San Sebastián. Raúl González Zorrilla. En el País Vasco, en la suma de los méritos necesaria para cubrir una plaza de médico de atención primaria, un doctorado supone cinco puntos, mientras que tener el título de PL 2 en euskera (nivel intermedio) significa contar con 17 puntos más. Es decir, que en Euskadi, para curar a los pacientes, y según los nacionalistas vascos del PNV que pergeñaron esta normativa bajo el mandato de Juan José Ibarretxe, es mucho más necesario saber vascuence que tener un profundo conocimiento científico. Bajo esta exigencia, actualmente 1.320 profesionales vascos de la sanidad, que no han conseguido aprobar los exámenes del perfil lingüístico asignado a sus puestos, se encuentran en una situación de absoluta indefinición ya que, legalmente, deberían abandonar sus responsabilidades profesionales. Pero hay un problema, ya que el nuevo consejero de Sanidad del Gobierno vasco, el socialista Rafael Bengoa, ha reconocido que Osakidetza, el Servicio Vasco de Salud, “no puede prescindir de estos recursos bajo ningún concepto”.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez