de la cruz. Se confía a nosotros, nos da el poder de hablar con su yo: “este es mi cuerpo...”, “yo te absuelvo...”. Confía su cuerpo, la Iglesia, a nosotros. Confía a nuestras débiles mentes, a nuestras débiles manos su verdad- el misterio de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo; el misterio del Dios que “tanto ha amado el mundo que ha dado a su Hijo unigénito” (Jn 3, 16). Nos ha hecho sus amigos- y nosotros ¿cómo respondemos?
El segundo elemento, con el que Jesús define la amistad, es la comunión de las voluntades. “Idem velle- idem nolle”, era también para los Romanos la definición de amistad. “Vosotros sóis mis amigos, si hacéis aquello que os ordeno” (Jn 15, 14). La amistad con Cristo coincide con lo que expresa la tercera petición del Padre nuestro: “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”. En la hora del Getsemani Jesús ha transformado nuestra voluntad humana rebelde en voluntad conforme y unida a la voluntad divina. Ha sufrido todo el drama de nuestra autonomía- y llevando nuestra voluntad en las manos de Dios, nos dona la verdadera libertad: “No como quiero yo, sino como quieres tú” (Mt 21, 39).
En esta comunión de las voluntades se realiza nuestra redención: ser amigos de Jesús, llegar a ser amigos de Dios. Mientras más amamos a Jesús, más lo conocemos, más crece nuestra verdadera libertad, crece el gozo de ser redimidos. ¡Gracias Jesús, por tu amistad!El otro elemento del Evangelio- que quería resaltar- es el discurso de Jesús sobre el llevar fruto: “Os he constituido para que andéis y portéis fruto y vuestro fruto permanezca” (Jn 15, 16). Aparece aquí el dinamismo de la existencia del cristiano, del apóstol: os he constituido para que andéis... Debemos ser animados por una santa inquietud: la inquietud de llevar a todos el don de la fe, de la amistad con Cristo. En verdad, el amor, la amistad de Dios nos ha sido dad para que llegue también a los otros. Hemos recibido la fe para donarla a los otros- somos sacerdotes para servir a los otros. Y debemos llevar un fruto que permanezca. Todos los hombres quieren dejar una huella que permanezca. ¿Pero qué cosa permanece? El dinero no. Tampoco los edificios permaneces; los libros menos. Después de un cierto tiempo, más o menos largo, todas estas cosas desaparecen. La única cosa, que permanece en la eternidad, es el alma humana, el hombre creado por Dios para la eternidad. El fruto que permanece es por eso cuanto hemos sembrado en las almas humanas- el amor, el conocimiento; el gesto capaz de tocar el corazón; la palabra que abre el alma a la alegría del Señor. Entonces vamos y recemos al Señor, para que nos ayude a llevar fruto, un fruto que permanece. Solo así la tierra es transformada de un valle de lágrimas al jardín de Dios.
Regresemos, finalmente, aún una vez, a la Carta a los Efesios. La carta dice - con las palabras del Salmo 68- que Cristo, ascendiendo al cielo, “ha distribuido dones a los hombres” (Ef 4, 8). El vencedor distribuye los dones. Y estos dones son apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Nuestro ministerio es un don de Cristo a los hombres, para construir su cuerpo- el mundo nuevo. ¡Vivimos nuestro ministerio así, como don de Cristo a los hombres! Pero en este momento, sobretodo, rezamos con insistencia al Señor, para que después del gran don del Papa Juan Pablo II, nos done un nuevo pastor según su corazón, un pastor que nos guíe al conocimiento de Cristo, a su amor, a la verdadera alegría. Amén”.
fuente aciprensa
Ayuda a la Iglesia Necesitada es una organización dependiente de Vaticano, fundadad en 1947 inicialmente para mejorar las condiciones de nuestras comunidades que sufren persecución.
No fue hasta 2008 que publicó el primer Informe sobre Libertad Religiosa. Tal como resalta el Dtor. de AIN España, Javier Menéndez Ros, la situación ha empeorado y contra los cristianos incluso en el mundo desarrollado. Algo que Su Santidad Benedicto XVI denuncia siempre con pesar.
Enlace de la edición de 2010:
http://www.libertadreligiosaenelmundo.com/
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martes, 23 de noviembre de 2010
Disminuye la libertad religiosa en el mundo
AIN presenta el Informe sobre Libertad Religiosa 2010
Madrid, 23 noviembre 2010.- “Me gustaría ser optimista, pero la situación ha empeorado en estos dos últimos años”. Así ha comenzado el director de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España, Javier Menéndez Ros, su intervención en la rueda de prensa en la que se ha presentado el Informe sobre Libertad Religiosa en el Mundo 2010, elaborado por esta institución católica.
Bangladesh, China, Egipto, Eritrea, India, Indonesia, Pakistán, Sudán, Uzbekistán o Irak son algunos de los países en los que se producen más episodios de intolerancia social o legal contra la libertad religiosa. El P. Miguel Ángel Ruiz, misionero Salesiano en Pakistán, que ha participado en el encuentro con los medios de comunicación, ha aprovechado para comentar la situación de la cristiana Asia Bibi, condenada a la horca por un presunto delito de blasfemia. Ante los rumores que se han producido en las últimas horas sobre su puesta en libertad, el P. Miguel Ángel ha señalado que desde la Nunciatura Apostólica en Pakistán le han confirmado que su liberación no se ha producido y que “hasta ahora no se ha ajusticiado a nadie en el país por blasfemia. Eso sí, algunos de los condenados por este delito han sido asesinados en la cárcel o nada más salir del tribunal que los absolvía del delito. Eso sí, si se ejecuta la condena, la de Asia Bibi no será la última ejecución”.
El informe elaborado por AIN constata que los países donde se experimenta una mayor hostilidad a la práctica de la religión en libertad son aquellos en los que crece con mayor rapidez y virulencia el extremismo religioso, especialmente el islámico. Este fenómeno ya se denunció en la última edición del ILR, publicado en 2008. Sin embargo, la mayor novedad radica en la cristianofobia que se percibe en los países desarrollados. El Papa, en la víspera de la beatificación del cardenal Newman denunció que “en nuestro tiempo, el precio que hay que pagar por la fidelidad al Evangelio ya no es ser ahorcado, descoyuntado y descuartizado, pero a menudo implica ser excluido, ridiculizado o parodiado”.
Domingo, 27 de mayo
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Martín Gelabert Ballester
Francisco Baena Calvo
Asoc. Humanismo sin Credos
Angel Moreno
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo