Blog del País Vasco

Ari, ari, ari, Patxi, lehendakari

08.10.08 | 15:41. Archivado en Nacional
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San Sebastián. Raúl González Zorrilla. Los gestos de complicidad, comprensión y de acercamiento al pensamiento nacionalista comienzan a dar sus resultados al Partido Socialista de Euskadi. De hecho, hace unos días, el candidado de este partido, Patxi López, fue recibido por la patronal empresarial vasca como si, de verdad, éste fuera ya el próximo Lehendakari y como si no quedaran todavía muchos meses, y demasiadas cosas por dilucidar, hasta las elecciones autonómicas que tendrán lugar el próximo mes de marzo.

No menos importante ha sido la presentación del Plan de Euskera del PSE en la que, por primera vez, los socialistas han contado a su alrededor con algunas personalidades, no demasiadas, todo hay que decirlo, de la "cultura vasca" (como si por escribir en castellano Fernando Aramburu o Aurelio Arteta, por ejemplo, no fueran parte de lo mejor de la cultura que se hace en este país). El hecho de que Patxi López presentara la posición de su partido con respecto al euskera hablando en este idioma ha facilitado las cosas y, de hecho, ha sido una iniciativa que ha causado un impacto profundo en el mundo fanático e integrista de los ultranacionalistas de Juan José Ibarretxe y de los proetarras de ANV.

Ante este estado de cosas, los socialistas vascos se muestran francamente optimistas porque, en su opinión, el “zeitgeist” actual, el espíritu del tiempo predominante en Euskadi, es el del cambio, el del agotamiento en lo que hace referencia a los modelos políticos conocidos y el de la necesidad de dar paso a nuevos proyectos. Conscientes de esta realidad, el PSE ha tomado la decisión de poner toda su maquinaria en marcha y preparar a todos sus candidatos, exhaustivamente, para la batalla electoral que se avecina. De cualquier forma, algunos seguimos pensando que, curiosamente, el problema del PSE no va a estar en la necesidad de vertebrar un discurso coherente y sólido de alternativa al PNV sino en la necesidad de dar luz a un argumentario de fuertes tintes nacionalistas sin que así lo parezca.

Esto que parece un trabalenguas tiene su sentido si tenemos en cuenta que, ciertamente, el análisis que se hace en el PSE sobre el agotamiento político del PNV y sus socios puede tener su parte de razón; pero en el PSE se sabe también que la sociedad vasca de hoy, convertida en un erial ético y en un desierto intelectual, apenas muestra síntomas de desertar de sus más encastradas querencias nacionalistas. Por ello, para plantear una alternativa viable a la candidatura de Juan José Ibarretxe, el PSE ha de bañar todo su discurso de un toque vasquista que, al menos, le haga ser aceptable ante esa importante euskomasa sociológica que muchos somos conscientes de que existe en este país. De hecho, las recientes declaraciones del presidente del PSE, Jesús Egiguren, reivindicando su aberrante negociación política con los etarras, advirtiendo de que volverá hacer lo mismo en cuanto pueda y equidistando entre los que matan y quienes mueren, son un paso más, absolutamente premeditado, en este sentido.

El problema del PSE es que, de tanto querer asemejarse a los nacionalistas, termine siendo igual que ellos y acabe desbarrando igual que sus congéneres catalanes, unos auténticos genios a la hora de convertir el territorio que gobiernan en un espacio protegido, anómico, alegal e insolidario, en el que fascistas, independentistas y delincuentes se dan la mano ante la indiferencia o la aquiescencia de las instituciones democráticas. Esto mismo, lo conocemos desde hace décadas en Euskadi, pero nunca lo hemos sufrido con los socialistas en Ajuria Enea.

La extenuación hacia el modelo Ibarretxe puede notarse en el ambiente e, incluso, hasta los chicos de Vaya Semanita", el programa de humor estrella de ETB, lo reconocen (ver vídeo "Me volví español"), pero esperemos que tras cuatro décadas de sobrevivir a ultranacionalistas vascos y terroristas vascos, no tengamos ahora que defendernos de las ocurrencias siempre indecentes de un Patxi López convertido en el Montilla del Cantábrico.

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3 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Ogro 10.10.08 | 13:38

    El PSE traiciono cualquier ideologia nacional cuando Patxi Nadie apuñaló a Nicolas Redondo, no es nueva esta posición.

    Yo hace ya mucho tiempo que apenas encuentro diferencias entre el PSE y el PNV.

    Y tenemos un ejemplo muy claro de lo que pasará; el PSC catalan. Pensemos, ¿No se ha vuelto Montilla mas ultranacionalista que incluso los de CiU?. Pues me temo que aqui veremos lo mismo.


  • Comentario por Lisardo 08.10.08 | 20:07

    Efectivamente, la deriva nazionalista del PSE es imparable, al menos hasta el día de las elecciones. De todos es conocido que el PSOE y sus filiales en general son poco proclives a mantener sus promesas, o bien a tergiversarlas de forma que no las reconozca nadie.
    Es decir, quizás sea todo un señuelo para los votantes cercanos al PNV y EA (y a los partidos etarras), y una vez en Ajuria Enea el señor Pachi López se olvide de todo. Puede que hasta gobierne según los dictados de la Constitución (soñar es gratis).

  • Comentario por Dámaso 08.10.08 | 18:18

    Por lo pronto el PSE ha eliminado la O de obrero y sustituído la E de español por el neologismo de Arana que ni tan siquiera tiene traducción.

    En consecuencia, nadie sabe si la maligna fuerza centrífuga que impera hoy en España, que la está deshaciendo, de la que se han contagiado hasta los partidos políticos de ámbito nacional, surja otro tripartito con independencia de Ferraz.

    Estas uniones antinaturales por conseguir el poder están de moda, y después hay una pugna por ver quién es más del terruño, como ocurre con el honorable cordobés de Cataluña.

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