
Santidad:
Habéis demostrado gran sensibilidad hacia el problema de los abusos, de tan terrible alcance que no puedo escribir su nombre. Sería largo enumerar las medidas adoptadas y los cambios establecidos.
Renunciar a personas delincuentes aunque eficientes conlleva dificultades, nada comparables al sufrimiento del inocente.Ya durante vuestro viaje a Nueva York pronunciásteis "menos pero mejores". Aun consciente de que frenar y transformar la situación creada, arraigada, no se hace de la noche a la mañana porque siempre habrá quienes se sientan molestos, amenazados o ambas cosas, me permito el atrevimiento de recordar esas breves palabras significativas y una declaración de principios.
La Iglesia no ha de seguir bajo la sombra de sospecha. Sería buen momento de impedir a esos extraviados su continuidad y con luz y taquígrafos. Pregonar " se acabaron los silencios y la cobertura al causante de desgracias, y se hará de forma transparente y sin lugar a la duda"
Como cada día os mantengo presente en mis oraciones por vuestra salud y entendimiento.
Una humilde sierva del sucesor de Pedro y admiradora del Pontífice Benedicto XVI
Domingo, 27 de mayo
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Martín Gelabert Ballester
Francisco Baena Calvo
Asoc. Humanismo sin Credos
Angel Moreno
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo