A escasos 50 km de la Ciudad de México, se encuentra el Sitio arqueológico de Teotihuacan, uno de los lugares más fascinantes del país y que fue antes de la conquista, el centro más importante de la historia precolombina.
De todos los metros del mundo, el de México no sólo es el más extenso (160 km de extendido de red férrea) sino que además, es uno de los que mayor cantidad de público transporta a diario.
Ubicada sobre las calles Montero, Ecuador, Allende y el Eje Central Lázaro Cárdenas, en esta plaza se respira a diario el aire que contiene lo mejor de la cultura de Jalisco.Durante el día, muchos de los bares que la circundan (como el de la foto) se encuentran cerrados y sólo abren durante la noche permaneciendo abiertos hasta el amanecer.
Domingo de julio. Tres de la tarde en la calurosa ciudad de México. Los automóviles que se desplazan por el Eje Central se encuentran atascados en medio de un gran embotellamiento. A pocos metros del semáforo, bajo la glorieta de entrada a la Plaza Garibaldi, entre bocinazos y letanías, los mariachis se acomodan a la espera de espectadores que ,a cambio de unos dólares, soliciten sus servicios de juglares. Finalmente, se acerca una pareja de turistas norteamericanos y ellos, como soldados que preparan su armamento para ir a la guerra, levantan las trompetas, acomodan sus guitarras, posan sus violines en el hombro y con toda su gracia, dan rienda suelta a los acordes de una clásica ranchera.
Una de las posibilidades que hay que tener en cuenta cuando se planea un viaje a México, es aquella relacionada con los movimientos sísmicos tan comunes en la región y que en varias oportunidades, ubicaron al pueblo mexicano en las principales páginas de la prensa catástrofe (El ultimo que tuvo tinte verdaderamente trágico fue el de 1986).
La leyenda de esta pared oficia de bienvenida a los visitantes que llegan para descubrir el lugar en el que Frida Kahlo pasó la mayor parte de su vida. En el interior se exhibe una decena de óleos que ella les dedicó a sus familiares, entre los que se destaca el que le hizo a su padre, ya que en él puede verse el cariño y la admiración que sentía por él.
A medio kilómetro de la estación de metro de Coyoacán (enclavada en la tradicional esquina de las calles Londres y Allende) se encuentra la famosa Casa Azul en la que vivió la pintora Frida Kahlo hasta el día de su muerte.
Camuflada tras altos muros de piedra, apenas se atraviesa la puerta de entrada, lo primero que se ve es una leyenda que reza “Aquí vivieron Diego y Frida” dejándole en claro al visitante que una vez dentro, podrá desplazarse por cada uno de los rincones del que alguna vez fue el nido de amor del elefante y la paloma, tal como los llamaban sus amigos más íntimos.
Lila Downs forma parte de esa nueva raza de músicos que han decidido llevar a cabo su arte, lejos de las grandes cadenas discográficas y del circuito tradicional del show bussines. Nacida en Oaxaca (hija de padre norteamericano y madre indígena) desde muy pequeña incursionó en el tema musical, y a lo largo de los años,fue perfeccionando el estilo tan particular que exalta en la actualidad en cada una de las representaciones que da en diferentes escenarios del mundo.
En el sureste del Distrito Federal (y lindante con Tlalpan, Coyoacán, Tlahuac y Milpa Alta) se encuentra la laguna de Xochimilco, considerada por muchos geógrafos como la “Venecia mexicana” dada la similitud que guardan sus canales y sus barcas respecto de la clásica ciudad italiana. Antiguamente (en épocas del Porfiriato) los embarcaderos de la laguna servían para que los campesinos pudieran bajar a tierra sus cultivos y de esa forma poder comerciarlos en los cientos de mercados que por entonces ya poblaban la región.
No caben dudas de que uno de los factores culturales que mayor incidencia pueden tener en nuestro viaje (ya sea para bien o para mal) es el gastronómico, ya que dependiendo de cuán amigable puede ser éste respecto del paladar extranjero, producirá en él, que su estadía en el lugar sea más o menos placentera.
Es por eso que, así como alguna vez hablé de lo complicado que puede ser pedir un café en Italia, o recomendé una de las mejores guías para que descubras los bares más representativos del globo, esta vez quisiera hacer mi aporte respecto de la gastronomía azteca, la cual si bien está reconocida a nivel mundial como una de las mejores, a veces puede representar un problema, sobre todo cuando el camarero se acerca con la carta y se abre ante nuestros ojos un sinfín de posibilidades a las que no se puede acceder, dado el desconocimiento de las propiedades de muchos de sus ingredientes.
De todas las capillas e iglesias que conforman el complejo dedicado a la Virgen de Guadalupe, el Templo del Pocito es el que más sobresale no sólo por su singular belleza sino también por su importancia histórica. Construido en el siglo XVII bajo la influencia del barroco hispánico, en él se pueden ver los elementos característicos de este prolífico movimiento (cantidad exagerada de ventanales, cúpula recubierta de azulejos bicolores, ojivales y ventanas con formas excéntricas y el minucioso trabajo pictórico y escultórico que decora su interior). Según cuenta la tradición, en el mismo lugar en el que hoy se encuentra el templo, antaño fue el sitio en el cual hizo su cuarta y última aparición la Virgen de Guadalupe. Incluso, algunos aseguran que el nombre del Pocito obedece a que en el espacio sobre el cual se posó la Virgen no era otro que un pozo de agua, al que muchos le han atribuído la capacidad de que ofertaba aguas curativas para los peregrinos que llegaban hasta allí, provenientes de los cuatro puntos cardinales del país.
El complejo dedicado a la Virgen de Guadalupe en la Ciudad de México (junto a la Catedral de Santiago de Compostela en España y la Basílica de San Pedro, en el estado Vaticano) es uno de los centros católicos más importantes del mundo. Año tras año, por sus basílicas, conventos y templos, millones de personas provenientes de todas partes llegan hasta allí para dar sus pruebas de fe a la protectora de los mexicanos, a la cual la Iglesia no ha dudado en reconocer como la virgen más milagrosa y como la que mayor cantidad de adeptos ha alcanzado en todo el mundo (los últimos datos que se dieron a conocer desde Roma, arrojan una cifra cercana a los 90.000.000 de fieles diseminados entre cerca de 30 países).