Leyendo la entrevista de José Luis Rodriguez Zapatero el otro día en El País, me llamó poderosamente la atención ver cómo desde distintos frentes se cambia el sentido de las palabras.
Una de estas palabras es la de “valor”. Los valores los puso de moda el filósofo Max Scheler. Este fenomenólogo, con toda la buena intención del mundo, expuso su teoría sobre la ética de los valores. Ésta representa un revulsivo para Kant, quien sostenía que lo que nos lleva a obrar es sólo el deber.
Esta nueva noción de “valor”, surgida del análisis fenomenológico de la experiencia moral de la persona, permitía observar con claridad que el hombre encontraba frente a sí valores, y que éstos eran los que motivaban la acción.
Tenemos que hacer más esfuerzos en materia de vivienda, y garantizar una convivencia para un país que logre comportarse en el mundo con los valores que tiene la mayoría. Esta afirmación de la entrevista responde justamente a lo que decía Nietzsche. Los valores por tanto no son ya
objetivos, sino que se pueden crear otros nuevos. Pero Scheler contesta a esta propuesta diciendo que los valores son siempre los mismos, no cambian; lo que cambia es nuestra percepción de ellos. Cada época, cada cultura, descubre distintos valores e ignora otros.
Ahora cabe hacerse esta pregunta: ¿dónde se fundamentan los valores para que no puedan cambiar? Si es sólo una apreciación humana sobre los actos humanos, es decir, un bien moral, ¿por qué no pueden cambiar?
Precisamente lo que le falta a Scheler es fundamentar los valores en el ser de las cosas, en un bien ontológico. Así, los valores pasan a ser virtudes que están en la realidad de las cosas.
Entonces le pregunto al presidente del gobierno cómo va a defender sólo los valores de la mayoría . Los valores son universales, objetivos, como decía Scheler. Los valores poseen un fundamento objetivo, material y a priori de la ética: los valores no pueden ser confundidos ni con cosas ni con bienes, entendidos éstos como propiedades de las cosas.
Y ¿cuáles son estos valores?. Scheler los resumía en los siguientes:
Los valores religiosos (sagrado/profano),
los espirituales (bello/feo, justo/injusto, verdadero/erróneo),
los valores de la afectividad vital (bienestar/malestar, noble/innoble),
los valores de la afectividad sensible (agradable/desagradable, útil/dañino).
Pero siempre respetando el orden de importancia. Por tanto el valor de la vida es un valor verdadero y sagrado, y no puede estar supeditado a otros valores menos importantes como el bienestar de la madre, el gusto o lo innoble de la violación.
Tampoco el valor del matrimonio está sujeto al cambio de la historia. El matrimonio, institución natural, es un valor sagrado, debido a su influencia en la perseverancia de la especie humana. En consecuencia, el matrimonio natural aunque se vea desplazado en nuestra sociedad por otro tipo de formas de unión, sigue siendo en valor objetivo y superior a los otros. Lo que pasa es que no queremos reconocerlo y existe la libertad humana.
Nuestros políticos deben darse cuenta de que los valores no son valores porque lo diga la mayoría del mundo: son valores en si mismos, porque lo son. Los valores no son “valiosos” porque los deseemos o estimemos como tales, sino todo lo contrario: los estimamos y deseamos su realización y cumplimiento en las cosas porque son de suyo valiosos.
Nicolás Ruiz Humanes
Me parece que quienes deseen profundizar las teorìas de Scheler pueden recurrir a los libros de Viktor Frankl y la Logoterapia
UN TEMA MUY INTERESANTE. EN LO PERSONAL QUIERO RESALTAR EL ASPECTO UNIVERSAL DE LOS VALORES, UN VALOR ES EL QUE AYUDA A CONSTRUIR Y SOLO APLICA AL SER HUMANO, LA APLICACIÓN DE UN VALOR BENEFICIA AL SER HUMANO, POR LO TANTO ES ALGO QUE QUISIERAMOS QUE EL SER HUMANO POSEYERA PORQUE AYUDARÍA A VIVIR LA VIDA DE MANERA AGRADABLE, EJEMPLO: LA HONESTIDAD, CUANTO SUFRE EL MUNDO HOY EN DÍA POR LA CARENCIA DE ESTE VALOR. NO DEMERITEMOS LOS VALORES PARTIENDO DE LA MANERA QUE LOS APLICAN LOS GRANDES Y FAMOSOS PROTAGOSNISTA DEL MUNDO, PORQUE CONSTANTEMENTE ACTUAN DE MANERA TENDENCIOSA, EN NOMBRE DE LA JUSTICIA COMETEN ATROCIDADES.
Me parece muy interesante el tema de los valores planteados desde el punto de vista de este artículo. Soy católica y estoy estudiando justamente la filosofía de Scheler. Me parece que más personas tendrían que apoyar esta forma de pensamiento, en donde se respete la ley natural y se siga viendo como buena, mas allá de que se presenten otras circunstancias.
¿No le da usted demasiada profundidad a ZP? Yo creo que no es más que un tío pillo y atrevido, PRODUCTO y altavoz del "progresismo". Valdría más hacer una crítica de las ideologías progresistas, que dar un marco filosófico a los gémidos de ZP. Es un ejemplo del "faciendi" tecnosocial del que habla Ratzinger, con una visión superficial no solo de los "valores" si no también de la ciencia.
Es loable su intento de fundamentar la ética tomando las agudas y también complejas teorías de Scheler.
El problema que tiene este gran pensador es que aunque su teoría está muy bien cohesionada, parece que lo que dice está muy lejos de la realidad. ¿De que sirve que existan bienes ontológicamente fundamentados cuando su adecuación en la práctica no es posible de forma universal?
Creer en valores morales, que son en sí mismos independientdemente de nuestra apreciación, me parece una postura poco fundamentada, ya que parece un "cajón de sastre". Decir que los valores son valiosos porque son es emplear un lenguaje vacío.
Es más necesario para la rehabilitación de la ética una explicación conjunta con la filosofía política que desde la metafísica.
Pues es bien sencillo:
Como en la naturaleza del hombre esta en el sexo xx ser mujer y en el sexo xy ser hombre se basa en que somos cada uno diferentes pero complementarios.
Lo del papa tiene una explicación teológica no de tipo ética que es lo que estamos tratando. No mezclemos las cosas.
La desigualdad basica en las religiones parece estar basada en el sexo, ¿seria posible una PAPA?
¿En que VALOR se puede basar las diferenciaciones de sexo?
La equiparacion que se ha producido en el siglo veinte está siendo inducida desde Valores y Etica de los Derechos Humanos. Que en el fondo y la forma son independientes, estan fuera, o son como un resumen o mínimo comun denominador de muchas religiones.
Esto es lo que los hace valores Humanos.
Un valor se argumenta en la realidad de las cosas. La exclavitud es un valor, pero este valor es negativo porque va encontra de la naturaleza humana. No se adecua el intelecto a la realidad.
En cuanto a las religiones puede ser que en algunos momentos sean las causantes de desigualdades. Pero también es verdad que del cristianismo han salido grandes valores como el de la igualdad, la dignidad de las personas , la libertad, esto es devido a que el cristianismo dice estar hecho a imagen y semejanza de Dios.
Hay más cosas positivas del hecho religioso que negativas, el arte, la trascendenció, la nterioridad, mirar con ojos nuevos las cosas etc. Las famosas guerras de religiones son un pretexto politico casi siempre.
¿En que valores se argumenta la exclavitud?
Los seres humanos no han tenido los mismos derechos, ni los minimos.
Las religiones que han alimentado a sus practicantes con la diferenciacion y exclusión de los diferentes, ¿en que valores se argumentaban?
En si mismo ¿la religion puede considerarse un valor?
hola ;: el motivo de mi mensaje es pedirle ayuda ya que tengo que exponer un trabjo en la facu sobre como lo que residir el hombre en el espiritu ( sherler, hartmann) debo encontrar videos con ejemplos
bueno mi tel 4-760-7980 se los voy agradecer
Excelente artículo, Nicolás. Es este un tema apasionante de debate en el momento actual en que se han perdido las referencias y parece que la naturaleza vuelve a colocar en su sitio los valores más adaptativos. Te invito cordialmente a intercambiar opiniones al respecto aquí o en http://debate21.com/articulos_4014.html y sucesivos.
Saludos cordiales
Domingo, 22 de noviembre
Juan Luis Recio
Pedro Antonio Martín
Jorge Gómez Alcalá
José António
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Salud
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar