Tras la detención en Cauterets (Francia) de Garikoitz Aspiazu Rubina, alias “Txeroki”, y de Leire López Zurutuza, dos de los máximos responsables de la banda terrorista ETA, desde el Gobierno nacionalista vasco ya se han apresurado a advertir que “la actuación policial no es suficiente para acabar con ETA”.
San Sebastián. Raúl González Zorrilla. Tras la detención en Cauterets (Francia) de Garikoitz Aspiazu Rubina, alias “Txeroki”, y Leire López Zurutuza, dos de los máximos responsables de la banda terrorista ETA, el Gobierno vasco ha hablado sobre la importancia que tiene el trabajo policial para terminar con los criminales y ha defendido “el máximo rigor” en la detención de los comandos.
Francamente, resulta llamativo que estas afirmaciones lleguen de un equipo de gobierno cuya policía, la Ertzaintza, que tiene capacidad para realizar operaciones antiterroristas, solamente ha puesto a disposición judicial, en los últimos cinco años, a cuatro etarras de tercera fila. Hay que señalar que, en el mismo tiempo, la policía autónoma vasca también ha detenido a cuatro presuntos terroristas de carácter islamista, todos ellos ya en libertad, lo que da una idea bastante aproximada de cuánto interés pone la policía del PNV en la lucha contra el terror. Ciertamente, y siendo conscientes de estos datos, a nadie le puede extrañar que el espionaje norteamericano descubra y filtre al CNI el email de “Txeroki” pero que, en cambio, los más altos responsables policiales de Euskadi, todos ellos nacidos, educados, formados y con domicilio en Euskadi, carezcan de cualquier información, conocimiento, sabiduría y/o experiencia que sirva no ya para detener a la cúpula de los criminales sino, simplemente, para evitar un simple atentado de violencia callejera.
Los nacionalistas vascos nunca han confiado en la actuación policial para acabar con los terroristas y, de hecho, muchas veces tampoco han deseado esta presencia coercitiva. En este sentido, desde estas formaciones jamás se ha valorado lo más mínimo el ingente, efectivo y desinteresado trabajo que, por ejemplo, realiza la Guardia civil en su lucha contra la barbarie terrorista. Tampoco nunca un Lehendakari ha asistido al funeral de un policía asesinado por los etarras aunque, por el contrario, todos los demócratas vascos guardamos en nuestro inmenso bagaje de afrentas cómo en no pocas ocasiones destacados líderes nacionalistas se han referido dirigido a los terroristas detenidos con expresiones comprensivas, apesadumbradas y lastimeras.
El problema es, como siempre, que los nacionalistas vascos son, principalmente, unos fascistas que anteponen los intereses de una presunta patria denominada míticamente Euskal Herria sobre los derechos fundamentales, básicos e individuales de los ciudadanos vascos y españoles. Por eso, tras la detención ayer de ese individuo pútrido que es “Txeroki”, varios representantes de la línea patriótica-radical definida por Juan José Ibarretxe coincidieron en señalar que “la actuación policial no es suficiente para acabar con ETA”. Una vez más, entre los voceros nacionalistas ha destacado la voz del consejero de Justicia y Empleo del Gobierno vasco, Joseba Azkarraga, un ultranacionalista adocenado y malcarado que no ha perdido el tiempo y ya ha asegurado que “la única salida de ETA debe ser un proceso de diálogo que permita definitivamente terminar con la organización armada. Un diálogo entre los partidos políticos vascos, fundamentalmente”.
Mientras tanto, mientras esta camarilla de impresentables se entretiene dilucidando cómo y de qué hablar y negociar con los criminales o sobre las siete provincias que tiene Euskadi (según nos ha explicado el Lehendakari), la Guardia civil, la policía francesa, los servicios secretos españoles y los analistas antiterrorista del Gobierno americano, continúan trabajando.
Blog de Raúl González Zorrilla
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Realmente es vergonzoso las pocas detenciones de etarras y asimilados en unas localidades donde se conoce todo el mundo, aunque seguro son consignas de los mandos y los policías de a pie tienen que tragar.
La cantinela del diálogo es antigua e inútil, como se ha demostrado recientemente. Ahora bien, por lo que se sabe el PNV ha tenido continuos diálogos con ETA, y por los resultados es fácil deducir que sólo eran para que "movieran más y mejor el árbol".
Las declaraciones del señor Azcarraga no me sorprenden...ellos estarían encantados con que hicieran falta máss cosas para acabar con ETA: dialogo hasta el amanecer... y toda esa serie de estupideces que mantienen, que no es otra cosa que disculpar a los asesinos y cómplices, porque no hay que olvidar que comparten el mismo fin: la independencia total de Euzkadi, caiga quien caiga.
Esperemos a las próximas elecciones, vamos a ver que votos sacan sin la amenza de las pistolas. Mientras tanto : VIVA LA GUARDIA CIVIL!!! que son los únicos que trabajan, con lo poco que les pagan, y encima lo hace muy bien.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez