Traducción del alemán: José María Barrio Maestre.
En la discusión sobre la clonación surgen argumentos y puntos de vista claramente enfrentados. Quizá sea el momento oportuno para poner algo de orden en este debate. La decisión del Parlamento británico de autorizar la producción de embriones en los primeros catorce días para la clonación reviste dos facetas éticas distintas. Ambas son dudosas por motivos diversos; no obstante, se recomienda una distinción estricta entre ellas. El primer aspecto se refiere a la clonación como algo que, por así decir, está más allá de cualquier intervención sobre el proceso embrionario, y por ello afecta a la identidad cualitativa de individuos futuros o ya existentes en la fase inicial de su desarrollo. El segundo aspecto concierne a la "utilización" de embriones humanos.
Por Natalia López Moratalla: Arvo Net, 2006
1. «El amor puede ser mandado porque antes es dado» (Deus Caritas est, nº14).
El mandamiento «amaras a tu padre y a tu madre» tiene una especial textura humana. Es tan connatural con el hombre que constituye la bisagra de las dos tablas de la ley que recibió Moisés: la primera con el mandato de amar a Dios y la segunda de amar a los demás. ¿Es posible que estemos abocados a perder el sentido del «dulcísimo precepto», como se ha llamado al cuarto mandamiento? Ciertamente, su enorme calado humano está en peligro. Así lo manifiesta el cambio importante del lenguaje que se ha dado en la cultura del hombre autónomo.
Domingo, 27 de mayo
Juan Luis Recio
Pedro Antonio Martín
Jorge Gómez Alcalá
Juan Antonio Reig
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Periodista Digital
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar
Soc. Esp. de Medicina de Familia y Comunitaria