San Sebastián. Raúl González Zorrilla. La plantilla de la Real Sociedad, ese conjunto de maleducados éticamente impresentables, ideológicamente fatuos, políticamente necios y deportivamente descompuestos, se ha negado repetidamente en los últimos días a realizar ningún tipo de declaración pública mostrando su apoyo y solidaridad a la familia del empresario Ignacio Uría Mendizabal, asesinado por la banda terrorista ETA el pasado miércoles 3 de diciembre. A pesar de que este pronunciamiento les ha sido demandado por numerosos socios del club, los futbolistas donostiarras (doce de los cuales sí que firmaron hace días un manifiesto diseñado por organizaciones proetarras en apoyo de la “Selección de EuskalHerria”) se han negado al mismo y, en colaboración con una parte importante de la afición, han llegado, incluso, a burlar el minuto de silencio que, como señal de repulsa al crimen etarra, había pedido la dirección del equipo presidido por Iñaki Badiola.
Para ello, para difuminar, minimizar, disimular, menguar y empequeñecer cualquier signo de protesta contra la acción terrorista, los jugadores de la Real Sociedad, junto con las peñas de este equipo, decidieron convertir el partido del pasado sábado en un homenaje a Aitor Zabaleta, un seguidor de la Real Sociedad que fue asesinado hace diez años en Madrid por un “skinhead.” En homenaje a esta persona, y olvidando la sangre todavía caliente del empresario asesinado por los etarras, los futbolistas donostiarras formaron sobre el campo de Anoeta con unas camisetas blancas que incluían la expresión de recuerdo “Aitor beti gogoan”. (Ver fotografía). Con gritos y aplausos reivindicativos de la memoria de Aitor Zabaleta también se cerró en Anoeta el minuto de silencio que la directiva realista había convocado en homenaje a... Ignacio Uría Mendizabal.
Para este industrial, hijo de la localidad guipuzcoana de Azpeitia, donde fue abatido a tiros por un puñado de ratas terroristas, los jugadores realistas no han tenido unas palabras de recuerdo, tampoco la mínima decencia ética de colocarse un brazalete negro, ni tan siquiera el detalle de dirigir a su familia un gesto de apoyo y calidad.
La dirección de la Real Sociedad, y hay que valorar como se merece la iniciativa de la directiva encabezada por Iñaki Badiola, ha tenido el detalle de realizar varios gestos de condena del atentado etarra. Pero la plantilla del equipo, y buena parte la afición del mismo, las ha frenado, la ha ninguneado, las ha pervertido y las ha deformado.
Los jugadores de la Real Sociedad, en segunda división tal y como se merecen por sus nulas capacidades deportivas, son, futbolísticamente. unos tuercebotas. Pero, mucho peor que esto, es que fundamentalmente son unos filoetarras que, como todos ustedes saben, nunca hablan de política.
Blog de Raúl González Zorrilla
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Además de fascista censurador. Lo tienes todo Raulito. ¿No te gusta que te escriban las verdades? Lo entiendo porque tienes una cara de fascista que tira para atrás.
¡Pues menos mal que el Sr. Uría era vasco por los cuatro costados y simpatizante del PNV!. Si llega a ser guardia civil, policía armada o maqueto de a pie hasta son capaces los jugadores de hacer una gran pitada y abucheo si se anuncia un minuto de silencio. ¡Sí, sin dudarlo, merecen estar en 2ª división!.
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales