San Sebastián. Raúl González Zorrilla. El mismo día en el que los terroristas intentaban volar las rotativas del diario “El Correo”, Juan José Ibarretxe salía a la palestra pública a través del diario “EL País” afirmando que las palabras más rotundas con las que alguien puede dirigirse a la banda terrorista ETA son esas tan manidas y obscenas que el Lehendakari independentista y ultra repite, sin vergüenza, cada que los criminales cometen un nuevo atentado: “ETA debe desaparecer”. El problema de los nacionalistas vascos en general, y del Gobierno de Juan José Ibarretxe en particular, es que llevan demasiados años pidiendo la evaporación divina de los criminales sin, paralelamente, apoyar las actuaciones de los cuerpos policiales, sin amparar las decisiones judiciales antiterroristas y sin repudiar socialmente a los asesinos.
El Lehendakari, y toda la corte de talibanes nacionalistas que le acompañan en el Ejecutivo autónomo, además de pedir la mágica desaparición de los etarras debería explica a todos los ciudadanos porque su partido, el PNV, y el resto de las formaciones que le apoyan en su Gobierno (Eusko Alkartasuna e Izquierda Unida), se oponen a expulsar democráticamente de las instituciones vascas a los cómplices de los terroristas. También debería concretar las razones por las que su consejero de Justicia, ese fanático descerebrado que se llama Joseba Azkarraga, se muestra tan compungido cuando hay que quitar de las calles de Euskadi el nombre de unos cuantos etarras convertidos en héroes populares por la mitología ultranacionalista vasca.
Pero todo esto no tiene ninguna importancia para Juan José Ibarretxe. Para el Gobierno ultranacionalista vasco lo realmente estratégico es sacar adelante un plan secesionista, rupturista, excluyente y muy probablemente ilegal, que solamente puede salir adelante con el apoyo de los proterroristas de ANV y que ya sabemos lo que nos va a costar a todos los vascos: 5.133.237 euros, según la memoria económica del proyecto de ley aprobado por el Gobierno vasco.
La consulta está planteada como si se tratara de un proceso electoral, con 15 días de campaña y su jornada de reflexión. En este sentido, los gastos principales son los de personal y de funcionamiento de la administración electoral, que sumarían, según la memoria económica, un total de 2.421.000 euros. Además, hay que añadir una segunda gran partida que atiende a las subvenciones a los partidos para hacer campaña, que ascenderían en este caso a 2.412.273 euros.
En el caso de que la consulta, o las consultas se llevaran adelante, tal y como hoy mismo ha asegurado Juan José Ibarretxe, ésta saldría aún más cara ya que en el proyecto se recoge la posibilidad de que haya que fabricar 3.000 urnas, que costarían 99.170 euros, y otras 3.000 cabinas electorales, por 297.500 euros más.
Este es el precio monetario de la aberración ultranacionalista liderada por Juan José Ibarretxe. Su coste negativo para la convivencia, para la cohesión social, para el acuerdo y para la concordia de los ciudadanos españoles resulta incalculable.
Blog de Raúl González Zorrilla
“La infamia vasca”, nuevo libro de Raúl González Zorrilla. "La Infamia vasca" recoge un conjunto de artículos que analiza la realidad de Euskadi desde el punto de vista de quienes trabajan diariamente para resistir la violencia terrorista de ETA y la amenaza del totalitarismo nacionalista vasco.
Compra electrónica de “La Infamia Vasca”
Los comentarios para este post están cerrados.
"ETA debe desaparecer" por supuesto, pero el PNV también que es el que la cuida, mima, apoya y da cuantiosas subvenciones.
Si fingir sentimientos contrarios a los que verdaderamente se sienten se llama hipocresía, el paradigma de los hipócritas es el PNV.
Inadvertidamente, de vez en cuando, le afloran sus auténticos sentimientos, como cuando Arzallus a los aprendices de terrorista les llaba "los chicos de la gasolina" o Azkarraga se pone triste y compungido cuando quitan las calles con nombres de etarras.
La conclusión que se puede obtener, es que mientras gobierne el PNV la ETA estará fuerte y no desaparecerá nunca.
¿Cómo es posible que con la cantidad de etarras descarados que hay en el País Vasco su policía detenga un promedio menor de uno por año?.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez