Por Natalia López Moratalla: Arvo Net, 2006
1. «El amor puede ser mandado porque antes es dado» (Deus Caritas est, nº14).
El mandamiento «amaras a tu padre y a tu madre» tiene una especial textura humana. Es tan connatural con el hombre que constituye la bisagra de las dos tablas de la ley que recibió Moisés: la primera con el mandato de amar a Dios y la segunda de amar a los demás. ¿Es posible que estemos abocados a perder el sentido del «dulcísimo precepto», como se ha llamado al cuarto mandamiento? Ciertamente, su enorme calado humano está en peligro. Así lo manifiesta el cambio importante del lenguaje que se ha dado en la cultura del hombre autónomo.
En nuestra sociedad se viene produciendo, desde hace tiempo, el debate sobre cuándo un embrión es persona, y sobre si éste es simplemente un agregado de células sin ninguna organización e interrelación.
Son numerosos los artículos de opinión y científicos que respaldan posturas distintas.
Algunos apuestan por una idea acientífica. La de la supuesta existencia de una vida “prehumana”. Esta se correspondería con una fase hasta los 14 ó 15 días, desde la fecundación hasta qué el embrión se queda totalmente implantado en el útero materno.
Coma ya publicamos en el artículo,
"La Huella Imborrable del Hombre", sobre la marca material genética que nos hace ser personas, los minisatelites (LTR). Hoy publicamos otra huella material, los Elementos Nucleares Dispersos (SINE). Estos elementos, en primates son llamados elementos ALU, constituyen el 10% de nuestro genoma. Estos elementos, al igual que los LTR, se encuentran en el genoma de la primera célula, tras la fecundación. Las secuencias ALU, son las que nos hacen, radicalmente distintos a cualquier otra especie animal;tanto es así que se usan como marcadores, para identificar en accidentes a las personas.
Leyendo hoy elmundo.es me he sorprendido, como creo que lo han hecho millones de españoles al leer la historia de Fide Mirón. Esta chica sufre una enfermedad, con muy poca prevalencia, la porfiria eritopoyética congénita. Fide es una autentica heroína, como lo son todas las personas que padecen este tipo de enfermedades huérfanas.
Con este post, querría relatar por un lado las posibles soluciones de la enfermedad de Fide y en que consiste este tipo de porfiria.
Las porfirias son debidas al mal funcionamiento de las enzimas que sintetizan el grupo hemo.
La porfiria eritropoyética congénita, se produce por un déficit de la enzima uroporfirinógeno III sintasa. Fue la primera porfiria descrita, pero es la más extraña. Los síntomas son los siguientes:
Es la responsable de la estabilidad de los genes. Pero la telomerasa, un tipo de enzima, también tiene un papel principal en el desarrollo de casi todos los tumores y en el envejecimiento. De ahí que el estudio que publica 'Nature' vaya a recibir la atención de miles de científicos en todo el mundo, ya que un grupo de investigadores del Instituto Wistar en Filadelfia (EEUU) ha logrado desvelar la estructura completa de esta molécula. Algo, que según sus autores, será clave para desarrollar terapias.
Un grupo de científicos de la Universidad de Montreal descubrieron el gen que controla el proceso de ovulación en los ratones, lo que podría abrir paso para nuevas terapias contra la infertilidad, informaron hoy medios especializados.
Ética, es la ciencia práctica y normativa del comportamiento del hombre.
Moral, es la ciencia del buen gobierno de la vida.
Ley natural, es la ordenación inscrita en la naturaleza del hombre y hace que éste sea capaz de gobernarse así mismo y tender hacia los bienes que son necesarios para su perfeccionamiento integral como persona.
Sobre el hallazgo que han alcanzado de modo paralelo y a través de procedimientos diferentes los equipos científicos del japonés Shinya Yamanaka, de la Universidad de Kioto, y el estadounidense James Thomson, de la Universidad de Wisconsin, cuyos resultados han sido recientemente publicados por las revistas Cell y Science, respectivamente. Ambos han logrado obtener células madre a partir de células somáticas de la piel en lugar de a partir de un embrión, descubrimiento que la comunidad científica ha catalogado como revolucionario al permitir la creación de tejidos humanos para regenerar órganos enfermos. Parece que ahora también en Valencia están a punto de conseguirlo.
El 19 de noviembre de 2005, Benedicto XVI dirigió un discurso a los participantes en la Conferencia internacional sobre el genoma humano, de la que destacamos cuatro puntos:
· El creyente sabe bien que el Evangelio tiene una sintonía intrínseca con los valores inscritos en la naturaleza humana.
· La dignidad del hombre no se identifica con los genes de su ADN y no disminuye por la posible presencia de diferencias físicas o de defectos congénitos.
· No faltan en la Iglesia organismos profesionales y academias capaces de evaluar las novedades en el ámbito científico, especialmente en el mundo de la biomedicina.
· Los mismos ciudadanos están llamados a expresar su pensamiento sobre problemas también científicamente cualificados y difíciles.
Un año más, la Academia Sueca ha galardonado a tres angloparlantes, Mario Capecchi (de origen italiano), Oliver Smithies y al británico Sir Martin Evans con el premio Nobel de Medicina y Fisiología, en este caso por sus trabajos sobre células madre y manipulación genética en animales.
Los hombres desde el momento de la fecundación tenemos una huella genética imborrable. Ese sello que nos hace ser distintos a los demás ya esta en los primeros segundos de vida humana. Como si se tratara de una huella divina que permite que esa persona sea tanto en cuerpo y espíritu diferente. La huella material ya sabemos cual es. La espiritual esta en manos de la libertad del hombre. Esta libertad les hace descubrirla o no.
Para poder profundizar en el estatuto genético del embrión humano, es necesario definir previamente sus características particulares, que hacen de él, desde su primera célula, denominada cigoto, una vida humana única e irrepetible.
Sábado, 21 de noviembre
Juan Luis Recio
Pedro Antonio Martín
Jorge Gómez Alcalá
José António
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Salud
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar